Política

A contrapelo del PC y republicanos, Senado aprueba último retoque a reforma política que obliga a condenar el totalitarismo

Tras varios tironeos, finalmente la Cámara Alta aprobó el último punto pendiente de este proyecto. En el intertanto, hubo un fallido intento para suavizar una norma que obliga a los partidos a rechazar dictaduras extremas. Sin embargo, la Cámara Baja se opuso, a instancias de los diputados UDI. Al final no solo comunistas y republicanos se opusieron a esa norma, sorpresivamente los senadores Pedro Araya y Yasna Provoste tampoco la respaldaron.

Dedvi Missene

En un nuevo giro de la teleserie, la presidenta del Senado, Paulina Núñez (RN), finalmente puso en tabla este miércoles la reforma para promover “la gobernabilidad y la representatividad del sistema político”.

El lunes pasado, esta iniciativa, presentada en junio de 2025 por el exministro Álvaro Elizalde (PS) y que está prácticamente lista, había quedado entrampada por los reparos de los senadores Claudia Pascual (PC) e Ignacio Urrutia (Republicano). Ambos pidieron corregir la norma que obliga a los partidos políticos a incluir en sus declaraciones de principios una condena a los “sistemas totalitarios”, tal como lo había acordado una comisión mixta integrada por parlamentarios de ambas cámaras.

Sin margen para revertir el texto, el Senado no tuvo más alternativa que votar la norma en cuestión, que fue aprobada por 28 votos a favor.

En contra se manifestaron tres senadores: los comunistas Daniel Núñez y Claudia Pascual, además de la DC Yasna Provoste. También hubo cinco abstenciones: Rodolfo Carter (independiente republicano), Cristián Vial (independiente republicano), Ignacio Urrutia (Republicano), Alejandro Kusanovic (independiente) y Pedro Araya (PPD).

Aunque no votó por estar pareado, la postura de los republicanos fue explicitada por el senador y presidente de la colectividad, Arturo Squella, quien incluso llamó a rechazar la redacción.

“No puedo votar, pero sí quiero manifestar mi rechazo al texto en discusión... Hay que ser especialmente cuidadoso con la autonomía que tienen los cuerpos intermedios y que el Estado, a través de la ley, obligue, mandate a ciertos contenidos, por mucho que los respaldemos y los compartamos... Pero que obligue a incluir dentro de las declaraciones de principios de los partidos políticos, al final del día, es una intromisión en la sana, razonable y justificada autonomía que tienen que tener las organizaciones intermedias”, dijo Squella.

Por su parte, la senadora Pascual explicó la postura del PC, criticando que no se haya replicado lo que dice la Carta Fundamental, que, si bien no señala una condena a las dictaduras, sí obliga a los partidos a respetar la democracia.

“Lamento mucho que no se haya subsanado el origen de por qué llegó esto a la comisión mixta, creo que era mucho mejor sostener la redacción tal cual como viene de la Constitución”, dijo la comunista, cuyo argumento fue compartido, sorpresivamente, por el presidente republicano.

Kusanovic fundamentó su voto en rechazo a toda la reforma, posición que también habría llevado a los senadores Araya y Provoste a marcar su disidencia, aun cuando se votaba un tema específico sobre la condena a las dictaduras y al uso de la violencia política.

Por su parte, los senadores Renzo Trissoti (Republicano) y Karol Cariola (PC) no participaron de la votación, aparentemente para no desalinearse de sus respectivas colectividades.

Pese a ello, los votos fueron suficientes. Con este paso, la reforma pasará a la Cámara para su votación final, que se realizaría la próxima semana.

En lo medular, esta reforma política fortalece los comités parlamentarios, aumenta las restricciones para la conformación y el financiamiento de partidos y eleva los requisitos para las candidaturas independientes.

Polémica frase

Lo curioso es que el punto que se votó en el Senado no formaba parte del proyecto original ni afectaba su objetivo central.

El texto, sin embargo, ya había generado dudas sobre su redacción y había sido derivado semanas atrás a una comisión mixta, integrada por senadores y diputados.

Esa instancia mixta, presidida por la senadora Danisa Astudillo (PS), acordó en forma unánime, con votos desde el Frente Amplio (el diputado Gonzalo Winter) hasta el Partido Republicano (el senador Renzo Trissoti y el diputado Felipe Ross), ajustar la redacción. “Del mismo modo, (el partido) deberá expresar su condena al establecimiento de un sistema totalitario; al uso de la violencia, propugnarla o incitarla como método de acción política. Asimismo, deberá afirmar su compromiso con la probidad y transparencia de la actividad política”, dice el texto acordado por 9 votos a favor y ninguno en contra.

Pese a ello, para el PC y los republicanos la norma seguía siendo insatisfactoria, ya que podía tener otras implicancias internacionales —al obligar, por ejemplo, a rechazar gobiernos de otros países como Cuba o el de El Salvador, encabezado por Nayib Bukele—. Por ello, plantearon suavizar el tono y el alcance de la condena.

Sorpresivamente, las otras bancadas de senadores acogieron este reparo de comunistas y republicanos.

El procedimiento para reabrir la comisión mixta, sin embargo, no era sencillo, al tratarse de una fórmula completamente inusual. De partida, la Constitución y la Ley Orgánica del Congreso no contemplan expresamente la posibilidad de revertir votaciones, aunque existen precedentes en el pasado.

Para intentar hacer el ajuste, Núñez pidió el acuerdo de los comités del Senado, que luego oficiaron a la Cámara para solicitar la reapertura del debate en la comisión mixta.

Negativa UDI

La respuesta fue casi inmediata. En la reunión de esta mañana, los jefes de comité de la Cámara, a instancias de la bancada de la UDI, rechazaron la posibilidad de reabrir el debate.

“No estamos de acuerdo en modificar el acuerdo de la comisión mixta para suavizar el texto acordado para salvar de la declaración de principios, avalando dictaduras del PC, por ejemplo, respecto de Cuba”, dijo la jefa de bancada de los diputados UDI, Flor Weisse.

“Es un muy mal precedente el reabrir el debate en una comisión mixta que había llegado a un acuerdo unánime solo porque una senadora comunista y un senador republicano tienen dudas. La primera por proteger a Cuba y el segundo por razones poco entendibles”, señaló el diputado Mario Olavarría (UDI), quien fue el representante del gremialismo en esa instancia mixta.

Más sobre:PolíticaReforma PolíticaSenadoPCRepublicanos

La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.

Plan Digital+$6.990 al mes, por los 3 primeros meses SUSCRÍBETE