Cómo el ex presidente de Paraguay se convirtió en un socio incómodo para el grupo Luksic

El conglomerado chileno tiene dos alianzas con el expresidente paraguayo Horacio Cartes Jara. CCU, la firma que controla junto a Heineken, y la distribuidora de combustible Enex están en ese país junto a Cartes, quien ha sido acusado por Estados Unidos de actos de corrupción. Andrónico Luksic encabezó una comitiva que hace una semana se reunió con el exmandatario, y su plana mayor, en Asunción. La sociedad de casi una década tambalea.


Los separan poco más de dos mil kilómetros. Integran grandes fortunas familiares de sus respectivos países, pero con tamaños disímiles. Y son, además, socios desde hace casi una década. Hace una semana se vieron las caras en persona.

Andrónico Luksic Craig (68 años) se subió a un avión Cessna 750 Citation de su propiedad y viajó, el sábado 6 de agosto, a reunirse en Paraguay con Horacio Cartes Jara (66 años). Habían pasado tan solo dos semanas desde que Estados Unidos apuntara a Cartes -presidente de Paraguay entre 2013 y 2018- por casos de corrupción.

Acompañado de parte importante de la cúpula del conglomerado chileno -el gerente general de Quiñenco, Francisco Pérez Mackenna; el fiscal, Rodrigo Hinzpeter, y los gerentes generales de CCU y Enex, Patricio Jottar y Nicolás Correa-, Luksic visitó a Cartes en su residencia en Asunción y se reunió con el exmandatario por casi tres horas, según un reportaje de Ciper Chile y ABC Color.

Cartes tampoco estuvo solo: lo secundaron su abogado personal, Carlos Palacios, y sus dos ejecutivos de confianza: Francisco Barriocanal y Juan Carlos López Moreira.

El encuentro fue una reunión de socios que probablemente no lo sigan siendo.

El 22 de julio, el secretario de Estado de EE.UU., Antony Blinken, declaró a Cartes como inelegible para visitar ese país y lo acusó de participar en “significativos actos de corrupción”. La prohibición se extendió a sus tres hijos adultos, Juan Pablo, Sofía y María Sol Cartes Montaña. Blinken denunció a Cartes por obstruir una investigación internacional sobre “el crimen transnacional para protegerse a sí mismo y a su socio criminal”, acciones que permitieron y perpetuaron “la participación recientemente documentada de Cartes con organizaciones terroristas extranjeras”. La declaración apuntaba a un avión venezolano-iraní que, además, transportó cigarrillos de la tabacalera de Cartes, una de las varias ramas de negocios del expresidente paraguayo.

Cartes se defendió ese día: “Niego y rechazo el contenido de las acusaciones, las que considero infundadas e injustas”, dijo. Cartes ha atribuido la intervención de EE.UU. a un intento del gobierno demócrata por influir en la política de su país. En abril de 2023 Paraguay tendrá elecciones presidenciales, pero en diciembre de este año cada coalición elegirá a su candidato en primarias. Cartes pertenece al Partido Colorado, dominante en la política paraguaya por décadas, y el candidato que apoya, Santiago Peña, lidera los sondeos. Peña compite en la interna del Partido Colorado con el vicepresidente, Hugo Velásquez, quien es apoyado por Mario Abdo, actual presidente paraguayo. La contienda sufrió otro golpe el viernes: EE.UU. incluyó ahora a Velásquez en su lista de paraguayos corruptos.

29 Abril 2022 Junta Accionistas Quiñenco, Presidida por Andronico Luksic, Francisco Perez Mackenna y Rodrigo Hinzpeter. Foto: Andres Perez

Pero el socio de los Luksic es Cartes y una vez que EE.UU. apuntó en su contra, los directorios de CCU y Enex debatieron pasos a seguir. Y se resolvió enviar una delegación de alto peso a Asunción a conversar con Cartes. El domingo 7, un día después de la cita, Rodrigo Hinzpeter declaró al DF que “en el encuentro se resolvió tomar las medidas pertinentes para abordar este nuevo escenario, cuyos alcances e implicancias serán materia de análisis en los directorios de las respectivas empresas”. Esta semana se realizaron algunas reuniones de directorio en las filiales paraguayas. Aunque no trascendió el motivo, solo un asunto hace sentido en círculos de negocios: los accionistas deben haber pedido a los directorios acceder a información económica de las empresas. Es la antesala de un due diligence para desarmar la sociedad y comprar uno a otro.

El grupo Luksic busca una solución pronta, pero no apresurada. Saben que es un problema complejo con soluciones complejas. Pero todo apunta a la disolución de la alianza que hoy incluye dos empresas: Bebidas del Paraguay y Enex Paraguay, donde son aliados en partes casi iguales. Las empresas de Luksic podrían comprar la parte de su socio, pero ese socio no quiere mostrarse como culpable con esa decisión. La otra alternativa es que Cartes compre, pero hay dudas sobre la disponibilidad de recursos suficientes. Pero existe una tercera vía: un intercambio de activos, una fórmula que no implicaría un desembolso tan abultado de recursos con un Cartes desacreditado en EE.UU. En ese caso, creen expertos en transacciones, Luksic preferiría quedarse con la embotelladora, un negocio donde ser un jugador regional es más relevante que la distribución de combustibles. “La inversión en Paraguay es nada para el tamaño de Quiñenco. Debe terminar la alianza con un socio que se volvió incómodo”, opina un conocedor de la realidad empresarial paraguaya.

Los Luksic, además, ya encomendaron a sus abogados en EE.UU. un análisis legal de las implicancias del caso: CCU transa sus acciones en Nueva York bajo la figura de los ADR. Y Enex tiene operaciones directas en ese país. Una acusación del gobierno de Joe Biden a un socio directo de sus empresas exige casi una sola medida: deshacer la sociedad.

Pero la decisión, en el caso de CCU, no involucra solo a los Luksic. CCU es controlada por Quiñenco junto a Heineken. La multinacional europea participa en el directorio de CCU -cada parte elige cuatro directores y el noveno es de consenso- y tiene licencias directas con la sociedad donde participa Cartes. Por eso, su opinión es relevante a la hora de decidir el futuro de las alianzas.

Alianza con un presidente

El grupo paraguayo fue fundado por Ramón T. Cartes y la primera de sus empresas, creada en 1955, fue Aerocentro, una firma de aviación que representa en ese país Cessna Aircraft Company. En 1992 crearon Ganadera Sofía y en 1994, la Tabacalera del Este. Hoy presenta 33 empresas en su página web en áreas tan disímiles como los gimnasios, los hoteles, la banca, las farmacias, los alimentos y el fútbol. Y que ha sumado socios de peso global, como la coreana Samsung y la cadena hotelera Sheraton.

El fundador tuvo cuatro hijos, pero dos dirigen los negocios: Horacio, quien estudió una carrera técnica en EE.UU., país al que ya no puede entrar, y Sarah, que también estudió y vivió en Norteamérica en los años 80. La hermana fue llamada por su padre y su hermano en 1994 para volver a Paraguay a codirigir las empresas del grupo.

En 2001 incursionaron en el negocio de las bebidas, al comprar la marca de gaseosas Pulp, y fundar Bebidas del Paraguay, la que una década después se asoció a CCU. Los nexos entre las dos empresas se produjeron por un negocio compartido: ambas representaban, para sus respectivos países, la marca Budweiser, pero la chilena producía la cerveza que la paraguaya vendía. Así comenzaron las relaciones chileno-paraguayas, en tiempos en que Guillermo Luksic, quien falleció en marzo de 2013, dirigía CCU.

En abril de 2013, Cartes ganó la presidencia paraguaya con el 45,98% de los votos. Tenía 56 años y solo cuatro años antes había ingresado a la política. Asumió el mando en agosto de ese año. Cuatro meses después, el grupo Luksic firmó una alianza con el grupo de empresas del Presidente de Paraguay.

El 23 de diciembre se anunció el negocio: CCU compró el 50,005% de Bebidas del Paraguay y el 49,96% de Distribuidora del Paraguay. Las firmas registraban un volumen de negocios de US$45 millones al año. “La asociación se materializó principalmente mediante una inyección de capital en las sociedades”, comunicó CCU ese día, sin mayores detalles. En la memoria de CCU de ese año se detalla que el acuerdo de asociación y de accionistas fue suscrito con los hermanos Horacio Manuel y María Sarah Victoria Cartes Jara. CCU compró acciones a sus nuevos socios y suscribió nuevos títulos. Poco después, en 2014, CCU reveló el monto de la operación en la Securities & Exchange Commission, de EE.UU.: $11.254 millones. En dólares de esa época, los Luksic aportaron US$21 millones.

La alianza, en todo caso, sería más con Horacio que con su hermana Sarah. En la propiedad de Bebidas del Paraguay, Horacio Cartes tiene en torno al 45%, y Sarah, el 5%.

Presente hoy en Chile, Argentina, Uruguay, Bolivia y Paraguay, el grueso del negocio de CCU sigue estando en Chile, que aportó el 72% de los ingresos en 2021, seguido por Argentina, con 25%. Los ingresos registrados en Paraguay aportaron solo el 1,9% de la facturación global, pero pesa más que Bolivia y Uruguay. En esos negocios internacionales, CCU reporta una participación de mercado agregada del 18%, en volumen. En Paraguay están en cervezas, gaseosas, néctar y agua mineral y compiten con las filiales de AB InBev, el mayor fabricante de cervezas del mundo, y con Coca-Cola y Pepsi, en bebidas no alcohólicas.

La alianza resultó tan bien que el grupo chileno propuso una segunda asociación. Y Andrónico Luksic viajó a Paraguay.

La segunda alianza

“El proyecto nace durante una visita del señor Andrónico Luksic a Horacio Cartes, a fines del año 2018″, contaba hace un año Francisco Barriocanal en la revista institucional del grupo paraguayo sobre el inicio de Enex Paraguay. “Basados en una exitosa asociación de ambos grupos en Bebidas del Paraguay, nuestros accionistas decidieron ingresar juntos al mercado de combustibles”, prosiguió. Meses después de la visita de Luksic a Cartes, en junio de 2019, el grupo paraguayo adquirió Gasur SRL, una empresa que entonces tenía 44 estaciones de servicio, en un país donde hay más de 20 distribuidores diferentes y más de 2.500 estaciones. Los Luksic, ahora vía Enex, se asociaron a Cartes en diciembre de 2019, creando una sociedad común. “Esperamos convertirnos en un actor relevante en Paraguay”, dijo Nicolás Correa a inicios de 2020.

A diferencia de Chile, donde opera la licencia de Shell, en Paraguay trabajan la marca Enex, que la chilena licenció en 2019 por un plazo de 10 años, renovables por cinco años, junto a la marca upa!.

Además de esa visita de 2018, Luksic y Cartes se vieron en 2019 en Colombia, donde CCU inauguró su primera planta cervecera en ese país. Cartes fue invitado por su socio a la ceremonia de inauguración. ¿Otro contacto? En diciembre de 2019, el Banco Basa, también del grupo Cartes, invitó como expositor a su seminario anual al economista Hernán Büchi, también director de Quiñenco, la matriz de los Luksic.

En sus dos filiales en Paraguay, CCU y Enex tienen como directores a sus gerentes. En Bebidas del Paraguay hay cuatro ejecutivos de CCU, dirigidos por Patricio Jottar, gerente general de la cervecera desde 1998. En Enex, la representación también es paritaria: tres para cada grupo. Los chilenos no se repiten. Dos paraguayos, sí. Los hombres de confianza de Cartes.

Uno es Juan Carlos López Moreira, licenciado en administración de empresas en la Universidad Católica de Asunción, un exejecutivo de Coca-Cola que los Cartes reclutaron para su negocio de bebidas. Durante el gobierno de Cartes, fue ministro secretario general y jefe del gabinete. Terminado el gobierno, volvió al grupo. Es el principal ejecutivo del grupo Cartes, dice un chileno que conoce al conglomerado.

El otro es Francisco Barriocanal, quien también pasó por Coca-Cola Paraguay. Su LinkedIn dice que estudió en Georgetown -donde integra el directorio para Latinoamérica de la universidad-, que en 1999 entró al grupo a Tabacos del Paraguay y que fue CEO de Bebidas del Paraguay de 2004 a 2021. Dice, además, otra cosa: que fue asesor económico durante 5 años y cinco meses del gobierno de Horacio Cartes, de 2013 a 2018, mientras era gerente general de la empresa que comparten Cartes y CCU.

Los dos ejecutivos son claves en un grupo económico diversificado que suma una década de alianzas con el mayor grupo chileno. Una alianza que está al borde de terminar.

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