Presupuesto y pobreza infantil



SEÑOR DIRECTOR

El Covid-19 nos transformó en un país más pobre y desigual, ante lo cual la ciudadanía espera sensibilidad social de todas sus autoridades en el Presupuesto 2021, y sacrificios y reasignaciones internas en todas las instituciones con financiamiento público, liberando recursos para los más pobres y postergados.

Estamos viendo lo opuesto. “Presupuestadores” haciendo recortes insensatos para la cultura y las artes, y autoridades de diversas instituciones haciendo intenso lobby para quedarse con más recursos, mantener sus altos ingresos, no hacer ningún sacrificio y lograr que los recortes afecten a otros. Con sus actos, desconocen que la prioridad ética es erradicar la pobreza y mejorar la pésima calidad de la educación parvularia y escolar pública que reciben los niños y niñas pobres. Ahí está la cuna de nuestras inequidades y desigualdades sociales.

Organismos internacionales estiman que el Covid-19 aumentará la pobreza infantil, las brechas educacionales, la deserción escolar, y los riesgos de violencia social y exclusión, y que se agudizarán las desigualdades. Nada de esto está presente en el Presupuesto. Los 1,2 millones de niños y niñas pobres no tienen lobistas presupuestarios que les defiendan.

Víctor Pérez Vera

Ex rector de la Universidad de Chile

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