Columna de Ignacio Sánchez: Innovación en educación inicial

Foto: Luis Sergio.


La educación inicial es muy importante para el desempeño escolar futuro y para el bienestar y trayectorias vitales. La primera infancia es una etapa clave para favorecer el desarrollo de los aprendizajes necesarios para la vida, en lo cognitivo, afectivo y en la generación de vínculos estables. Se han presentado nuevos datos y resultados del estudio “Mil primeros días”, un trabajo en el que desde el año 2018 se ha realizado un seguimiento a los diferentes tipos de cuidado que experimentan los niños/as en sus primeros años de vida. En la UC hemos expresado nuestro compromiso con la primera infancia, tanto en investigación como en la formación de docentes.

En este estudio, nuestras investigadoras desde varias unidades académicas de la UC en conjunto con otras universidades han realizado un valioso trabajo con representantes de las comunas de Santiago y Renca en torno a la primera infancia y la educación inicial. De esta manera, se aporta evidencia para el desarrollo de políticas públicas en la primera infancia. Al ser esta medición un estudio longitudinal, permite observar la trayectoria de cuidado y desarrollo de un grupo de niños/as desde que tenían un año. Los resultados nos revelan las decisiones que tomaron las familias para entrar al sistema preescolar, los recursos y las prácticas educativas y de cuidado en los hogares y las decisiones tomadas al ingreso del sistema de educación inicial.

Alguno de los resultados muestra que las familias se encuentran en una situación de mayor vulnerabilidad desde el punto de vista económico y con menos redes de apoyo que en años anteriores. También ofrece información acerca del desarrollo infantil, tanto en el área de lenguaje y matemáticas, como en el terreno socioemocional. Es así como la estimulación cognitiva aparece como el aspecto más desarrollado en los cuidadores, pero revela también que muestran cierta dificultad en estimular los pensamientos más abstractos o simbólicos en los niños. Un hallazgo positivo es que un alto porcentaje declara leer cuentos o libros a los niños.

Los primeros años de vida son cruciales en el desarrollo de la persona, por lo que se debe intervenir tempranamente con una educación preescolar de calidad. Estos estudios nos permiten entender cuáles son las herramientas necesarias para continuar estimulando a los niños de manera que puedan desplegar todo su potencial. Además, entregan orientaciones sobre intervenciones que puedan ayudar a estar mejor preparados para la transición al sistema escolar. Es preciso conocer diferentes estrategias comunales que relevan la educación inicial, lo que puede incidir en nuevas políticas públicas a implementar. De esta manera, las universidades trabajamos en red con los diferentes actores de la educación.

Por Ignacio Sánchez D., Rector, Pontificia Universidad Católica de Chile.

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