Piñera admite errores en ayudas del gobierno para las familias

Foto: Agenciauno

“En cierta forma tienen razón”, dijo el Presidente en su cuenta pública, respecto a quienes acusan que las medidas han sido insuficientes y que “no han llegado a tiempo”. Mandatario también enumeró las iniciativas para la recuperación económica.




Tenemos unos informes con las declaraciones de los ministros cuando eran parlamentarios.

Una frase así lanzó el Presidente Sebastián Piñera, en tono distendido, en una breve reunión que sostuvo este viernes en La Moneda, pasadas las 9.15, con su gabinete.

Luego de sacarse la fotografía oficial con sus secretarios de Estado previo a la cuenta pública ante el Congreso -con todos usando mascarilla por la pandemia del Covid-19-, el Mandatario aludía a los nuevos miembros del gabinete -Víctor Pérez (Interior), Jaime Bellolio (Segegob), Mario Desbordes (Defensa) y Andrés Allamand (Cancillería)-, quienes, antes de su arribo al gobierno, habían cuestionado en más de una oportunidad la conducción del Ejecutivo.

Así fue como -de buen humor- Piñera partió su jornada y luego se retiró a su casa, desde donde se trasladó al Congreso, en Valparaíso, lugar en el que estuvo acompañado de su nuevo comité político y cinco ministros sectoriales. Esto, luego del cambio de gabinete que realizó el martes en medio de la crisis oficialista, agudizada con el despacho de la ley que permite el retiro del 10% del fondo de pensiones.

En este contexto, a las 19.44 el Jefe de Estado ingresó al Congreso acompañado de la primera dama, Cecilia Morel. Y 18 minutos después se retiraría la mascarilla con la que ingresó al salón de honor para comenzar su discurso.

“Quiero comenzar esta cuenta pública compartiendo con todos ustedes un afectuoso y solidario abrazo. Hemos vivido tiempos de adversidad”, partió leyendo Piñera de su discurso de 48 páginas, que se extendió por 90 minutos y que fue complementado con varias imágenes de apoyo, entre las que también se vio a su exministro del Interior Gonzalo Blumel.

Su alocución -que el resto del gabinete siguió, por televisión, desde el salón Montt-Varas de La Moneda- tuvo un tono más reflexivo, sin un balance tan detallado de lo que se ha hecho durante su gestión -a diferencia de otras ocasiones- y con pocos anuncios. De hecho, el Jefe de Estado, en uno de los pasajes de su discurso, recomendó visitar la página web del gobierno para ver la rendición de cuentas. “Esta noche quiero reflexionar sobre los problemas que angustian”, recalcó.

El Mandatario insistió en que hay tres desafíos para lo que resta de su gobierno: la pandemia, la recesión mundial y la reactivación económica. Así, realizó un análisis de cómo el gobierno ha enfrentado el coronavirus, el plan “Paso a paso”, y destacó la mejoría por siete semanas consecutivas.

En ese contexto es que Piñera realizó una breve autocrítica y admitió deficiencias -“errores”, diría más tarde- en la entrega de los beneficios sociales para las familias, recalcando que no han llegado a todos de forma oportuna. “Algunos dicen que la ayuda del gobierno a las familias afectadas no ha sido suficiente o no ha llegado a tiempo. Y en cierta forma tienen razón”, reconoció, agregando que “frente a la magnitud, gravedad y extensión de las crisis que estamos enfrentando, ningún país, ni siquiera los más desarrollados, ha podido otorgar toda la ayuda suficiente para compensar íntegramente el daño que estas pandemias han producido”.

De esta manera, el Jefe de Estado se hizo cargo de un cuestionamiento que ha estado presente durante toda la crisis sanitaria, no sólo desde la oposición, sino que también de un sector de Chile Vamos: la demora e insuficiente extensión en la entrega de las ayudas, un hecho que, incluso, detonó el descuelgue de parlamentarios oficialistas que terminaron apoyando el retiro de fondos de pensiones.

Así, Piñera anunció que envió un proyecto de ley para facilitar el acceso al Ingreso Familiar de Emergencia (IFE), un punto que volvió a reforzar al final de su discurso, al señalar que “vamos a hacer todo lo que esté a nuestro alcance para corregir esos errores” para que las distintas iniciativas lleguen a las personas.

Pese a que el Ejecutivo había tenido una visión crítica del proyecto, en su alocución el Presidente no cuestionó la aprobación del retiro de pensiones y, por el contrario, se hizo cargo de una problemática que ha estado en la agenda esta semana: el no pago de las pensiones alimenticias. “Hoy he enviado a este Congreso un proyecto de ley que permite al Poder Judicial ordenar, en cualquier etapa del procedimiento, la retención de todo o parte del retiro del 10% de sus ahorros previsionales para aquellas personas que tengan deudas por pensiones alimentarias”, dijo. Eso sí, sin aludir a ninguna iniciativa en particular, el Mandatario rechazó que se impulsen medidas “populistas”. “El mundo entero está siendo amenazado por el populismo, que plantea siempre el camino fácil, de los derechos sin deberes, de los logros sin esfuerzo”, dijo, agregando que había que resistirse a caer en esa lógica.

Asimismo, Piñera anunció, tal como lo adelantó La Tercera, la presentación del plan “Paso a paso, Chile se recupera”, en el que enumeró algunas medidas para la reactivación económica, entre ellas, un programa de subsidios al empleo e incentivos tributarios a la inversión privada.

El Jefe de Estado también utilizó parte importante de su discurso para hacer un análisis del estallido social de octubre y el acuerdo constitucional logrado el 12 de noviembre para superar esa crisis. “Propusimos un acuerdo por la paz, la justicia social y un camino para cambiar o perfeccionar nuestra Constitución”, comentó, incluyendo ese tema como parte de los ejes que destacó, así como también el plan de emergencia económico que se acordó con la oposición y la necesidad de llegar a un acuerdo en la reforma previsional. Para eso último, reiteró su compromiso con un “sistema mixto”.

Piñera, en todo caso, pidió nuevamente condenar la violencia y solicitó al Congreso avanzar en los proyectos que están pendientes en la materia, entre ellos, el que moderniza el sistema de Inteligencia y el de protección de infraestructura crítica. Ese mensaje lo remarcó en más de una ocasión, pese a que también dijo entender los reclamos de las personas que se comenzaron a levantar desde octubre.

En este contexto, además, el Mandatario reforzó su compromiso con la realización del plebiscito fijado para el 25 de octubre. Y recalcó que “todos tenemos derecho a proponer cambios a nuestra Constitución y leyes, por los caminos que ellas establecen, pero todos debemos respetarlas, y muy especialmente las autoridades que juramos o prometimos hacerlo siempre”.

El escenario que se dio luego de la crisis social desatada en octubre y la compleja situación económica en medio de la pandemia fueron temas que abordó profusamente en su intervención. Y fue en ese marco que también reivindicó -entregando varias cifras- los avances que ha logrado el país en los últimos 30 años, mencionando el aporte que han hecho los otros mandatarios de Chile. Y en un aspecto más personal de su discurso -dado en medio de estrictas medidas sanitarias, reforzadas durante la tarde luego de que se conociera que un funcionario del Parlamento había arrojado positivo para Covid-19-, Piñera dijo que “estos últimos nueve meses han sido muy difíciles y exigentes para todos, y también han sido extraordinariamente difíciles y exigentes para mí”.

Así, agradeció a su familia y al equipo de gobierno, llamando nuevamente a la unidad y a superar los conflictos. “Una casa dividida no puede prevalecer”, sostuvo.

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