El golpe a la mesa de Marcel: Las repercusiones políticas por el crudo análisis del Banco Central

Banco Central, Mario Marcel

El presidente del ente rector, Mario Marcel, presentó ayer el IPoM de diciembre denominado como el "más complejo" de lo que va de gestión. Sin embargo, su emplazamiento al gobierno y al Ejecutivo para cerrar los acuerdos "lo antes posible" generaron repercusiones.  "En el contexto actual del país es muy bienvenido que el Banco Central a través de su presidente realice un diagnóstico de la situación del país y que presente también propuestas de cómo uno puede salir de la crisis en la que estamos sumergidos", comentó Vittorio Corbo.




Crudo, desolador, sombrío. Esos fueron algunos de los calificativos que más se escucharon ayer después de que se conociera el último Informe de Política Monetaria (IPoM) del mes de diciembre, presentado por el Presidente del Banco Central, Mario Marcel (60), quien lo calificó como el "más difícil desde que se implementa en Chile el marco de metas de inflación".

Y si bien el fuerte impacto en la economía tras los 50 días de crisis social era esperable, lo que llamó la atención fue el emplazamiento de Marcel, que muchos leyeron en clave derechamente política. Acompañado por todo el Consejo del Banco Central, el economista llamó a que el Congreso cierre "lo antes posible" los temas pendientes de definición política dando como ejemplo los acuerdos ya alcanzados para así "ayudar a reducir la incertidumbre dando, al mismo tiempo, un marco de mediano plazo para las finanzas públicas y respuestas a los problemas más acuciantes de la población". Hoy, en tanto, la vocera de gobierno Karla Rubilar afirmó que "nos emplazaron políticamente... fue un tirón de orejas osado".

Fuentes del Banco Central señalan que debido a las circunstancias que atraviesa el país, cualquiera hubiera hecho y dicho lo mismo que Marcel. A eso agregan que en presidencias anteriores el ente rector ha emitido alertas y entrado en materias que van más allá de la política monetaria o cambiaria.

En esta ocasión, el análisis al interior del Banco Central era que el impacto de la crisis social en la economía no estaba siendo bien aquilatado por el mercado. El diagnóstico del ente rector era que había mucha incertidumbre sobre cómo cambiaría el escenario macro y por ende las proyecciones de PIB acrecentado por las malas cifras del último Imacec, de un -3,4%. El objetivo era mandar un mensaje claro: la incertidumbre estaba afectando la economía. Y por ello se pudo entender como un informe político, pero la intención era comunicar que lo político está afectando la economía y por eso se puso énfasis en que las soluciones deben ser rápidas.

Aunque el contexto es evidentemente distinto, no es la primera vez que Marcel entra en el debate político. En 2016, durante su primer año a la cabeza del BC y en pleno gobierno de Michelle Bachelet, el economista aludió al precio de las propiedades y posteriormente apuntó al sistema de previsión. "Un eventual manejo de los fondos de pensiones pondría al Banco Central en un conflicto de interés significativo, ya que, por la naturaleza de su gestión, las decisiones de política podrían verse enfrentadas a decisiones de inversión", dijo en esa ocasión.

En septiembre de este año, ya con Sebastián Piñera en La Moneda y un mes antes de que se desatara la crisis, advirtió que el proyecto que busca reducir la jornada laboral a 40 horas, sumado al de sala cuna universal y una reforma al sistema de pensiones, podían tener una fuerte incidencia en el costo laboral.

Su intervención provocó respuestas tanto de la impulsora de esa iniciativa, la diputada Camila Vallejo (PC), como del exministro Nicolás Eyzaguirre, quien señaló que "en beneficio de su autonomía (el Banco Central) debe remitirse a las cosas que están en su mandato y el proyecto de 40 horas difícilmente lo es". "Nuestro ánimo es alentar el diálogo constructivo, no las polémicas", comentó Marcel el 8 de septiembre en Pulso al ser consultado por el tema.

Respaldo de expresidentes del BC y senadores

Aunque es cercano a figuras históricas del PS como el exministro Enrique Correa o la senadora Isabel Allende, Marcel nunca ha militado en ese partido, cuya afinidad la habría establecido durante su paso por la carrera de ingeniería comercial entre 1977 y 1981 en la Universidad de Chile.

Tras realizar un doctorado en la Universidad de Cambridge, volvió a Chile y participó en el gobierno de Patricio Aylwin, asesorando en materia macroeconómica. Bajo el gobierno de Ricardo Lagos ejerció como director de Presupuestos mientras Eyzaguirre era el titular de Economía.

Quienes lo conocen lo definen como una persona de carácter reservado, a veces tímido y sobrio, algo que para algunos le habría jugado en contra el 2006 cuando su nombre sonaba para el ministerio de Hacienda en el primer mandato de Bachelet. Finalmente, Andrés Velasco fue elegido como el titular de esa cartera. Marcel participó también en el el BID, en 2011 fue subdirector de Gobernabilidad y Desarrollo Territorial de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), y tuvo una posterior gestión en el Banco Mundial.

Sus credenciales son de peso sobre todo para la actual oposición y su emplazamiento al gobierno y al Congreso a cerrar acuerdos políticos, encontró un fuerte respaldo entre sus antecesores en el cargo como también en algunos de los senadores de la comisión de Hacienda. Incluso, desde el ministerio de Hacienda comentaron en privado que están "alineados" con los dichos de Marcel y que este tipo de intervención era la que se requería para el momento.

"Esto es una cosa que uno la aprende en el Banco Central. La afiliación política de un buen banquero central no debiera afectarle y en general no afecta. Y ese es el caso de Marcel, porque sus principios y sus políticas no afectan su labor de banquero central. Independientemente sobre lo que hayan hecho o pensado, el Banco Central es una institución tremendamente fuerte y la gente es muy capaz como para que no haya relación directa entre lo que uno puede pensar", comentó José De Gregorio, expresidente del Banco Central y actual decano de la Facultad de Economía y Negocios de la U. de Chile.

"El presidente del Banco Central se suma al llamado que haría la inmensa mayoría de los ciudadanos que están preocupados por el bienestar de este país. Más allá de cosas mezquinas de corto plazo. Creo que cualquiera diría que necesitamos avanzar y tener además más clara una agenda social de cambio constitucional y económico que nos dé certidumbre hacia el futuro", agregó De Gregorio.

Por su parte, los ex titulares del ente rector, Vittorio Corbo y Carlos Massad, coinciden en que el contexto político y social ameritaba una reacción de este tipo. "En el contexto actual del país es muy bienvenido que el Banco Central a través de su presidente realice un diagnóstico de la situación del país y que presente también propuestas de cómo uno puede salir de la crisis en la que estamos sumergidos", comentó Corbo.

Massad, en tanto, señaló que "el Banco Central es independiente, pero no vive en la luna. Es autónomo, pero no se ubica en marte, sino que en la tierra. Por lo tanto, no puede sentirse ajeno con lo que está ocurriendo en el país". Además agregó que Marcel "no está inclinándose en una posición política o en otra, sino que está mirando objetivamente una situación, frente a la cual el Banco Central tiene que responder con sus instrumentos. Más aún, el presidente del Banco Central nunca lo hace a título personal, sino que lo hace luego de consultar con los consejeros del banco. Esto no refleja solo una preocupación personal, sino que también institucional. Eso es muy legítimo".

Además, ayer los senadores de la comisión de Hacienda valoraron los dichos de Marcel. "Me parece positivo que no solo entregue datos y cifras sino que también haga un doble planteamiento al sector político. La capacidad de llegar a acuerdos pero también agrega el peligro de generar expectativas no se puedan llevar a cabo, lo entendí esto último como una alusión a la discusión del salario mínimo", comentó el senador Juan Antonio Coloma (UDI).

"Es un contexto distinto. Mario (Marcel) no había hecho un juicio de esta naturaleza así que yo recuerde porque no es su rol, pero hoy la realidad del país cambió y para eso es fundamental generar las condiciones que planteó", agregó el senador Jorge Pizarro (DC).

Comenta