Opinión

Tópicos presupuestarios

6 OCTUBRE 2026 MINISTRO DE HACIENDA, JORGE QUIROZ, DURANTE COMISION MIXTA DE PRESUPUESTO SECTOR PUBLICO 2027. FOTO: DEDVI MISSENE Dedvi Missene

En toda economía el presupuesto fiscal es una materia clave, tanto desde el punto de vista macroeconómico, como de crecimiento. Como el ministro de Hacienda presentó esta semana su propuesta presupuestaria para el año 2027, la comentaremos en esta columna.

Hay consenso entre los economistas que -como norma- las cuentas fiscales debieran estar aproximadamente equilibradas. Esto por una variedad de motivos, entre ellos porque tal equilibrio es el reflejo de un país con buenas políticas públicas, en que no cabe esperar -por ejemplo- importantes e inesperadas variaciones tributarias. En efecto, la historia económica de Chile pareciera avalar tal concepto. El PIB per cápita de Chile tendió a convergir al de los países desarrollados en los períodos en que el país tuvo superávits fiscales. En esta materia, el presupuesto propuesto por el gobierno -que propone una reducción del déficit estructural- da un paso importante en la dirección correcta.

No obstante lo anterior y en la práctica, en épocas recesivas la mayoría de los economistas proponen aumentar el gasto público para reactivar la economía, incurriendo así en un (mayor) déficit fiscal. Eso es precisamente lo que el gobierno está haciendo con el Plan Chile Despega.

En otra arista y como norma, los déficits fiscales se traducen en un mayor gasto de la generación poblacional en que se incurre el déficit, a costa de uno menor de aquellas futuras, lo que pone sobre el tapete un dilema ético evidente. Es un tema que generalmente se evita tocar, pero que merece recibir una mayor atención.

Pues bien, los déficits fiscales en que hemos incurrido en las últimas décadas se han traducido en la pérdida de las reservas del Fisco y en una deuda que se eleva al 43% del PIB, pero no han afectado mayormente nuestra clasificación de riesgos y, por ende, al nivel de las tasas de interés. Una subida de las últimas se traduciría en una caída de la tasa de crecimiento económico del país. El gobierno tiene clara conciencia de esta relación y la propuesta presupuestaria incluye las medidas necesarias para que eso no suceda.

Resumiendo, el ministro de Hacienda presentó, en su excelente Estado de la Hacienda Pública, un itinerario de recuperación del crecimiento económico en base a tres pilares: facilitación regulatoria, competitividad tributaria y consolidación fiscal. Con relación a esta última, propone alcanzar un crecimiento del gasto público real anual de un 1,5 por ciento del PIB, en una economía que estaría creciendo al 3,3 por ciento anual, generando de ese modo mayor espacio para la inversión privada. Apunta también a una reducción del déficit estructural proyectado, de un 2,9 por ciento del PIB a uno del 1,8 por ciento de este, reducción que debiera más adelante profundizarse hasta alcanzar equilibrio fiscal.

Por Rolf Lüders, economista

Más sobre:PresupuestoCuentas fiscalesCrecimiento

COMENTARIOS

Para comentar este artículo debes ser suscriptor.

Algunos leen, otros se informan. Aprovecha esta oferta única.

Plan Digital+$4.120 al mes, de aquí hasta fin de año SUSCRÍBETE