Directora médica de Médicos Sin Fronteras en Suiza: “Una de las cosas más urgentes es asegurar que materiales médicos entren en Ucrania”

Un soldado polaco lleva a un bebé de un refugiado ucraniano a su llegada al cruce fronterizo en Medyka, sureste de Polonia.

Desde Suiza, Mónica Rull entrega un balance sobre el despliegue de ayuda de la organización humanitaria en medio de la guerra entre Ucrania y Rusia. "A los equipos en territorio ucraniano les pedimos mantenerse lejos de las ventanas e intentar no hacer movimientos que no son esenciales", señala a La Tercera Rull.




En los últimos días, los equipos desplegados por Médicos Sin Fronteras (MSF) en Europa han volcado sus fuerzas para colaborar en el conflicto entre Rusia y Ucrania. A pesar de los bombardeos constantes, la organización mantiene grupos de especialistas ayudando en la zona y dan atención a los ucranianos que se agolpan en las fronteras de Polonia y otros países vecinos buscando un lugar seguro para sus familias.

A una semana de la invasión rusa, la ONU calcula que más de 870 mil personas han huido de Ucrania desde el jueves, y en los próximos días podría superar el millón de refugiados

En conversación con La Tercera desde Suiza, Mónica Rull, directora médica de Médicos Sin Fronteras (MSF) en Ginebra señala que “En los conflictos hay muchos heridos y necesidades médicas ligadas directamente a la violencia, pero nos olvidamos de los pacientes con enfermedades crónicas. En el este de Ucrania, teníamos proyectos para ancianos, que no se pueden mover o que han debido quedarse porque no tienen otro sitio dónde ir y necesitan tratamientos”.

Las personas que huyen del conflicto en Ucrania después de cruzar el puesto de control fronterizo entre Moldavia y Ucrania.

Hace dos días atrás, MSF se vio obligado a suspender actividades regulares al este de Ucrania por la escalada de violencia y desplegar un plan ante la emergencia. ¿Cuál es la información que envían los equipos?

Los equipos en este momento están intentando aceptar la situación y atender a las nuevas necesidades que están saliendo. Tenemos equipos nacionales que siguen en la zona este de Ucrania, aunque las actividades regulares se han paralizado. Estamos haciendo un despliegue de equipos en los países alrededor de Ucrania, en Polonia, Moldavia, Hungría, Rumanía y en Eslovaquia, que es donde hemos enviado equipos. También hay personal en la frontera de Bielorrusia y de Rusia. Estamos en la zona de cruce de fronteras y ayer un equipo internacional pudo volver al interior de Ucrania, pero en la zona oeste. Así que estamos intentando ver cómo podemos replegarnos dentro de Ucrania y aumentar actividades en el interior del país.

¿Cuáles son los reportes de los últimos equipos que lograron volver a Ucrania?

Es un poco prematuro decir cuáles son las necesidades. Los equipos que todavía están en Mariupol, nos informan que los hospitales siguen funcionales, pero están a riesgo de rotura de material. Una de las cosas más urgentes es asegurar que materiales médicos entren en Ucrania y se ponen a disposición de la población que no ha cruzado las fronteras para seguir manteniendo todo el apoyo general de la salud. En conflicto hay muchos heridos y hay necesidades médicas ligadas directamente a la violencia, pero una de las cosas que enseguida nos olvidamos son los pacientes con enfermedades crónicas. Hay gente que necesita atención primaria, sobre todo en el este de Ucrania, donde los proyectos que teníamos eran dirigidos a la población, mayoritariamente anciana, que no se puede mover o que ha debido quedarse porque no tienen otro sitio donde ir y es gente que es muy vulnerable y que necesita un tratamiento continuado de hipertensión, de diabetes, de problemas de salud mental. En Donetsk, lo que nos han dicho es que hay problemas de abastecimiento de agua, de electricidad y de gas, lo que también impacta en los servicios de salud.

Las personas ofrecen alojamiento a los refugiados que llegan a la estación central de trenes de Berlín, luego de la invasión rusa de Ucrania.

Los hospitales ucranianos han debido trasladar a pacientes hospitalizados y recién nacidos a subterráneos para evitar quedar expuestos a bombardeos. ¿Cuáles son los riesgos para pacientes y personal médico?

Los riesgos varían dependiendo del tipo de paciente. En principio, todo lo que es suspender servicios esenciales hospitalarios, sobre todo en pacientes inestables, supone un riesgo agudo para el porvenir del paciente. O sea, si tienes un paciente en una cama con oxígeno y lo tienes que mover, el riesgo para el paciente es alto. Nuestros equipos acaban de entrar, con lo cual no hemos podido hacer una revisión o ver como son estos sitios descentralizados, pero es cierto que cada vez que el sistema de salud colapsa y los hospitales no son totalmente funcionales, el riesgo para los pacientes es elevado.

¿Cuál es la situación de los países fronterizos a Ucrania?

Estamos viendo el flujo de refugiados, cientos de miles de personas que han cruzado la frontera en un corto espacio de tiempo, con lo cual los países de recepción, los centros de acogida de refugiados tienen recién que montarse y ahí es donde estamos viendo los problemas. Estamos viendo centros de atención y hemos entregado, por ejemplo, materiales que no son relacionados con la comida, mantas, kits de higiene.

En su mayoría, ¿son personas que están huyendo con lo puesto?

Hay de todo un poco, pero es gente que está cruzando la frontera, con largas filas y en invierno, con lo cual las temperaturas son bajas. Por ejemplo, hemos visto algunos casos de hipotermia y las personas salen con lo que han podido rescatar de sus casas para tomar un tren, un auto y algunos incluso a pie intentando cruzar fronteras, con lo cual hay mucha diferencia entre entre las necesidades. Estamos intentando identificar los más vulnerables para estar seguros de la atención que necesitan.

Una familia de Ucrania llega al cruce fronterizo en Medyka, sureste de Polonia.

En un reciente comunicado señalaron que el equipo de Médicos Sin Fronteras en los puestos de control que están en la frontera de Ucrania y Polonia, están viendo gente agotadas por la travesía y niños de tan solo 25 días...

Son los primeros días de la intervención, llegamos hace relativamente poco porque el conflicto ha escalado en escasos días, pero vemos de todo un poco, ancianos, familias, mujeres y niños.

Además, de la distribución de kits para heridos están realizando telemedicina para atender los traumatismos. En los últimos días, la Organización Mundial de la Salud (OMS) alertó de una falta de oxígeno. ¿Cómo evalúan la situación hospitalaria en Ucrania?

En zonas de conflicto las cosas raramente van a mejor, normalmente van a peor. Por eso es importante que se proteja la acción médica y la acción médica humanitaria, que haya un espacio de protección a los hospitales, a los médicos, a los pacientes y que no se politice la ayuda médica humanitaria. Esa es la garantía de que en zonas de conflicto un mínimo resquicio de humanidad sigue, que es la atención médica a gente en necesidad.

¿Cuáles son los puntos que le generan actualmente mayor preocupación de los equipos del MSF en Polonia, Moldavia, Hungría, Rumania, Eslovaquia?

De momento, no hemos visto mayores problemas para gente cruzar la frontera, siempre está el riesgo de que tenemos que mantener esa solidaridad internacional y mantener las fronteras abiertas para que la gente que está buscando refugio lo encuentre. Y eso es algo que de momento hemos visto que se está manteniendo, pero que tenemos que ser muy vigilantes para que siga así.

Una niña que huye de Ucrania se sienta en una cama en un refugio para refugiados, después de la invasión rusa de Ucrania, en Tiszabecs, Hungría.

¿Cuál es la información que le han podido comunicar los equipos en Rusia y Bielorrusia?

No tenemos información exacta todavía.

¿Cuál es el mensaje que le han entregado a los equipos desplegados en Ucrania ante el riesgo que enfrentan en los corredores humanitarios?

Dentro de Ucrania estamos haciendo el cambio entre los equipos de proyectos regulares de lo que estábamos haciendo en zona de baja intensidad de conflicto a gente que está más entrenada y con experiencia en zonas de conflicto activo. Es muy importante que los equipos den apoyo sanitario, pero que también tengan un cuadro de seguridad importante. Lo que lo que hacemos en Médicos sin Fronteras normalmente tenemos un cuadro de seguridad que aplicamos a zonas de conflicto en los cuales hacemos un entrenamiento para tener cuidado de sí mismo y para tener una línea de contacto directa. Y que estén alerta al contexto y al cambio. La situación está evolucionando muy rápido y tenemos que ser muy flexible.

¿El protocolo para el personal es si escuchan alarmas huir a un lugar seguro?

Hay una serie de medidas básicas para las zonas de conflicto, como conocer una habitación segura donde el staff se puede reunir o pueden reunir a los pacientes, mantenerse lejos de las ventanas e intentar no hacer movimientos que no son esenciales. Todo va dependiendo de cuál es la evolución del conflicto y el tipo de violencia del conflicto armado.

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