Lirquén, la zona cero de los incendios: el golpe mortal de “Trinitarias”
La localidad ubicada en la comuna de Penco sufrió el mayor impacto de los siniestros en la Región del Biobío. La rápida propagación del fuego, favorecida por el viento, el calor y la topografía, dejó decenas de miles de evacuados y 14 fallecidos, poco más del 70% de las víctimas de la emergencia en el sur. Así ha sido el paso de "Trinitarias"
El fuego inició cerca de las 17:00 horas del pasado sábado 17, con tres siniestros diferentes que luego se mezclaron dando forma a “Trinitarias”, el principal incendio que azotó a Lirquén, una localidad en Penco ubicada a 15,9 km de Concepción y que ya tiene más del 80% de su suelo consumido por las llamas.
Penco, ciudad y comuna en la provincia de Concepción, tiene 48.971 habitantes, según el último censo. Es una zona playera, con trekking y un humedal, que se ha convertido en uno de los sectores más afectados por los siniestros que azotan la región de Biobío y Ñuble. Sólo allí hay ya 14 fallecidos en total, poco más del 70% de las víctimas totales hasta hoy de la emergencia.
La localidad costera de Lirquén, tiene el triste mérito de comenzar a ser reconocida como la zona cero de los siniestros forestales. “Lirquén representa 40% de la población de Penco y casi el 90% de su suelo está quemado”, relata Romualdo Sáez, dirigente de la localidad.
Y aunque esta zona es el epicentro del incendio denominado por la Conaf como “Trinitarias”, las llamas también afectan las comunas de Concepción, Penco y Tomé.
Esteban Krause, director regional de la Conaf en Bío Bío afirma que “diría que se habla de zona cero porque fue el lugar donde más daño sufrió y están concentrados ahí los fallecidos, porque el incendio entró a zonas urbanas, probablemente por eso se está ocupando ese término”.
“Cuando se habla de que Lirquén está en el suelo, es porque está en el suelo”, lamenta Sáez.
Según la autoridad de la Conaf el incendio que afecta a la zona tiene una extensión aproximada de 30 kilómetros y 20.000 hectáreas. Según datos de la misma entidad, el siniestro Trinitarias alcanza las 14.187 hectáreas y Rancho Chico 6.154. “Aquí en pocos minutos, a distancia de uno de otro, se declararon tres incendios. En algún momento, por el viento, se juntaron esos incendios y eso para nosotros también fue muy conflictivo porque simultáneamente estábamos en tres frentes y al final estos incendios se transformaron en uno solo”, explica Krause.
De acuerdo al último balance de las autoridades, en Penco el número de evacuados asciende a 30 mil , cerca del 85% del total de sus habitantes.
Según el director regional de la Conaf, el sector presentaba varias desventajas geográficas que facilitaron la expansión del fuego, como la topografía de los cerros, que complejizaron el control y el hecho de que los equipos aéreos solo pueden operar de día. A esto se sumaron las condiciones climáticas adversas: alta velocidad del viento, calor, baja humedad y la continuidad del combustible —zonas de vegetación ininterrumpida—, que permitieron la rápida propagación de los incendios.
El relato de los vecinos
Alejandra Maas, psicóloga y habitante de la comuna, recuerda como se propagaron las llamas: “A medida que pasaba la hora, se iba notando ya que estaba llegando más el humo, que se estaba acercando el fuego, ya, no se veía el fuego, pero sí se veían grandes columnas de humo, y que claramente eran de Penco”.
Maas relata que cerca de las 9 de la noche comenzó el caos: “Empezaron a evacuar a la gente. Las alertas eran constantes y muchos estaban confundidos, sin saber si realmente debían escapar. Preguntaban a familiares o a quienes estaban cerca. Fue todo muy confuso, porque varias personas estaban de vacaciones, venían de la playa o simplemente paseaban. Como ocurrió durante el fin de semana, todos estaban en otras actividades y al llegar a sus casas tuvieron que salir corriendo”.
La psicóloga añade que “a medida que pasaban las horas se veía más cerca el incendio. La gente no dormía, no paraba de hablar en los grupos de Whatsapp,mandaban fotos y actualizaban todo lo que iba pasando".
A solo dos días desde el inicio del fuego, los ciudadanos de Penco sienten agotamiento y conmoción. “Fue tan devastador, porque no he tenido tiempo para nada”, declara Durán.
Por otro lado, el dirigente de la localidad de Lirquén concluye que “moralmente estamos por el suelo. Es horrible lo que pasó acá, se vivieron horas, días muy malos (...) Si el terremoto fue devastador, hay que multiplicar esto por 10. Es terrible, al extremo de que se han encontrado padres, madres con sus niños quemados”.
Otra de las localidades más afectadas es Punta de Parra, un pueblo costero de 55 mil habitantes en la comuna de Tomé, región del Biobío.
Según estimaciones de Bomberos y la municipalidad, cerca del 85% de la localidad fue destruida por las llamas del incendio Trinitarias durante la madrugada de este domingo. Si bien las viviendas ubicadas al borde costero no fueron alcanzadas por las llamas, gran parte del sector antiguo del pueblo fue completamente destruido.
El alcalde de Tomé, Ítalo Cáceres, estimó que hay cerca de 300 familias afectadas por la pérdida de sus viviendas y un fallecido producto del incendio. Aunque no se conoce su identidad, vecinos informaron que se trataría de un dirigente del sector, de 50 años de edad.
Lo último
Lo más leído
2.
4.
5.
6.
Plan digital + LT Beneficios por 3 meses
Comienza el año bien informado y con beneficios para ti ⭐️$3.990/mes SUSCRÍBETE