Jackson y el PC, los principales heridos del rechazo a los dos proyectos de “quinto retiro”

El balance era negativo en el Ejecutivo y el oficialismo, a pesar de que la reforma para "quinto retiro" fue rechazada. Además del revés para el ministro y la bancada comunista por el fracaso del proyecto alternativo, la jornada en el Congreso tuvo una gran ausente: la titular del Interior, Izkia Siches. Sin embargo, en la oposición y el oficialismo coincidían en que el ganador al final fue el jefe de Hacienda, Mario Marcel.


A pesar del trasnoche del lunes, jornada en la que se rechazaron los dos proyectos que planteaban un retiro de fondos previsionales, el ministro secretario general de la Presidencia, Giorgio Jackson, llegó temprano al Congreso.

“Todavía no logro entender las razones, sino tratar de propinarle una derrota al gobierno”, dijo el ministro al ser consultado por el rechazo del proyecto alternativo iniciado por el Ejecutivo para contener la reforma constitucional de un giro previsional a todo evento, presentado un grupo de diputados, entre ellos Pamela Jiles, René Alinco, Carlos Bianchi, Jorge Durán y toda la bancada del PDG.

Luego de ello, el titular de la Segpres ingresó al hemiciclo de la Cámara, donde se sentó solitariamente a leer mensajes en su celular y escuchar el debate de la reforma que establece algunas facilidades para el plebiscito de salida de la Convención Constitucional.

Si bien las negociaciones con la derecha (UDI, Evópoli, RN y Republicanos) tuvieron un éxito parcial, pues la reforma de los parlamentarios no reunió los 93 votos a favor (ni siquiera una mayoría en la sala), la propuesta del Ejecutivo, presentada inicialmente con el fin de alinear al Partido Comunista, tuvo una desaprobación contundente con 83 votos en contra y solo 68 apoyos.

El resultado, según el análisis que había en varias bancadas, era particularmente negativo para Jackson, a quien se le responsabilizaba de diseñar la estrategia con este proyecto alternativo, que se abría a las exigencias del PC y sectores díscolos del oficialismo. De paso, la derrota dejó en una situación incómoda a los comunistas, quienes encabezados por la diputada Karol Cariola, tampoco fueron capaces de alinear a su bancada (integrada además por el FREVS e independientes) para que todos sus miembros rechazaran el retiro a todo evento de los diputados.

En el caso del ministro, la jornada expuso la debilidad del equipo de la Segpres para tener un monitoreo efectivo de votos, pues hasta el final el gobierno confió que un grupo de legisladores de RN apoyarían la iniciativa gubernamental.

Según el jefe de bancada de RN, Andrés Longton, “nunca hubo un compromiso para apoyar el proyecto del gobierno”.

Las gestiones que realizó personalmente Jackson con Longton y los otros jefes de comité de la derecha, Jorge Alessandri (UDI) y Francisco Undurraga (Evópoli) solo involucraban el rechazo a la reforma de los diputados. A cambio, el Ejecutivo se comprometía a presentar una reforma para garantizar que los fondos de pensiones serían inexpropiables.

Aunque el gesto de La Moneda aparentemente era sencillo, indirectamente ponía presión a la Convención para que regulara una disposición similar en la futura Carta Fundamental. En caso de que no prospere esa idea, el hecho -según admitían en la misma derecha- serviría de argumento para una eventual campaña de un Rechazo en el plebiscito de salida.

Sin embargo, haber confiado demasiado en la derecha no fue el único error del ministro. Quedar a 10 votos de distancia de los 78 respaldos necesarios reveló que fallaron las gestiones con bancadas no alineadas como la DC y el PDG y con sectores oficialistas minoritarios como los radicales.

Hoy en la mañana la diputada falangista Joanna Pérez insistió en la crítica por la falta diálogo con su partido. No obstante, esa versión es desmentida por la Segpres. Jackson tuvo un breve almuerzo con la bancada falangista el miércoles pasado y la subsecretaria de la Segpres, Macarena Lobos, realizó llamadas telefónicas a legisladores democratacristianos el fin de semana.

El punto es que haber impulsado esta propuesta alternativa no solo le propinó una derrota a La Moneda, también dejó un saldo de fricciones internas.

La responsabilidad del PC

En el caso del PC, el ambiente interno era igualmente malo. Si bien los comunistas integran una bancada mixta que incluye al FREVS, al movimiento Acción Humanista y algunas legisladoras independientes, el voto a favor de la reforma parlamentaria de un “quinto retiro” de la diputada Marisela Santibáñez golpeó directamente a las filas de la colectividad.

Esta mañana, los diputados militantes comunistas sostuvieron una reunión privada, sin los otros integrantes de la bancada, en la que participó telemáticamente el presidente de la colectividad, Guillermo Teillier. Consultados cuatro legisladores del PC por la participación del jefe partidario, optaron por el silencio.

Tras la reunión, la jefa de bancada Karol Cariola, hizo un punto de prensa acompañada de algunas parlamentarias. No obstante, no hubo autocrítica, aunque lamentaron que se rechazaran las dos iniciativas de retiro.

Consultada por su responsabilidad de haber presionado al gobierno para impulsar un proyecto alternativo, Cariola respondió que “si a nosotros nos responsabilizan de buscar alternativas para las personas, sí, somos responsables”.

Frente al voto disidente de la diputada Santibáñez, agregó que “es una entre 12 parlamentarios y la diputada tendrá que asumir su responsabilidad”.

La ganancia de Marcel

El resultado, en todo caso, no era negativo para todo el gobierno. En la derecha y en algunos sectores del oficialismo interpretaron que el rechazo a ambos retiros, al final, fortalecía la postura del ministro Mario Marcel, quien desde que eran presidente del Banco Central se opuso tenazmente a los giros de ahorros previsionales, no solo por su efecto en la inflación y en las tasas de interés, también por el perjuicio a las futuras pensiones.

El presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara, Jaime Naranjo (PS), dijo que el rechazo de los proyectos “fortalece absolutamente” a Marcel.

El lunes, el titular de Hacienda fue consultado si se sentía como uno de los ganadores de la jornada y respondió que “esto no es un reality, donde tenemos que preocuparnos quién es el ganador”.

Además, agregó que el resultado era elocuente y que ahora el gobierno “volvía” a “concentrarse en su agenda”, dando vuelta la página radicalmente.

El rechazo al proyecto a los dos retiros, tendría además otro efecto positivo para el equipo liderado por Marcel, ya que en teoría los retiros de ahorros no podrían volver a discutirse en un año. El punto quedó en manos de la mesa de la Cámara pidió un informe jurídico para determinar si se pueden tramitar los proyectos de un “sexto retiro” que ya fueron ingresados.

Las cuentas de La Moneda

En tanto, en La Moneda tampoco hubo un análisis autoflagelante. El resultado fue tomado con mesura en Palacio.

El Presidente Gabriel Boric -quien se jugó su capital político al encabezar las gestiones para hacer caer la moción parlamentaria y aprobar su mensaje-, siguió durante toda la jornada de ayer los pasos de sus ministros Giorgio Jackson (Segpres), Mario Marcel (Hacienda) y Jeannette Jara (Trabajo).

Entre medio de las bilaterales que sostuvo, el jefe de Estado se conectó varias veces a mirar la sesión que se extendió por casi nueve horas y mantuvo contacto permanente con sus secretarios de Estado.

Pasadas las 21.00, el Mandatario se fue a su casa en el Barrio Yungay y desde ahí siguió el ambivalente resultado que sorteó en el Congreso.

En La Moneda, por un lado, estaban conformes con el hecho de que el gobierno haya sido capaz de contener un quinto retiro de fondos -y si así lo establece la Cámara- de evitar que estos puedan tramitarse en el periodo de un año en esa misma corporación.

Sin embargo, el resto del cuadro da cuenta, reconocen en Palacio, de una derrota no menor y evidencia la compleja posición en la que queda el gobierno para viabilizar su programa en el Congreso. Sobre todo, tras las actuaciones de la Democracia Cristiana y el Partido de la Gente.

“La votación demuestra que necesitamos votos más allá de nuestras coaliciones, y esa es una realidad que tenemos en el Congreso y la ciudadanía tiene que verlo, tenemos que ser sumamente transparentes. En el Congreso Nacional ni el gobierno ni el oficialismo tienen mayorías y por eso hay que redoblar los esfuerzos para tener y mantener apoyo ciudadano a las grandes reformas que hemos comprometido en el programa, pero también contar con el apoyo de aquellos que han dicho estar disponibles a colaborar con el gobierno. Esperamos que eso se pueda ir desarrollando con los parlamentarios del PDG, la DC y por cierto, por qué no, de la oposición”, dijo esta mañana la vocera Camila Vallejo, acusando el golpe.

Fuentes de Palacio admiten que se pudo haber hecho más para alinear a esos sectores, quienes acusaron falta de deferencia de parte del Ejecutivo, apuntando directamente al titular de la Segpres.

“Nos volvemos vulnerables”, dice una fuente del gobierno ante el escenario que enfrentaron en el Parlamento.

Ante eso, el Ejecutivo entra en una disyuntiva compleja. Fuentes oficialistas aseguran que el gobierno no puede quedarse de brazos cruzados y no estudiar nuevas alternativas para ir en ayuda de las familias que esperaban un nuevo desembolso. De hecho, el propio Presidente Boric comprometió que van a insistir en buscar mecanismos para ir en ayuda de las familias que esperaban dichos recursos en materia de deudas de pensiones alimenticias, subsidio al empleo, vivienda, entre otros.

En el gobierno no esconden que, además, tendrán un desafío mayor para recomponer las relaciones con el oficialismo, quienes -en su mayoría- terminaron pagando el costo de rechazar una medida popular y no tener sobre la mesa una compensación para sus electores como les comprometió su propio gobierno.

Al cierre de esta edición, tanto Boric como Vallejo alinearon el discurso de La Moneda asegurando que hay que pasar a los temas de “fondo”. “Como gobierno de Chile tenemos la convicción de que es necesario pasar a los temas de fondo, en particular la reforma previsional”, afirmó el jefe de Estado.

Izkia Siches: La gran ausente

La gran ausente de esta primera batalla del gobierno fue la jefa de gabinete Izkia Siches. La ministra del Interior no participó en el diseño de la propuesta alternativa ni en la estrategia política para evitar que el retiro fuese aprobado en el Congreso.

El hecho coincide con lo debilitada que quedó su figura tras el error que cometió la semana antepasada cuando emitió información falsa ante la Comisión de Seguridad Ciudadana de la Cámara Baja, asegurando que un avión con migrantes expulsados retornó al país con los mismos pasajeros, hecho que -acusó- habría sido ocultado por la exadministración del Presidente Sebastián Piñera.

Y pese a que tras ese impasse el diseño era que la expresidenta del Colegio Médico redefiniera su rol y fortaleciera su papel de jefa del gabinete -lo que suponía además afianzar la relación con los partidos-, finalmente no se involucró en las tratativas ni apoyó a la dupla Jackson-Marcel para alinear a las bancadas oficialistas.

Pese a eso, fue el propio Presidente Boric quien esta mañana salió a defender su rol y también el de Jackson. “El Ministerio del Interior está enfocado en diversas tareas. En particular, la seguridad de los ciudadanos, la reforma a las policías, los aspectos que le corresponden de la situación migratoria en el norte y la situación que tenemos hoy, de hace mucho tiempo por cierto, en La Araucanía, Los Ríos y Los Lagos”, dijo el Mandatario.

El jefe de Estado, además, aprovechó para desestimar las tensiones que se han instalado en su equipo político. “Mucho se ha especulado respecto a eventuales diferencias en el comité político, yo lo quiero descartar (...) el comité político no tiene fisuras, estamos actuando de manera conjunta y valoro mucho el trabajo que realizaron el ministro Jackson, Marcel y la ministra Jara, quien también cumplió un rol muy importante en esta tramitación”.

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