Caso Sartor: querellante afirma que los hermanos Larraín y Michael Clark arriesgan hasta 40 años de cárcel
Los acusadores privados detallaron sus acusaciones contra los 11 imputados por el caso Sartor. Para justificar la petición de prisión preventiva, uno de ellos describió las penas a las que se arriesgan. Otro querellante detalló las transacciones detrás del bono Nexus. Este miércoles continuará la presentación de los querellantes y el jueves comenzaría la exposición de las defensas.
Este martes fue el turno de los querellantes. Los abogados de las partes iniciaron sus exposiciones en el cuarto día de formalización del caso Sartor, ocasión en la que apoyaron las medidas cautelares solicitadas por la Fiscalía.
El Ministerio Público está solicitando prisión preventiva para los hermanos Pedro Pablo y Carlos Larraín Mery, para Michael Clark, otro ex socio de Sartor, Rodrigo Bustamante, y el ex controlador de Emprender Capital, Sergio Yáñez Astete.
Uno de los expositores de la jornada fue abogado de Toesca, Sergio Rodríguez, quien señaló que los perjuicios para los fondos en liquidación trasladados a la gestora -Táctico, Leasing, Táctico Internacional, Proyección y Capital efectivo- totalizan $180 mil millones. “Solo en el Táctico Internacional había una diferencia de US$20 millones entre lo informado y en lo que realmente consistían los fondos que se estaban comercializando”, acusó.
Por su parte, Juan Domingo Acosta, abogado de Credicorp Capital, relató las operaciones de la fallida AGF en Perú, donde el conglomerado invirtió en los vehículos Táctico Perú y Facturas USD. Según reveló, no se han devuelto US$45 millones invertidos.
El abogado Héctor Marambio, representante de la familia Diéguez, quienes invirtieron más de $4 mil millones en instrumentos de Sartor, argumentó su solicitud de prisión preventiva en virtud de las condenas que arriesgan los imputados.
“En el escenario favorable, el señor Pedro Pablo Larraín enfrenta una pena de 25 años y 3 días. En un escenario, su señoría, más probable, 40 años”, indicó.
El abogado mencionó los delitos sobre los que se le acusa y apuntó que las agravantes involucradas implican que no obtendría beneficios. Los mismos escenarios expuso para Carlos Larraín Mery y Rodrigo Bustamante: 25 años en el escenario favorable para ellos y 40 años en el más probable.
En tanto, expuso que Michael Clark, en el escenario favorable llegaría a una condena de 21 años y cuatro días, y de 40 años en el escenario probable; mientras que para Sergio Yáñez el rango iba de 15 a 25 años.
Para este miércoles se programaron las presentaciones de los últimos nueve abogados querellantes, para así, el jueves, iniciar la argumentación de las defensas. Con esto, señaló la jueza Paulina Moya, la formalización se extenderá hasta la próxima semana para el día martes o miércoles contar con una resolución sobre las medidas cautelares.
El bono Nexus
El abogado José Ignacio Escobar, en representación de un grupo de aportantes, se refirió a operaciones específicas de Michael Clark que, a su juicio, favorecieron los intereses del grupo estadounidense Nexus, controlador de Isapre Nueva Masvida, y agregó que Victoriano Cerda, Patricio Kiblisky, Jacques Gliksberg y Marco Viola, “usando esa conocida expresión anglosajona, son los verdaderos elefantes en esta habitación. Y será materia de investigación determinar su verdadera participación en cada uno de los delitos que se han imputado a estas otras personas”.
En 2020 Nexus Health, matriz de la isapre, emitió un bono por US$61,6 millones, el que fue colocado entre varios inversionistas.
El 14 de septiembre de 2023 el bono Nexus registro una transacción pública por UF 100.000, con un gran descuento, a un precio de $810.942.034. Dicha adquisición la realizó Clark. Según Escobar, Nexus le entregó un mandato para adquirir el título el 11 de septiembre de ese año, por lo cual “recibió una provisión de fondos por parte de Nexus para ejecutar el encargo y tres días después compró el bono con un total de $835 millones y fracción”.
La intervención de Sartor, sostuvo, “pretendía solucionar un problema puntual, pero bastante acuciante. El mejor interés del Grupo Nexus, como mandante de Clark, era que su caja fuera repuesta rápidamente”.
Según Escobar, “el método consistió en aprovechar su posición al interior de la estructura de Sartor AGF extrayendo recursos directamente desde los fondos públicos que administraba”, incluyendo un préstamo del 28 de septiembre del 2023 que Redwood obtuvo del FIP Sartor Deuda Privada por $875 millones. Ese mismo día, la suma fue abonada a la cuenta de Nexus Chile “para netear la provisión de fondos que había servido para adquirir el bono” el 14 de septiembre de ese año.
“Michael Clark instrumentalizó a Sartor AGF para canalizar recursos en beneficio de la operación ejecutada por Redwood porque ella percibiría, de acuerdo con ese mandato que he mencionado, una remuneración fija de UF 1.000 y una variable equivalente al 1,5 más IVA sobre el precio de compra”.
Junto con ello, explicó que los intereses del bono de octubre del 2023 y abril del 2024 por $152 millones fueron invertidos en la matriz de Sartor, a una tasa garantizada de 0,75%.
El título fue adquirido por el fondo Sartor Capital Efectivo - según Escobar, con un saldo a favor de Clark de $400 millones-, pero tres meses después fue vendido por $1.278 millones, un 1,83% por sobre el precio que se había pagado por él. Pero “nadie compra un bono para venderlo tres meses después prácticamente al mismo precio. Solo dos días luego de esa transacción, el 20 de diciembre del 2024, la CMF revocó la autorización de existencia de Sartor AGFy designó un liquidador para la administradora. El comprador, de acuerdo con la información pública disponible, parece haber sido el propio grupo Nexus. Pues de acuerdo con los estados financieros, en abril del 2025, el bono ya estaba en su ecosistema financiero”, indicó.
“El objetivo inmediato es evidente. Nexus debía extraer ese bono de una sociedad que tan solo días después sería sometido a un procedimiento de liquidación. Hay que ser adivino para inferir quién dio el aviso de aquello”, explicó.
El 2 de abril del 2025, según el abogado, el informativo de la Bolsa registró de nuevo una venta, pero ahora por $2.334 millones. “Es decir, solo 4 meses después de que Sartor vendió el bono con un 1,83% de ganancia, un comprador estuvo dispuesto a pagar casi el doble de su valor, sin ningún indicador objetivo de mercado que otorgase alguna señal sobre la recuperación financiera de su emisora. La identidad del comprador, nada menos, fue la propia filial de Nexus Health, Nexus Intelligence SPA”, explicó.
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