El periplo de un inversionista francés para recuperar los US$ 7 millones con que lo estafaron

El dinero que habría sido sustraído del fraude habría aparecido en Coquimbo.

En 2010 Dominique Eugene François Massenez fue embaucado para participar en un fallido proyecto minero. El autor fue condenado en 2015, pero no existían pistas de dónde estaba el dinero. Eso, hasta que apareció un proyecto de viviendas sociales en Coquimbo. En el primer fraude, el vehículo para dar credibilidad fue un falso parentesco con el exdiputado Osvaldo Andrade. Esta vez, el nombre que apareció en escena fue el del futbolista Arturo Vidal.




El 28 de julio de 2015 se marcó un hito en la batalla judicial que lleva adelante el inversionista francés Dominique Eugene François Massenez. Ese día, el Cuarto Tribunal Oral en lo Penal De Santiago dio por acreditado que el extranjero había sido víctima de una millonaria estafa, en que había perdido los US$ 7 millones que puso para participar lo que sería un lucrativo negocio minero.

La sentencia estableció que a la víctima se le indicó que en la mina La Satán había “reservas por 40 millones de toneladas métricas de cobre sin explotar” y que “era un proyecto sustentable que tenía un valor de, al menos, 35 millones de dólares”. Además, se dio por acreditado que el dinero entregado por Massenez “no fue empleada en el desarrollo del negocio minero, que no era un proyecto serio y sustentable por la baja ley del mineral y la falta de condiciones indispensables para la explotación del yacimiento, como por ejemplo, la inexistencia de derechos de agua y los permisos sectoriales, entre otros”.

Quien estuvo tras la estafa fue Claudio Andrade Gutiérrez, quien como “gancho” para atraer interesados decía ser sobrino del exdiputado PS Osvaldo Andrade. Este parentesco no era real.

El origen del caso tuvo su origen en 2010 y hoy, 12 años más tarde, el inversionista continúa la batalla legal, pero esta vez para encontrar los US$ 7 millones que le sustrajeron. Y si bien por años no hubo pistas, en el último tiempo aparecieron ciertos indicios que dieron pie a una nueva querella, esta vez por el delito de lavado de dinero.

Viviendas sociales

Todo se reactivó en enero de 2018, cuando una mujer identificada como Lilian Olivares, contactó al ciudadano extranjero para indicarle que ella también habría sido víctima de estafa por parte de Claudio Andrade y del asesor financiero de este, Manuel José Amenábar.

De acuerdo a la querella presentada por el abogado de Massenez, Jorge Martinez, ambos imputados “estaban desplegando conductas consistentes en desarrollar diversos proyectos y negocios en la Región de Coquimbo, particularmente en la Herradura, y que para ello se estaban valiendo de una serie de artificios y engaños, destinados a disimular la apariencia de un proyecto de subsidio habitacional, cuando en realidad lo que estaban haciendo era crear un mecanismo para lavar los activos provenientes del fraude cometido en contra del empresario francés”.

En lo específico, señala la querella, Olivares “comentó de un proyecto inmobiliario relativo a la construcción de viviendas sociales sujetas al DS 19 en la localidad de la Herradura, en el que Claudio Andrade Gutiérrez habría realizado varias compras y contrataciones por cifras elevadas, mediante diferentes sociedades creadas para tal efecto por él y su socio con el objeto de poder operar financieramente sin aparecer directamente vinculados societariamente”.

Es en este punto, cuando un nuevo nombre entra en escena: el del futbolista Arturo Vidal.

De acuerdo a la presentación legal, “la empresa que se usó para levantar estos proyectos SERVIU ante la Municipalidad de Coquimbo fue “Inversiones Vidal Spa”, RUT 76.466.427-2. El condenado aseguró a los funcionarios de la Municipalidad de Coquimbo que esta sociedad era de propiedad el futbolista don Arturo Vidal Pardo, quien era el financista del proyecto”.

La querella de Martínez indica que Andrade se han valido de una serie de sociedad para operar. En este sentido, “la empresa más notable de esta tramado societario es Inversiones Vidal Spa, que fue usado como vehículo por los imputados para intentar defraudar a la Municipalidad de Coquimbo. Esta sociedad registra un capital suscrito y pagado de $ 300.000.000.- su socio principal es Carlos Albornoz y el futbolista Arturo Vidal Pardo, representado por Carlos Aliaga Gaete. El apoderado de esta compañía es Carlos Albornoz Pardo y tiene un patrimonio cercano a los $ 2 mil millones de pesos”.

Al respecto, el abogado del inversionista francés señala que “afortunadamente para la Municipalidad de Coquimbo y para la gente, este fraude (del proyecto inmobiliario) no se pudo consumar, pero sí se pudo establecer que los dineros que habían sido defraudados a Dominique Massenez el año 2010, reaparecieron en la Región de Coquimbo, razón por la cual se obtuvo la denuncia de quienes habrían trabajado en el proyecto, percibiéndose que hay delitos asociados al proyecto que básicamente son fraudes tributarios, y la creación de una gran malla societaria, todas controladas por Claudio Andrade Gutiérrez y por su socio, José Manuel Amenábar”.

Junto a ellos, también son investigadas dos personas vinculadas al fraude y que tendrían relación de parentesco con el futbolista Arturo Vidal. “Estamos seguros que él (Vidal) no conoce esta información ni que estas personas estaban ocupando su nombre e influencias, para cometer este tipo de hechos, que es lo que precisamente está investigando también el fiscal regional de Coquimbo Adrián Vega”, relata Martínez.

Comenta

Los comentarios en esta sección son exclusivos para suscriptores. Suscríbase aquí.