Jadue y De la Carrera
SEÑOR DIRECTOR:
Las últimas declaraciones del alcalde Daniel Jadue y el diputado Gonzalo de la Carrera parecen disímiles; uno defiende el robo de madera y el otro denuncia supuestas conspiraciones del Servicio Electoral. Pero, si los examinamos bien, son caras opuestas de la misma moneda, afirmaciones distintas del mismo lenguaje. Esa moneda y lenguaje es el mesianismo. Es muy positivo tener convicciones, creencias arraigadas y un honesto afán de justicia y verdad, pero cuando pretendemos ser la encarnación de la verdad y la justicia, todo aquello y todos quienes piensan distinto y actúan diferente son objeto, más que de sospecha, de reproche y denuncia.
Cuando uno anda de martillo todo tiene pinta de clavo, dice el dicho. Justamente, el afán mesiánico deriva de encontrarse cara de martillo y erradicar, o más bien aplastar, cualquier cosa que parezca clavo.
Es por esto que la humildad, la verdadera apertura al otro, requieren de una renuncia a corregirlo todo, denunciarlo todo o, también, defenderlo o justificarlo todo.
Y es que en esto nos jugamos nuestras libertades. Un Estado “a lo De la Carrera” o “a lo Jadue” es un peligro para todos, temerosos de un Leviatán, como Janus, con doble cara, de pronto mirando a la izquierda, a ratos a la derecha.
Marcelo Muñoz Perdiguero
Abogado
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