La exigente vara que le puso la senadora Campillai al gobierno

El Presidente Boric y la senadora Campillai en el acto del pasado martes.

La parlamentaria independiente le pidió al gobierno dar prioridad a la agenda de reparación a las víctimas de violencia policial y militar tras el estallido social. Sin embargo, sus expectativas son altas ante un gobierno que no goza de mayoría en el Congreso. "Todos los gobiernos de democracia no han hecho nada por sanar las heridas de nuestro pueblo", dijo el martes pasado.




“Esperamos que esta agenda de Gobierno sea PRIORIDAD”, escribió en redes sociales la senadora Fabiola Campillai tras participar del lanzamiento de la Agenda Integral de Verdad, Justicia y Reparación para la Violaciones a los Derechos Humanos del estallido social.

A la ceremonia realizada en el Ministerio de Justicia, el martes pasado, había concurrido el Presidente Gabriel Boric, en un gesto especial a la víctimas invitadas, entre las que se contaba la parlamentaria independiente, quien fue la más votada en las pasadas elecciones.

En esa actividad, la senadora también enfatizó la importancia de la agenda y mencionó a los ministerios de Salud, Educación, Justicia, Trabajo y Mujer, como los encargados de agilizar las medidas, remarcado que ningún gobierno en el pasado se ha hecho cargo de resolver los problemas de DD.HH.

“Desde la dictadura se han violentado todos nuestros derechos y todos los gobiernos de democracia, terminando por el gobierno nefasto y terrible de Sebastián Piñera, no han hecho nada por sanar las heridas de nuestro pueblo. Hay una deuda enorme. Por eso, hago un llamado a las autoridades y los ministerios para que den prioridad a esta agenda”, dijo la senadora.

Sus palabras planteaban una vara exigente para la actual administración, ya que la nueva agenda de DD.HH. en ningún caso podría tener un resultado menor a lo que hicieron los gobiernos de Patricio Aylwin, Ricardo Lagos y Michelle Bachelet, que impulsaron comisiones de verdad y justicia. Esas instancias culminaron en los informes Rettig, Valech I y Valech II, que ayudaron a reconstituir los casos de detenidos desaparecidos, ejecutados y torturados durante la dictadura.

No es la primera vez que la senadora pone presión a La Moneda. Fue precisamente por un compromiso con Campillai y familiares de presos con motivo del estallido social, que el gobierno decidió apurar la Ley de Amnistía-Indulto para los detenidos por casos relacionados con ese episodio. De hecho, el anuncio de “suma urgencia” lo realizó el ministro secretario general de la Presidencia, Giorgio Jackson, junto a la legisladora en un punto de prensa en La Moneda, el 21 de marzo.

No obstante, ante la falta de apoyo y la tensión que generó en el Senado, el Ejecutivo frenó su discusión y hasta hoy sigue pendiente su votación en la sala del Senado.

Si bien durante la campaña presidencial y parlamentaria la senadora construyó una buena relación con Boric, también ha precisado que eso no implica renunciar a su autonomía y su postura crítica a la hora de opinar y votar en el Congreso. Por ejemplo, las veces que ha votado en contra de prorrogar los estados de excepción constitucional en el norte y en el sur, la legisladora ha hecho públicas sus críticas.

Pese a ello, en el gobierno se han preocupado de cuidar el lazo con la senadora, quien integra la bancada de Apruebo Dignidad, sin que ello la comprometa políticamente.

En el Ejecutivo explican que el Ministerio de Justicia es el responsable de mantener el trato más directo con la legisladora, a quien la mantienen informada de los obstáculos que ha tenido la Ley de Amnistía-Indulto y de las alternativas. “Tenemos que estar preparados para buscar otra manera de que nuestros jóvenes salgan de la cárcel”, dijo Campillai en una reciente entrevista a El Mostrador.

A título personal, el Presidente Boric, además, ha tenido un trato deferente con ella.

Antes de ser electo, el día 10 de diciembre y con ocasión del día de los Derechos Humanos, Boric se reunió por primera vez con Campillai y Gustavo Gatica, quien perdió la visión por perdigones disparados por Carabineros.

Luego, el 18 de enero, recibió a solas a la senadora ya electa en la denominada “Moneda chica”, la sede de la U. de Chile, donde el frenteamplista preparó su instalación antes de asumir. Fue en esas conversaciones, en las que el jefe de Estado le adelantó su idea de que ella liderara la coordinación de la mesa de reparación.

El 11 de marzo, a pesar de que ella tenía su cupo como parlamentaria en el acto, el Mandatario decidió incluirla entre sus invitadas para la ceremonia de traspaso de mando en Valparaíso.

El 3 de mayo, tras la marcha del Día del Trabajador en que la reportera Francisca Sandoval fue herida de bala en el rostro, la senadora se reunió por más de una hora con el Presidente en el Palacio de La Moneda para manifestarle su preocupación y exigir justicia para ella. Pocos minutos después de la cita, el frenteamplista llegaría a la Posta Central a reunirse con la familia de la reportera que luego terminaría falleciendo.

El último encuentro entre ambos se materializó este martes, día que se anunció esta mesa bajo el alero del Ministerio de Justicia. En esta última oportunidad, Boric se sentó a su lado y se les vio intercambiar palabras por varios minutos.

La idea de que el jefe de Estado participara de la actividad no estaba en los planes, pero él quiso dar una nueva señal y pidió a sus equipos cruzar al Ministerio de Justicia y dar unas palabras. “A veces los laberintos burocráticos del Estado nos hace demorarnos más de lo que quisiéramos, no se imaginan cómo eso nos frustra, pero vamos a romper cada una de esas barreras”, dijo el jefe de Estado ese día.

A juicio de la diputada y exsubsecretaria de DD.HH., Lorena Fries, la agenda de DD.HH. anunciada por el gobierno era “anhelada en particular por las víctimas”. Y destacó que se incorpore una fiscalía de derechos humanos al Ministerio Público, además de la mesa integral de reparación y otras medidas de protección a defensores y defensoras de DD.HH.

Además, valora que la mesa de reparación sea coordinada por la senadora Campillai. “Ello permite, sin duda, recoger las expectativas y necesidades de verdad, justicia y reparación, que fueron postergadas durante el gobierno de Sebastián Piñera”, agregó Fries.

Por su parte, el senador RD Juan Ignacio Latorre, quien integra comité en la Cámara Alta con Campillai, dijo que para el oficialismo la senadora “es un símbolo de las víctimas, en el contexto del estallido social, salió elegida con una gran votación en la Región Metropolitana y ha tenido una actitud de apoyo al gobierno del Presidente Boric”.

Añadió que en las palabras de la lesgisladora “no veo una presión para el gobierno, más bien hay una coincidencia de agenda, en compromisos programáticos y en la deuda pendiente del Estado con las víctimas y las heridas del estallido social”.

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