Nacional

Los factores climatológicos y geográficos que explican que el incendio en Vichuquén lleve tres días y 400 hectáreas quemadas

Las llamas han seguido avanzando en una comuna que ya había sido víctima de un siniestro en 2017 y que esta temporada estival ya sufría con la prohibición de bañarse en su lago por la proliferación masiva de cianobacterias tóxicas.

Cuatro aviones y tres helicópteros sobrevuelan las cenizas y virutas de eucaliptos que, según los habitantes de Vichuquén, aún flotan entre las 380 hectáreas consumidas por el incendio forestal Alto Llico, que a su vez ha dejado tres viviendas dañadas en la comuna de la Región del Maule. En el combate, dos funcionarios de Conaf han resultado lesionados y ambos se encuentran en reposo actualmente.

Además de volver a enfrentar una emergencia incendiaria nueve años después del siniestro Las Cardillas, que llegó a afectar cerca de 40.000 hectáreas, sobre Vichuquén ya pesaba un año negro: durante toda esta temporada estival, el lago de la comuna se encuentra con una prohibición total de uso tras ser declarado como una zona de riesgo sanitario ante el florecimiento masivo de cianobacterias tóxicas en el agua, medida que golpea el lado turístico del sector.

Ha sido un año pero muy malo en general para Vichuquén, en la parte artesanal, en la parte laboral, para nosotras que trabajamos también en casas en el verano (...) pero bueno, vendrán días mejores”, expresa Jessica Valenzuela, vecina de Culenmapu Bajo, además de ser dueña de una cabaña en el sector.

Pero la preocupación actual de la comuna inserta en la provincia de Curicó está centrada en las llamas de Alto Llico, que empezaron durante el mediodía del pasado sábado 14. La emergencia, que ya lleva tres días, recibe ese nombre porque empezó en la parte alta del cerro.

“Ayer andábamos con mascarilla y lentes porque no se podía ver, incluso tengo los ojos dañados con el llegar de estas cositas de fuego (virutas prendidas)”, resalta Valenzuela, quien sube regularmente los cerros con su hija para mirar si es que el incendio baja a las casas.

El siniestro avanza a una “velocidad de propagación media alta”, según consigna en su último reporte el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred). Además, de acuerdo al alcalde, Patricio Rivera, este lunes había tres puntos focales: uno al interior de la zona La Trancas, otro en el sector de los Pangalitos, y un tercero, en el sector alto de La Barca.

“De muy difícil control”

La superintendenta de Bomberos de Llico, Evelyn Bravo, detalla a La Tercera que el siniestro comenzó siendo “cien por ciento forestal” en un sector de “muy difícil acceso, en zonas de quebradas y más bien de materialidad boscosa, con bosques de pino”. Precisamente, las llamas empezaron en el cerro “El Hoyo” y luego se propagaron al cerro “Alto Culenmapu”, de acuerdo con el concejal y también bombero Mauricio Véliz.

Bravo detalla que la propagación se produjo entre las quebradas de los cerros, en paralelo a la ruta J-830 en “Bordelago”, como le llaman en la comuna. El fuego llegó a lugares poblados, en el sector de Culenmapu con el cambio del viento, y por lo mismo se solicitó la activación del Sistema de Alerta de Emergencia. “Tuvimos que hacer evacuaciones y tuvimos un comportamiento muy fuerte del viento y muy violento del incendio”, explica.

“Era irrespirable el ambiente”, recuerda María Elena Cofré, vecina de Llico que pasó por Culenmapu para ayudar a su familia a evacuar. La vecina y dueña del local “El Llico Bajón”, cerrado para clientes y dedicado por estos días a alimentar bomberos y brigadistas, agrega que Bordelago “es como otro mundo porque está lleno de humo, lleno de cenizas”.

Por la emergencia se han instaurado cortes en el trayecto J-830. “Estamos preocupados por la situación, porque yo vivo cerca de todo el cerro y puede bajar por ahí también el fuego, preocupados también por mi familia que está en Culenmapu, donde están los mayores focos, y estamos aislados porque no los podemos ir a ver” relata Cofré, quien es también esposa y madre de dos bomberos que están atendiendo la emergencia.

La superintendente Bravo recalca que “ha sido un incendio que ha sido de muy difícil control” y describe que después de bajar a Culenmapu, el fuego se trasladó al sector de La Quesería y luego se desplazó su cabeza en dirección al pueblo de Llico.

“Ya estuvimos bastante complicados; con difícil ataque, difíciles condiciones de viento, tuvimos que replegar también personal, porque las condiciones no eran seguras para el trabajo y con riesgo de que se nos propagara hacia el sector más poblado de la localidad de Llico”, subraya Bravo.

Desde la municipalidad detallan que el incendio está en fase de control, lo que quiere decir que el fuego cercano al sector de Llico está más contenido, sin expansión y con personal trabajando en su extinción. “Desde temprano siguen trabajando las maquinarias, los skidder y las cuadrillas terrestres”, detalló el jefe comunal mediante las redes sociales de la municipalidad.

Alto Llico permanece en combate, con compañías del Cuerpo de Bomberos de Curicó, Retiro, Molina, Cauquenes, Sagrada Familia y Laico, más cuatro brigadas de Conaf desplegadas en terreno. De acuerdo con el último reporte de Senapred, la comuna se mantiene con alerta roja, medida vigente desde el pasado sábado 14 y que ha provocado el llamado a evacuación de diversas zonas.

Más sobre:VichuquénIncendio forestalMaule

Plan digital + LT Beneficios por 3 meses

Infórmate mejor y accede a beneficios exclusivos$6.990/mes SUSCRÍBETE