¿Qué tan complejo es el escenario actual para los pequeños factoring?

8 de ABRIL de 2022/ ÑUÑOA Trabajadores de un edificio en construcción protestan en Plaza Egaña por la paralización definitiva de la obra por parte del Municipio de Ñuñoa, dejándolos sin su fuente de ingreso FOTO: DIEGO MARTIN/AGENCIAUNO

Actores del sector financiero afirman que las compañías de pequeña escala tienen problemas de financiamiento, y que el mercado tenderá a concentrarse. Tanto bancos como fondos de inversión coinciden en que el sector construcción puede ser un problema para el factoring de menor escala hacia futuro, dado el escenario económico.




No todas tienen el mismo volumen ni entregan el servicio a los mismos sectores, pero en general todas son una de las principales fuentes de financiamiento para las empresas, sobre todo para las de menor tamaño. Se trata de las compañías de factoring más pequeñas, cuya situación actual es algo que en la industria financiera está generando ruido ya desde el año pasado.

Los factoring han ido ganando espacio porque permiten a proveedores de empresas adelantar el pago de sus facturas, las que por lo general tienen un pago de varios meses, a cambio de una comisión que se descuenta del total que la empresa prometió pagar. Pero ese ejercicio, en un escenario de desaceleración económica, conlleva riesgos.

Según el Informe de Estabilidad Financiera del Banco Central del segundo semestre de 2021, el endeudamiento de las empresas con compañías de factoring, leasing y otros, era de 7,3% del PIB, lejos del peak de 8,8% que alcanzó al cierre del 2020.

Un par de bancos consultados comentan que efectivamente se ve una situación compleja para las pequeñas entidades, considerando que hay menos financiamiento y que éste tiene un mayor costo. Además, dado que los clientes de estas instituciones probablemente sean de menor tamaño, es improbable que sean capaces de traspasar ese mayor costo a precio, como lo están haciendo los grandes.

Pilar Velasco, gerenta general de Empresas de Servicios Financieros AG - gremio que reúne a los factoring no bancarios-, explica que “el Banco Central ha venido realizando adecuaciones al alza de la Tasa de Política Monetaria, lo que impacta en forma directa en los costos de fondos. Esto también se ha dejado sentir en los créditos hipotecarios y la oferta crediticia, en general. Por lo tanto, es entendible que ese reajuste se traspase a una buena parte de la cadena de productos y no sólo a los de financiamiento. En este contexto, hay empresas de servicios financieros no bancarios que cuentan con una estructura que le permite mayores economías de escalas que otras y eso redundará en las tasas que ofrecen: algunas serán más competitivas que otras, como sucede en cualquier industria”.

Los riesgos

Un gestor de fondos de inversión, que entre sus activos cuenta con financiamiento a compañías de factoring, detalla que la industria, se puede dividir en cuatro categorías: aquellos que tienen una cartera sobre US$50 millones, entre US$25 y US$ 50 millones, entre US$10 y US$ 25 millones, y quienes tienen activos por menos de US$10 millones.

“Los dos primeros tramos siguen bien, con líneas de financiamiento tanto en Chile como en el extranjero. Hay fondos disponibles. En el segmento 3 se logran dar vuelta, pero tienen menos financiamiento. Ahora, en el segmento más bajo, ahí la situación es compleja, porque derechamente tienen poco financiamiento”, dice la misma fuente.

Los factoring más pequeños tendrían una cartera de unos US$1.000 millones, apuntan conocedores del sistema financiero.

Desde otro fondo, explican que en general el mercado financiero está buscando disminuir riesgos, donde “en el segmento de factoring asociados en gremios (los más importantes) todos han crecido en promedio 30%, lo mismo los factoring bancarios. Asimismo, la morosidad promedio está bajo el 5%, que sigue siendo muy bueno. Pero el mercado del factoring claramente se va a concentrar”.

Un ejemplo de ello, señalan en la industria, es Latam Trade Capital. En 2018 adquirió Latam Factors, de la familia Marín, en 2019 se hizo con EuroAmrica servicios financieros y su corredora de la bolsa de productos -actor clave en las transacciones de facturas-, y en 2022 terminó de adquirir Incofin a Norte Sur.

A su vez, tanto bancos como fondos de inversión coinciden en que el sector construcción puede ser un problema para el factoring de menor escala hacia futuro, dado el escenario económico. De hecho, esa industria podría ser cerca de un 15% de la cartera, apuntan en el mercado.

Con todo, Velasco detalla que, “hasta el momento, todos los sectores mantienen sus condiciones y plazos de pago y el promedio va desde los 45 a los 50 días, sin que ningún sector en particular muestre una tendencia distinta”.

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