La venta de bonos basura se dispara hacia un récord anual en Estados Unidos

La plataforma para el intercambio de criptomonedas Coinbase Global, que comenzó a cotizar en Nasdaq en la primavera boreal, vendió bonos basura por primera vez la semana pasada. FOTO DE: MICHAEL NAGLE / BLOOMBERG NEWS

La emisión de bonos y préstamos de empresas con calificaciones crediticias de grado especulativo ya alcanzó un máximo anual. Las bajas tasas de interés y un repunte económico impulsado por estímulos que ha apoyado a las empresas con calificaciones crediticias más débiles, han aumentado el atractivo de la deuda más riesgosa.




El mercado de US$ 3 billones (millones de millones) para la deuda de las empresas de baja calificación está teniendo el mejor año de su historia, impulsado por una economía en recuperación y la demanda de los inversionistas por cualquier rendimiento adicional.

Empresas estadounidenses como Crocs Inc. y SeaWorld Entertainment Inc. han vendido más de US$ 786.000 millones en bonos y préstamos con calificación de basura en lo que va del 2021, según S&P Global Market Intelligence. Eso supera el máximo anterior alcanzado en un año completo, en datos que se remontan a 2008.

La emisión récord marca un repunte notable desde marzo de 2020, cuando las preocupaciones de los inversionistas por las quiebras y los incumplimientos generalizados hicieron caer los precios de la deuda de baja calificación. Ahora, las bajas tasas de interés y un repunte económico impulsado por estímulos que ha apoyado a las empresas con calificaciones crediticias más débiles, han aumentado el atractivo de la deuda más riesgosa.

Los bonos basura y los llamados préstamos apalancados suelen ser emitidos por empresas con una deuda significativa en relación a sus ganancias, lo que las hace más sensibles a la trayectoria de la economía. Los economistas encuestados por The Wall Street Journal esperan que Estados Unidos crezca alrededor de un 6% este año y un 3% en 2022.

Los analistas e inversionistas esperan que las ventas de bonos y préstamos alcancen grandes récords anuales. Con tasas bajas, las empresas se están aprovechando de la demanda de los inversionistas para refinanciar la deuda de mayor costo, reduciendo sus costos de interés y postergando el reembolso de estas.

Solo en el mercado de bonos basura, las empresas estadounidenses han emitido más de US$ 361.000 millones en bonos con calificaciones crediticias de grado especulativo hasta el 14 de septiembre, según LCD (una sección del Global Market Intelligence llamada “Comentarios y datos apalancados” en español) de S&P Global Market Intelligence. Se trata de la segunda mayor cantidad de bonos basura jamás vendidos en un solo año, y está en camino de superar el récord de US$ 435.000 millones del 2020, dicen los analistas.

Incluso si el crecimiento de Estados Unidos ha alcanzado su punto máximo, cualquier expansión aún debería respaldar los bonos basura, afirmó Mark Durbiano, gerente senior de portafolio y jefe de alto rendimiento de Federated Hermes, que administra más de US$ 645.000 millones en activos. Recomienda que los clientes tengan más bonos basura que índices de referencia.

Los fondos de Durbiano se han enfocado en bonos recién emitidos con calificaciones de triple C -el nivel más bajo antes del incumplimiento de pagos-, creyendo que algunas empresas verán sus calificaciones mejoradas a medida que la economía continúe recuperándose.

“Hay condiciones crediticias muy sólidas y en mejora”, afirmó. “Ya se ha visto y creemos que se seguirá viendo”, agregó.

Los bonos basura han devuelto más del 4,9% a los inversionistas este año hasta el miércoles, contando los pagos de intereses y los cambios de precios, según LCD. Los préstamos apalancados, que tienen tipos de interés que suben y bajan con respecto a su índice de referencia, han tenido una rentabilidad del 4,2%. Ambos superaron el rendimiento total de 0,05% de los bonos corporativos con grado de inversión y el menos de 1,4% de los bonos del Tesoro. Los bonos con calificación triple C han ganado casi un 10%.

El repunte de la deuda basura marca una señal de que las preocupaciones de los inversionistas por el reciente aumento de la inflación se están reduciendo, lo que erosiona el poder adquisitivo de los pagos fijos de los bonos y puede llevar a la Reserva Federal a subir las tasas de interés. El índice de precios al consumidor se disparó por encima de los rendimientos promedio de los bonos basura a principios de este año, cambiando la lógica convencional de invertir en bonos, que generalmente son apreciados para proteger el dinero de los inversionistas.

Las preocupaciones en retirada han ayudado a una cantidad récord de nuevas empresas a ingresar al mercado de bonos basura por primera vez este año. La plataforma de intercambio de criptomonedas Coinbase Global Inc. hizo su debut en el mercado la semana pasada y el exceso de órdenes de compra lo ayudó a pedir prestado dinero adicional, al tiempo que redujo sus costos de interés.

Otras empresas, a veces respaldadas por patrocinadores de capital privado, están emitiendo bonos de baja calificación para pagar fusiones y adquisiciones, una fuente clave de nueva oferta de mercado. ASP Unifrax Holdings Inc., un fabricante de productos de fibras especiales y materiales inorgánicos propiedad de Clearlake Capital, vendió este mes US$ 1.200 millones en bonos con calificación B y triple C-plus para financiar la compra de Lydall Inc.

El bono de más baja calificación de la compañía de US$ 400 millones y con fecha de vencimiento para 2029, se negoció recientemente a 104,250 centavos por dólar, lo que implica un rendimiento del 6,491%.

El rendimiento adicional, o diferencial, que los inversionistas exigen para mantener un índice ICE BofA de bonos basura sobre los bonos del Tesoro, se situó recientemente en 3,03 puntos porcentuales por encima de los bonos del Tesoro, cuando se ajusta a las opciones. Eso está justo por encima del mínimo de este año de 3,02 puntos porcentuales alcanzado a principios de julio, el nivel más bajo desde julio del 2007.

Muchas empresas han estado utilizando ventas recientes para extender el vencimiento de su deuda, lo que reduce la carga de intereses anual. El número de préstamos apalancados que vence entre 2021 y 2023 se redujo a US$ 56.000 millones, según LCD, de alrededor de US$ 1,3 billones (millones de millones) pendientes. Más de US$ 80.000 millones en ventas de préstamos este año se han vinculado a acuerdos destinados a modificar los documentos crediticios y extender los vencimientos, el segundo total anual más alto en datos que se remontan a 2012.

Las señales de que el ritmo de la recuperación económica de Estados Unidos se está desacelerando aún podrían provocar volatilidad en el corto plazo, afirmaron analistas. Los diferenciales tienden a ampliarse después de que el crecimiento económico y los datos de encuestas marquen sus puntos máximos, según una nota reciente de Deutsche Bank.

Los analistas de Deutsche Bank esperan que cualquier aumento a corto plazo en los diferenciales de los bonos basura se modere a fin de año y termine el año en 3,23 puntos porcentuales.

“Es probable que este sea uno de los períodos más bajos de volatilidad de los diferenciales registrados, y continuará ayudando a respaldar el atractivo relativo del alto rendimiento para los inversionistas”, escribieron.

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