Las soterradas gestiones de Soto para que la Cámara sea el eje de los acuerdos post plebiscito (y dejar en el camino al Senado)

20 DE JULIO DE 2022/VALPARAISO El senador Alvaro Elizalde (i), el Presidente de la República, Gabriel Boric (d) y el diputado Raúl Soto (c), durante la ceremonia de Cuenta Pública 2022 de la Cámara de Diputados y el Senado, que se realiza en el Salón de Honor del Congreso Nacional. FOTO: LEONARDO RUBILAR CHANDIA/AGENCIAUNO

El presidente de la Cámara de Diputados, Raúl Soto (PPD), ya ha iniciado gestiones más activas -pasando desde el PS a la UDI- para construir una mayoría que reedite un nuevo “15N” post referéndum. El 4 de julio -mismo día de la entrega de la propuesta constitucional-, convocó a una cena en el restaurant Portofino de Valparaíso a miembros de gran parte de las bancadas. El fin: iniciar conversaciones “para poder llevar a cabo la implementación y las mejoras que sean necesarias a la nueva Constitución si gana el Apruebo", como señaló hoy en su cuenta pública.


“Desde esta tribuna me permito hacer un llamado a un nuevo gran acuerdo, un Acuerdo Transversal por la Reunificación de Chile”, que deberá ponerse en marcha el mismo lunes 5 de septiembre, con el fin de entregar certezas sobre el itinerario de cambios institucionales y la ruta constitucional que en cualquiera de los escenarios tendrá que producirse”.

Como ya lo había adelantado semanas atrás en entrevista con La Tercera, en su cuenta pública el Presidente de la Cámara, Raúl Soto (PPD), remarcó su intención de buscar un acuerdo el día después del plebiscito en cualquiera de los dos escenarios: un triunfo del Apruebo o del Rechazo. “Luego de contarse el último voto, esta Cámara de Diputadas y Diputados va a ser la primera en estar disponible para impulsar y concurrir a este acuerdo transversal, invitando desde ya al Senado, al gobierno y a todo el mundo político a unirse a ese propósito”, añadió.

En lo concreto, señalan en privado diputados de varios sectores, Soto ya ha iniciado gestiones más activas -pasando desde el PS a la UDI- para construir una mayoría que reedite un nuevo “15N” en el seno de la Cámara baja, ganando así un espacio clave al Senado que encabeza el PS Álvaro Elizalde.

El 4 de julio -mismo día de la entrega de la propuesta constitucional-, Soto convocó a una cena en el restaurant Portofino de Valparaíso a representantes del PS, PPD, PR, PDG, DC, UDI, RN y Evópoli. Entre los asistentes se vio a Leonardo Soto (PS), Raúl Leiva (PS), Jaime Araya (PPD), Francisco Undurraga (Evópoli) y Rubén Oyarzo (PDG), entre otros jefes y subjefes de las bancadas ya mencionadas.

La idea del jefe de la Cámara -confirman varios de los asistentes- era iniciar conversaciones “para poder llevar a cabo la implementación y las mejoras que sean necesarias a la nueva Constitución si gana el Apruebo. O para diseñar una nueva hoja de ruta de cambio constitucional si gana el Rechazo”, tal como señaló hoy en el discurso. En ese sentido, algunas bancadas opositoras como RN ya han comprometido apoyo al proyecto de 4/7 (ver subtítulo).

Diputados que han conocido de los diálogos reconocen que la Cámara Baja tiene más “legitimidad” para llamar a un acuerdo nacional que el Senado, ya que la nueva Constitución propone eliminar a la Cámara Alta, por lo que cualquier intención de los senadores podría ser vista como una defensa corporativa. “El Congreso es el lugar más legítimo para continuar el proceso constituyente frente a cualquiera de las dos opciones, pero en la Cámara en particular hay una mayor representatividad partidaria”, señala uno de los parlamentarios que ha conocido de estas tratativas.

Hasta ahora, en el eje de la centroizquierda se ve difícil que se sume el PC a las conversaciones, dado que el mismo timonel Guillermo Teillier descartó pensar en un nuevo acuerdo transversal como el de noviembre de 2019. Sin embargo, existen intenciones de dialogar con algunos personeros del Frente Amplio que puedan estar “más llanos” a abrirse a un compromiso previo a septiembre, señalan allegados al presidente de la Cámara. De todas formas, cualquiera de estas gestiones se dificulta por las posturas públicas que han refrendado algunos de los parlamentarios de no elaborar “cocinas” previas al plebiscito.

Diálogos con Chile Vamos

En la derecha los diálogos han estado a cargo de los jefes de bancada de Chile Vamos: Jorge Alessandri (UDI), Andrés Longton (RN) y Francisco Undurraga (Evópoli). De ahí que una de las ausencias ha sido notoria: la del Partido Republicano.

En la oposición destacan que a diferencia de Chile Vamos, los republicanos aun no resuelven un compromiso a la continuidad del proceso constituyente si es que gana el Rechazo. Es una discusión que tienen pendiente para el consejo general de este sábado, en el que se espera que emitan un voto político al respecto. Con todo, entre los republicanos hay un grupo importante que está por mantener la Constitución como está si gana el Rechazo.

En ese sentido, en Chile Vamos han buscado liderar las conversaciones con Soto. Para ello, además, han dado ejemplos concretos. En RN el 10 de julio la bancada completa comprometió su apoyo al proyecto que reduce el quorum de 4/7 para las reformas constitucionales. Una señal que se dio un día después de una conversación con Soto. Y el fin de semana de esa fecha, la bancada publicó insertos en El Mercurio y La Tercera entregando su apoyo a la continuidad del proceso constituyente.

De todas maneras, en la derecha creen que un tema que podría complicar las conversaciones en torno a un acuerdo político transversal es la fecha de cuándo hacerlo. En la oposición son más partidarios de que este gesto se realice antes del plebiscito de salida del 4 de septiembre, pero reconocen que sectores de la izquierda podrían querer dilatar esta discusión para después del referéndum. Hacer una señal antes del día de los comicios, saben en la derecha, puede favorecer al Rechazo.

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