Niemann no puede con un temible Torrey Pines en el primer día del US Open

Niemann desde el búnker del 11, donde firmó doble bogey. (Harry How/Getty Images/AFP)

No fue un buen día para el chileno en el tercer "major" de 2021. Cerró la ronda del jueves con +4 en su tarjeta y solo consiguió vencer en una ocasión la exigencia del mítico campo de San Diego, el cual hoy fue una pesadilla para varios de los nombres fuertes del circuito.


Un comienzo complicado para Niemann en el US Open. Joaco no pudo encontrar su nivel estelar y sucumbió ante un campo que castigó a diestra y siniestra. Fueron pocos los que pudieron sonreír durante el primer día del tercer major de 2021, y es que el mítico Torrey Pines South fue un problema indescifrable para gran parte de los golfistas, incluido el chileno. Cerró el día con un +4 en su tarjeta, metido en la parte baja de la tabla. El primer desafío será dar vuelta la situación y buscar meterse dentro del corte este viernes.

Arrancó en el hoyo 10, acompañado de otras dos promesas del circuito. El trio formado por Joaco (22 años), Garrick Higgo (22) y Cole Hammer (21) llamaba la atención de los expertos y fanáticos en San Diego. Una gran oportunidad para ver algunos de los nombres que sin duda serán referencia en el Tour. Pero hoy tuvieron que aprender a lidiar con la incomodidad.

Higgo, quien consiguió su primera victoria en el PGA la semana pasada en Palmetto, consiguió terminar la jornada con +4, mientras que el ex número uno del mundo amateur, Cole Hammer, finalizó marcando +6.

En el caso del chileno los problemas comenzaron de entrada. Un doble bogey en el segundo hoyo del día (11) fue el primer mazazo. Los tiros de salida no terminaban de cuajar y el fairway se le hacía esquivo. Luchaba desde los bunkers contra el viento y la bruma californiana. Un campo complejo incrustado entre los acantilados del norte de San Diego, que estremece con sus panorámicas desde el drive. O el green o el abismo. Torrey Pines no ofrece más opciones.

En el 14 volvió a irse a la derecha del fairway con su drive y no pudo recobrar el camino. Ya no estaba la neblina matutina que obligó a retrasar el inicio del torneo, pero sí el viento incesante del Pacifico. El siguiente traspié llegaría en el primer hoyo del campo, cuando el par cuatro lo castigó.

Phil Mickelson entrenando a primeras horas del día en el US Open. (Ezra Shaw/Getty Images/AFP)

Pero Joaco no fue el único que sufrió los estragos del campo donde Tiger Woods firmó en 2008 una de las mejores victorias de la historia. Phil Mickelson y Collin Morikawa comenzaron temprano en la mañana y cerraron con +4 el día. Jason Krokak, campeón del Charles Schwab hace dos semanas, terminó con +2, al igual que Justin Thomas, número dos del mundo. Bryson DeChambeau, actual campeón del certamen, también terminó dos golpes sobre el par.

El mejor momento del golfista nacional llegó en el hoyo tres, cuando consiguió por fin vencer al legendario campo. Aprovechó el par tres para impactar un tremendo tiro de salida (la especialidad de la casa) y acortar muchas yardas. No dudó en el green y logró su primer (y único) birdie del día. Por lo complicado de la jornada, Niemann tiene que aferrarse a todo para seguir luchando. Recibía ese birdie con felicidad y confianza.

Una que se rompió nuevamente en el siete, cuando ya se cerraba el día en California. Con ese último bogey, el balance de Niemann es complicado. Queda en la parte baja de la tabla, obligado a destinar todos sus esfuerzos en pasar el corte. Si aquello se logra, de seguro intentará superar el T23 que consiguió el año pasado en este mismo torneo, su mejor lugar en un major. Joaco tendrá que aprender de esta jornada, una donde sucumbió ante un temible Torrey Pines.

La tarjeta de Niemann:

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