La donación de terrenos detrás de la ampliación de la U. de Concepción

Campus Universidad de Concepción. Imagen referencial de archivo. Foto: Agencia Uno.

Ítalo Zunino Muratori fue un político y empresario chileno que ya había cedido 4,5 hectáreas al Campanil en 1994. Hoy, casi siete años después de su fallecimiento, su familia decidió seguir esos pasos y traspasar otras 9,1 hectáreas para que la Universidad de Concepción construya una moderna sede en Los Ángeles.


La Universidad de Concepción tendrá nuevo campus. La edificación será en Los Ángeles, en un predio de 13,5 hectáreas. ¿Lo llamativo? El terreno donde será esto posible fue donado por una familia de la zona con pasado y presente político y empresarial: los Zunino Besnier.

Ítalo Zunino Muratori fue un empresario y político chileno que desde chico vivió en Los Ángeles y que en 2015 falleció producto de un accidente en helicóptero. Durante su vida fundó empresas forestales como Consorcio Maderero y Forestal Comaco. Pero también estuvo involucrado activamente en la política: desde 1970 fue militante de la DC y llegó a ser alcalde de Los Ángeles entre 1972 y 1974. Fue, además, parte de la franja del ‘No’ y designado como embajador de Chile en Japón entre 1990 y 1991.

Uno de sus hijos, Ítalo Zunino Besnier, siguió sus pasos empresariales y políticos, fue candidato a constituyente por el Distrito 21 y hoy es uno de los vicepresidentes nacionales de Evópoli. A través de él, además, la U. de Concepción logró este acuerdo de traspaso de terrenos.

Para entender la trama que terminó con este donativo hay que remontarse a 1994, cuando el entonces rector de la UdeC, Augusto Parra, firmó un convenio con Ítalo Zunino Muratori para la cesión de 4,5 hectáreas en el sector de María Dolores, en Los Ángeles. A partir de ahí, la casa de estudios comenzó a desarrollar en ese predio actividades de sus carreras forestales y posteriormente lo usó como centro de estudios y prácticas. Todas las otras carreras, hasta hoy, están en su campus principal, en el centro de la ciudad, que no alcanza a abarcar una manzana completa.

Con el tiempo, ese espacio quedó chico y desde el Campanil empezaron a ver con buenos ojos la idea de acercarse nuevamente a los Zunino Besnier para ver la posibilidad de pedir la cesión de otras 9,1 hectáreas contiguas a las que ya tenían en María Dolores y que ayudaría a dos situaciones: ganar espacio y subsanar las deficiencias de la forma triangular que tenía el terreno y que permitiría un mejor uso del espacio.

La zona A es el terreno con que ya contaba la UdeC y la zona B es lo que ahora cedió la familia Zunino Besnier.

Durante 2019 estuvimos evaluando junto a Ítalo Zunino hijo la posibilidad de ampliar esta donación de manera de permitir la migración total del campus Los Ángeles”, explica Carlos Saavedra, rector del Campanil. Esas tratativas las llevó adelante por parte de la institución Hellen Díaz, directora general del campus Los Ángeles.

Su contraparte, dicho está, fue Ítalo Zunino hijo, quien cuenta que la universidad los contactó “para ver qué posibilidades había de desarrollar algo en ese terreno. Hablamos entre la familia y nos acordamos de la idea de mi padre, por lo que le dijimos a la universidad que si hacíamos algo bien hecho, iban a tener todas las facilidades”.

Ahí, dicen las partes, el proyecto de la casa de estudios convenció de inmediato a los Zunino Besnier. “El proyecto maestro y las 13,6 hectáreas van a permitir un campus muy integrado, muy al estilo del campus Concepción, con un parque para la ciudadanía y también integrado para la formación profesional y que va a permitir el desarrollo de la ciudad”, describe Díaz, la directora general del campus Los Ángeles.

En ese sentido, Zunino Besnier recuerda que su padre siempre pensó “que la educación era clave para la gente, decía que con la educación se mejora todo”. Eso fue lo que como familia los motivó a realizar la donación. “Era un ideal de mi papá de siempre y todos éramos conscientes de eso”.

La concreción de este acuerdo se llevó a cabo el lunes 28 de marzo en las dependencias de la UdeC en Santiago. Hasta allí llegó la viuda de Ítalo Zunino Muratori, María Eugenia Besnier, Ítalo Zunino Besnier y otro hijo en representación de la familia, además del rector de la UdeC, la directora del campus Los Ángeles y el alcalde de la misma ciudad, Esteban Krause.

Foto de la cita en que se concretó el acuerdo.

“La municipalidad ha visto con muy buenos ojos esto, porque hay proyectos que ellos están levantando por su cuenta que se pueden complementar con el nuevo campus, como el ensanchamiento de la Avenida María Dolores junto con su ciclovía, o potenciar el acceso principal a Los Ángeles”, dice la directora general del campus, quien complementa que “es evidente que todo este consolidado permite trabajar en conjunto”.

La idea preliminar es comenzar los trabajos a fines de 2022 o inicios de 2023 con una inversión inicial de cinco mil millones de pesos para los primeros dos años y, según describe el rector de la institución, la inversión total debería rondar entre los 30 y 35 mil millones de pesos para un proyecto que debería estar terminado de cinco a diez años.

Cuando eso ocurra, el Campanil pretende homenajear de alguna forma a Ítalo Zunino Muratori. “Por supuesto que dentro de la planificación está considerado que el nuevo emplazamiento reconozca el aporte de la familia en esta posibilidad y la forma definitiva en que eso se materializará está en veremos”, señala el rector Saavedra.

Zunino hijo toma el guante: “Si la universidad tiene la gentileza de reconocerlo, será una emoción muy grande, sería muy emotivo”.

¿Y el campus que quedará disponible cuando migre todo el centro? “Lo que esperemos es que cuando eso se produzca, allí proyectamos inicialmente que la corporación cultural de la universidad se pueda expandir, con un teatro disponible para la ciudad y un centro cultural, de manera de seguir garantizando la vinculación con la ciudadanía”.

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