Las conversaciones sobre el clima mundial enfrentan obstáculos después de que las naciones del G-20 luchan por encontrar un terreno común

Los líderes del G-20 se paran frente a la Fontana de Trevi durante la cumbre en Roma, el 31 de octubre de 2021. Foto: Reuters

Las principales economías del mundo expresan su aspiración de limitar el calentamiento global a 1,5 grados Celsius, pero no encuentran consenso sobre cómo hacerlo.




Las principales economías del mundo no hicieron grandes avances el domingo sobre cómo reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, lo que demuestra lo difícil que será lograr un gran avance en las conversaciones sobre el clima de las Naciones Unidas en Glasgow durante las próximas dos semanas.

Durante una cumbre de dos días en Roma, los líderes del Grupo de las 20 principales economías, que incluye a EE.UU., India y China, lucharon por encontrar un consenso sobre la mejor manera de adherirse al acuerdo climático de París de 2015. El acuerdo tiene como objetivo lograr cero emisiones netas a mediados de siglo, lo que significa que se eliminan suficientes gases de efecto invernadero de la atmósfera para igualar cualquier nueva emisión.

Los líderes acordaron dejar de financiar nuevas plantas de energía de carbón en el extranjero, pero por lo demás resolvieron algunos detalles sobre cómo limitar un aumento en las temperaturas globales o un cronograma para hacerlo.

Las economías del G-20 representan alrededor del 75% de las emisiones globales. Su cumbre en Roma se adelanta a las negociaciones climáticas de la ONU conocidas como COP26 en Glasgow, que comenzaban este domingo por la noche y duran dos semanas.

Una pantalla en un centro comercial de Beijing muestra al Presidente chino, Xi Jinping, dirigiéndose a la reunión del G-20 el domingo. Foto: Reuters

“Salgo de Roma con mis esperanzas incumplidas, pero al menos no están enterradas”, dijo el domingo el secretario general de la ONU, António Guterres.

El Presidente Joe Biden, en su conferencia de prensa de clausura en Roma, promocionó los esfuerzos del G-20 para abordar el cambio climático, pero señaló a Rusia, China y Arabia Saudita como un obstáculo para una declaración más fuerte sobre el tema.

“Creo que verán que logramos un progreso significativo y que se debe hacer más, pero va a requerir que sigamos enfocándonos en lo que China no está haciendo, lo que Rusia no está haciendo y lo que Arabia Saudita no está haciendo”, dijo.

El enfrentamiento deja a las economías más grandes del mundo con una tarea abrumadora al entrar en las negociaciones. Deben llegar a un acuerdo sobre cómo las naciones desarrolladas y en desarrollo van a dividir la carga de limitar las emisiones en las próximas décadas para lograr los objetivos climáticos del acuerdo de París.

Estados Unidos y Europa están presionando a China, India y otras grandes economías en desarrollo para que se comprometan con reducciones de emisiones más tempranas. Los países en desarrollo replican que las naciones ricas deberían hacer más y exigen un gran aumento en el apoyo financiero del mundo desarrollado.

El Presidente ruso, Vladimir Putin, asiste a la cumbre del G-20 por videoconferencia en la residencia Novo-Ogaryovo en las afueras de Moscú, el 31 de octubre de 2021. Foto: AP

El G-20 incluye a algunos de los mayores contaminadores y productores de combustibles fósiles del mundo, y países con niveles dispares de desarrollo económico, lo que dificulta la creación de consensos. El comunicado final de la cumbre de Roma no incluyó nuevos compromisos para eliminar gradualmente el uso del carbón a nivel nacional o los subsidios a los combustibles fósiles. El gobierno de Reino Unido, que organiza la COP26, ha dicho que quiere utilizar la cumbre de la ONU para “consignar el carbón a la historia”.

Los líderes del G-20 acordaron detener el financiamiento público de nuevas plantas de energía de carbón en el extranjero, aunque solo las plantas que no están equipadas con tecnología para capturar y almacenar emisiones de dióxido de carbono. Las naciones del G-20 también se comprometieron por primera vez a “reducir significativamente las emisiones de metano del G-20″, decía el comunicado.

“Estos compromisos, por muy bienvenidos que sean, son gotas en un océano que se calienta rápidamente”, dijo el primer ministro Boris Johnson, cuyo gobierno está organizando la conferencia COP26 en Escocia. “Hemos tenido un G-20 razonable, pero aún queda un gran camino por recorrer”.

El comunicado del G-20 reafirmó el compromiso de las principales economías con el acuerdo de París de 2015, que tiene como objetivo limitar el aumento de la temperatura mundial promedio a muy por debajo de 2, preferiblemente a 1,5 grados centígrados en comparación con los niveles preindustriales.

Por primera vez, el G-20 dijo que el objetivo de 1,5 grados debería mantenerse al alcance y que los países miembros se comprometerían a tomar más medidas en esta década. Proporcionaron pocos detalles sobre cómo querían lograr este objetivo.

El secretario de Estado norteamericano, Antony Blinken, y el ministro de Relaciones Exteriores de China, Wang Yi, se reúnen el domingo en un hotel en Roma al margen del G-20. Foto: AP

La ONU dice que las políticas de reducción de emisiones actuales del mundo permitirían 2,7 grados de calentamiento.

La cumbre del G-20 no pudo acordar una fecha límite para alcanzar cero emisiones netas. Guterres ha calificado anteriormente la neutralidad de carbono para 2050 como “la misión más urgente del mundo”.

China, el mayor emisor de gases de efecto invernadero del mundo, apunta a cero emisiones netas antes de 2060. India y Rusia no se han comprometido con la fecha límite de mediados de siglo. El comunicado del G-20 decía que los miembros del grupo se esforzarían por lograr la neutralidad de carbono “para mediados de siglo o alrededor de ella”. Una versión preliminar anterior del comunicado había fijado la fecha límite en 2050.

“Si Glasgow decide lo mismo que el G-20, será un fracaso”, dice Li Shuo, analista de políticas de Greenpeace con sede en Beijing.

El Presidente de EE.UU., Joe Biden, escucha mientras la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, se dirige a la prensa durante la Cumbre del G-20 el 31 de octubre de 2021, en Roma. Foto: AFP

Aumentando las tensiones entre el G-20, las naciones ricas hasta ahora no han cumplido su promesa de otorgar US$ 100 mil millones al año a los países en desarrollo para ayudar a financiar su cambio de los combustibles fósiles y mitigar los efectos del cambio climático. Actualmente, ese objetivo de US$ 100 mil millones se alcanzará en 2023, en lugar de en 2020 como se prometió, dijeron recientemente las autoridades de Reino Unido que albergan la COP26. Los líderes del G-20 dijeron que alcanzarían este objetivo lo antes posible, según el comunicado.

Johnson dijo que el elemento clave para desbloquear las negociaciones climáticas en Glasgow sería el dinero. El primer ministro indio, Narendra Modi, había instado a los líderes del G-20 a dar el 1% del producto interno bruto a las naciones en desarrollo para facilitar su transición de los combustibles fósiles, según Johnson. Johnson señaló que “era poco probable en el corto plazo”, pero dijo que esperaba ver más inversionistas privados en la COP26 comprometidos a ayudar a las naciones más pobres con la transición.

Mientras que líderes como la saliente canciller alemana, Angela Merkel, dijeron que el comunicado final era “una buena señal para Glasgow”, otros como el primer ministro canadiense Justin Trudeau expresaron su decepción porque la declaración no era más ambiciosa.

“No hay duda de que a Canadá y junto con otros países les hubiera gustado un lenguaje más fuerte y compromisos más firmes en la lucha contra el cambio climático”, dijo Trudeau a los periodistas. Añadió que le hubiera gustado haber visto un compromiso más firme para limitar el calentamiento global a 1,5 grados centígrados y un lenguaje más fuerte sobre la eliminación del carbón a un ritmo más rápido.

El Presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, y su par de Estados Unidos, Joe Biden, caminan hacia una reunión durante la Cumbre del G-20 el 31 de octubre de 2021, en Roma. Foto: AFP

El primer ministro italiano, Mario Draghi, que presidió la cumbre del G-20 en Roma, consideró que la reunión fue un éxito. “Hasta hoy, no compartíamos ambiciones; hoy compartimos todos los objetivos y todas las ambiciones. Ahora tenemos que compartir la velocidad de la acción”, dijo Draghi.

El Presidente de China, Xi Jinping, dijo el domingo en la cumbre del G-20 en un discurso por video que los países desarrollados deben cumplir sus promesas de proporcionar financiamiento climático a los países en desarrollo.

La diplomacia en Roma se ha visto obstaculizada por el hecho de que no todos los líderes mundiales están personalmente presentes en la cumbre. Xi, que no ha salido de su país durante 21 meses, participó en la reunión del G-20 solo a través de un enlace de video, al igual que el Presidente ruso Vladimir Putin.

Aparte del tema del clima, el G-20 fue un asunto en gran parte conciliador, con líderes tratando de dejar de lado las disputas geopolíticas a medida que sus economías emergen de la pandemia de Covid-19.

El sábado, los líderes respaldaron el objetivo de vacunar al menos al 70% de la población en cada uno de los países del mundo para mediados de 2022.

Mientras tanto, Estados Unidos y la Unión Europea llegaron a un acuerdo para aliviar los aranceles estadounidenses sobre las importaciones de acero y aluminio que se impusieron bajo la administración Trump. Los líderes del G-20 también dieron su sello de aprobación a un acuerdo para establecer una tasa impositiva corporativa global mínima.

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