Cómo leer los datos de la elección: Cristián Valdivieso y Cristóbal Huneeus analizan la previa y las claves de los resultados del plebiscito

Ambos analistas coinciden en que lo más relevante del proceso eleccionario es el nivel de participación ciudadana, número de jóvenes, la influencia de comunas con mayores o menores ingresos, y la diferencia entre las opciones de Apruebo o Rechazo.




A sólo horas de la entrega de los primeros resultados del plebiscito de este domingo 25, el editor general de audiencias de La Tercera, Sebastián Rivas, conversó con el director de Criteria, Cristián Valdivieso, y el director de Data Science de Unholster, Cristóbal Huneeus, sobre las claves que decidirán el proceso eleccionario, así como las repercusiones políticas en los próximos meses.

En relación a la alta participación vista en el plebiscito de este domingo, Cristián Valdivieso calificó el proceso como “incierto”, debido a la situación actual de pandemia y cuarentena, que dificulta analizar el nivel de participación de la gente. “La gente tiene ganas de participar, pero no sólo depende de eso. También puede ser por la violencia, temor económico y Covid, por ejemplo”, afirmó.

“En este contexto, cualquier cifra que esté por sobre la participación histórica de la segunda vuelta presidencial de 2017 (49%), es muy bueno", añadió.

“El punto de comparación es 2017”, coincide Cristóbal Huneeus. “Si llega a superar el 60% es muy relevante porque estamos en modo pandemia; no se sabía si era seguro ir a votar, quizá existan molestias con las filas, pero todo funcionó. Ademas hay que ver dónde subió la participación, en Vitacura o La Pintana por nombrar algunos", mencionando que todo depende de la composición de la participación en cuanto a los estratos económicos.

Ante la pregunta de cómo podría ser recibida esta alta participación por la clase política, Valdivieso indicó que la clave son los jóvenes: “es un escenario nuevo que supone un reordenamiento del mapa electoral. Nos habíamos acostumbrado a hablarle a la población de 45 años, que vota en un 60%. Si hay una participación alta, implica la incorporación de los jóvenes al mapa electoral. En términos políticos, es una señal que la ciudadania se había alejado mucho de la representación, y será una discusión para el proceso constituyente".

“No es un triunfo de ningún sector, es un triunfo de la ciudadania”, sostuvo el director de Data Science de Unholster.

“Carne nueva”

En este caso entonces, ¿el mapa se rearma un poco? Huneeus indica que “puede ser un factor. Nosotros distinguimos entre inscritos nuevos y antiguos, pero los jóvenes dejaron de hacerlo. El voto voluntario y quienes se inscribieron automáticamente son los ‘nuevos votantes’, y la tasa de participación entre Ios antiguos y nuevos es casi el doble: los antiguos votan más que los nuevos, porque les interesa más la política”.

“Si los (votantes) nuevos asisten masivamente, se trata de un cambio de paradigma total, y los partidos tendrán que interpretar esta voz de una forma diferente”, señala. “Este votante es distinto al tradicional: creció y cumplió 18 años en democracia, pudiendo inscribirse no lo hizo y mira la política y los problemas del país de forma muy distinta a sus padres. Después de esto, veremos cuántos fueron por primera vez”, añade.

“Esta es la ‘carne nueva’, que crecerá el padrón con su participación”, dice Huneeus. “Vitacura tiene muchos inscritos antiguos al contrario de La Pintana, que no está inscrito”.

“En números, entre 50 a 60 por ciento sería bueno. Sobre 60%, extraordinario, lo que representa entre 7 y 9 millones de personas. Pero sobre 9 millones, sería histórico”, asevera.

Por su parte, Valdivieso se suma: “9 millones es muy bueno por el contexto de la pandemia y si vamos al 60% seria bueno, al igual que 55 por ciento. Eso depende de quienes no votaban salgan a votar, y quienes sí votaban históricamente no se resten", menciona, esto último refiriéndose a los adultos mayores y el peligro a la pandemia.

Para explicar lo visto hoy en los locales de votación, Valdivieso asegura que “lo que vemos hoy es a la ciudadanía volcada y con mucha participación, pero aún no tenemos claridad en ese juicio. Es como ‘un gran taco’ en la carretera, pero puede ser por más autos en la calle, o un embudo producto de la congestión”.

El invitado de piedra

Indudablemente la pandemia de coronavirus ha sido un factor no contemplado en un inicio. Para Cristóbal Huneeus, “la gran pregunta es cuánto influyó en la participación y el voto. La evidencia ha mostrado una relación negativa entre la tasa de contagio y fallecidos, con el hacinamiento de las comunas. En donde hay hacinamiento la tasa de contagio es mas alta, y en la participación también se encuentra una relación negativa: en comunas con mas hacinamiento la gente vota menos, como en 2017”.

En relación a la evolución de la pandemia y su vínculo con el estallido social, Cristián Valdivieso explica que “ha sido un factor menor de lo que pudo haber sido. Para el 18 de septiembre se presagiaba una catástrofe que impactara el plebiscito, pero se ha manejado bien la pandemia, y la gente se ha cuidado para votar”.

Cuando se desata la pandemia, se bajó la expectativa de cambios vs la certeza de la salud y la vida. Quedó postergado para más adelante, y la gente sintió que tenia que volver a cosas mas básicas. Ya en octubre la ciudadanía se tranquilizó, y las expectativas comenzaron a crecer. La sensación es que llegamos en una buena condición", dice.

En cuanto a la posibilidad de voto electrónico, Huneeus opina que “ha sido controversial en Chile, se ha aplicado con algunos problemas por lo que sería cuidadoso. Cuando se hizo la reforma constitucional fue para los jóvenes, pero pasó todo lo contrario. La instauración de la inscripción automática cambió al electorado, y con el voto electrónico ocurrirá lo mismo”.

“La otra posibilidad es tener más locales de votación. Ello facilitaría que la gente participe, que no haga filas. Hay más opciones para que la gente participe acercando los locales a su domicilio”, apunta.

“El voto electrónico causa incertidumbre”, sostiene Valdivieso. “De provocarse un cambio tiene que ser muy estudiado, seguro y quienes votan deben saber que el voto es de ellos y no de terceros. ¿Se podrá convertir en un tema? esto debiese obedecer a un gran acuerdo político y una consulta donde la gente esté de acuerdo con esta posibilidad. Suena cómodo, pero el riesgo es muy alto”, indica.

“Es importante ver qué pasó en la pandemia”, agrega Huneeus. “Pienso en los padres y la conexión con los colegios online. Es lo más parecido masivamente al voto en casa. En el barrio alto no había problema, pero en barrios populares sí, menos del 30% de los niños no se conectaban. En teoría, en Vitacura funcionaría pero tendría dudas con lo que ocurriría en La Pintana. Hay que aprender de lo que pasa en el país en ese sentido”, dice.

Brecha generacional

¿Estamos ante una elección generacional? Para Cristián Valdivieso, “este punto pasa por dos cosas: las nuevas generaciones no votaban voluntariamente y es posible que lo hayan hecho esta oportunidad. Si hay una gran participación de los jóvenes, el Apruebo va a ganar por un margen mayor”

Las claves son la participación. Los jóvenes van a ‘rebarajar’ el mapa, y hay que ver qué tan estrecho u holgado es el triunfo del Apruebo. Será una elección generacional que dependerá de los jóvenes. Los mayores de 45 años eran votantes porque les interesaba. En este caso, los jóvenes dan una señal: no es que no les interese, sino que no les interesaba como se estaba jugando".

“La diferencia entre Apruebo y Rechazo, donde ganan cada uno de ellos es la pregunta fundamental. Analistas dicen que es una elección ‘fome’ porque todos sabían el resultado y con convención constitucional, pero creo que no sabemos cuánta gente va a votar y la diferencia”, afirma Huneeus.

Si gana el Apruebo, ¿cómo se instala eso en el sector de la derecha de cara a las elecciones? Valdivieso indica que de el presidente Piñera optó por una posición de equidistancia con ambas opciones. No se la jugó, no tomó una sola linea para dirigir a su coalición. El lunes será un Gobierno de administración, poco relevante".

“Creo que el mapa político va a quedar listo para que la derecha se alinee”, menciona. “Cualquier partido o candidato que se quiera aprovechar del Apruebo va a pagar un gran costo. Esto es un triunfo de la ciudadanía”

Finalmente, en cuanto a los márgenes, Valdivieso asevera que 70-30 (para el Apruebo) ya es una paliza, mientras que 60-40, es preocupante. Huneeus, sostiene que “sobre 30 sería bueno para la derecha, pero bajo de eso una derrota”.

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