Postulación de Jiles a presidencia de la Cámara amenaza a la derecha tras pacto del PDG con futura oposición a Kast
“Todos estamos alineados y vamos a ganar la presidencia de la Cámara”, aventuró el jefe de bancada del PS, Juan Santana, quien ratificó que “tenemos un acuerdo con el PDG... Nuestro diálogo es sin vetos. Si el PDG designa a la diputada Jiles u otro diputado, vamos a respetar eso”. Desde la DC y el PC ratificaron ese entendimiento.
Una definición “de infarto” pretenden forzar las bancadas de izquierda y centroizquierda, el próximo miércoles, cuando los diputados deban elegir a quién ocupará la presidencia de la Cámara.
A pesar de que la eventual postulación de la diputada Pamela Jiles (PDG) fue cuestionada por la excandidata presidencial Jeannette Jara (PC) en el pasado cónclave en La Moneda, los legisladores de la futura oposición siguen firmes en su decisión de actuar con pleno pragmatismo y votar a favor de la periodista para que presida la corporación.
Ante la decisión de la derecha de vetar al PC y al Frente Amplio, las bancadas de todo el sector progresista cerraron un pacto con el PDG, al que le ofrecieron presidir esta rama del Congreso hasta marzo de 2027. La colectividad que lidera el economista Franco Parisi, a su vez, eligió a Jiles como su carta.
“Todos estamos alineados y vamos a ganar la presidencia de la Cámara”, aventuró el jefe de bancada de los diputados PS, Juan Santana, quien ratificó que “tenemos un acuerdo con el PDG, donde ellos tendrán la presidencia el primer año”.
“Nuestro diálogo es sin vetos. Si el PDG designa a la diputada Jiles u otro diputado, vamos a respetar eso”, agregó Santana.
Aquella definición es compartida por otros diputados de izquierda y del Socialismo Democrático, consultados por La Tercera, pero que prefirieron no opinar públicamente.
De hecho, el jefe de bancada DC, Héctor Barría, informó que “se ha logrado un muy buen acuerdo entre nosotros, la Democracia Cristiana, el PDG y, por supuesto, también el actual oficialismo (futura oposición). Hubo mucha generosidad, mucho ánimo de construir, mucho ánimo de respetar sin ningún tipo de veto ni a partidos ni a personas”.
La diputada Daniela Serrano (PC), quien fue la negociadora de su bancada, señaló que “perder la conducción de una Cámara en la que no somos mayoría, significa resignarse a los retrocesos sociales y al avance de la ultraderecha, y eso no podemos permitirlo. Además, la posibilidad de llegar a un acuerdo de mayoría, incluyendo al PDG, también marca un hito importante respecto a cómo las distintas oposiciones al proyecto de Kast tenemos un lugar en la conducción de la Mesa de la Cámara, haciendo un contrapeso a una eventual hegemonía de la derecha”.
En conversación con Canal 13, el diputado electo Marcos Barraza (PC), uno de los dirigentes más cercanos a Jara, coincidió en los mismos principios. “La política es mucho más que personas... Que la extrema derecha no llegue a la presidencia de la Cámara, es un criterio central en mi opinión. Y, en segundo lugar, que, derivado de la constitución de la presidencia de la mesa directiva de la Cámara de Diputados, exista el mayor rendimiento a propósito de la integración de comisiones por parte de la futura oposición”, dijo.
Consultado específicamente por Jiles, Barraza añadió que “yo no quiero hacer un juicio respecto de una persona cuando lo que estamos haciendo es un acuerdo con un partido (el PDG). Entonces, aquí lo central es poder tener puntos de encuentro..., circunstanciales, idealmente más estratégicos con el Partido de la Gente. Entonces, malamente, uno podría estar haciendo un juicio respecto de una diputada que ellos están proponiendo”, señaló.
Uno de los factores que ha convencido a varios a plegarse a la candidatura de Jiles es que ella, a pesar de que fue una dura adversaria del gobierno de Gabriel Boric, ha dicho que le hará “la vida imposible a Kast”.
Para varios sería incluso propinarle una derrota simbólica a la derecha si la periodista ocupa la testera en el Salón de Honor del Congreso cuando el nuevo Presidente de la República reciba la banda presidencial.
A ello se sumó otro asunto coyuntural. La aprobación del proyecto que conmuta penas a condenados enfermos o mayores de 70 años, reabrió sensibilidades en contra de una ley de punto final que favorezca a exuniformados condenados por violaciones a los derechos humanos. Ello complicó cualquier acercamiento entre la derecha con el PPD y la DC.
“Van a liberar a violadores, narcos, asesinos, psicópatas, sicarios para beneficiar a los criminales de Punta Peuco. Cómo le explico a la gente de mi región que hice un acuerdo con quienes promueven esta locura”, dijo el diputado Jaime Araya (Ind.-PPD).
Incluso el independiente René Alinco ya advirtió a la derecha que no apoyaría a la presidencia de la Cámara a un diputado que haya abogado por la libertad de exmilitares.
Sin embargo, ganar la presidencia no solo es simbólico, también tiene un efecto concreto, al arrebatarle el control de la Cámara al gobierno de Kast.
Definición clave
La votación para elegir la presidencia de esta institución debe realizarse minutos antes del traspaso de mando presidencial. Esa definición es clave no solo por la integración de la mesa, sino también porque la persona que sea elegida decidirá la distribución de las comisiones, que incluso son más relevantes para el manejo de la agenda legislativa.
Al tomar el control de comisiones estratégicas, la oposición tendría la potestad para definir qué proyectos se discuten y se votan.
Si bien las fuerzas que apoyaron a José Antonio Kast lograron 76 diputados y quedaron a dos votos de la mayoría, el actual oficialismo y futura oposición logró un acuerdo con el PDG, con lo que hipotéticamente podrían sumar 79 diputados, más que suficientes para derrotar a la derecha.
No obstante, los republicanos, la UDI, RN y los libertarios confían en que podrán arrebatarle algunos votos al otro bando.
De partida, está en duda la participación en la votación de la diputada Marisela Santibáñez (Ind.- PC), quien no acudirá a la sesión del 11 de marzo por razones de salud. Si bien ello le descuenta un voto a la futura oposición de Kast, no es suficiente para que la derecha gane en esa votación.
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