El póquer de Kast para Hacienda lo encabezan Daza y Quiroz
Si José Antonio Kast se transforma en presidente de Chile, la designación de su ministro de Hacienda será una de las decisiones más importantes y esperadas. Aunque Jorge Quiroz es el rostro económico de su candidatura y cuenta con el apoyo de varios de sus pares, el ideal del mundo republicano es José Luis Daza, hoy autoridad relevante del gobierno de Javier Milei, que se debatirá entre asumir la primera línea chilena y mantenerse en el histórico proceso argentino. Los dos encabezan la lista, pero podría ocurrir que, finalmente, ambos compartan gabinete. Kast y Daza respaldaron en público esta semana a Quiroz. En el entorno de Kast hablan de otros dos nombres: la actual presidenta del Banco Central, Rosanna Costa, quien ha dicho que prefiere mantenerse en su cargo hasta febrero de 2027, cuando expira, y el más joven de todos, Sergio Urzúa, quien ha tenido una desconocida y silente colaboración con el mundo republicano.
José Luis Daza: Entre el histórico proceso argentino y la jefatura económica chilena
El ingeniero comercial de 67 años es el favorito de varios miembros del círculo republicano para asumir el mando del Ministerio de Hacienda.
La decisión depende en parte del propio José Luis Daza Narbona, un ingeniero comercial con estudios en la Universidad de Chile y la Universidad de Georgetown, y un largo pasado en la industria financiera mundial que hoy tiene un puesto relevante en Argentina: desde agosto de 2024 es secretario de política económica, un cargo que depende del ministro de Economía de ese país, Luis Caputo, de quien es amigo de larga data. Daza no ha escatimado en elogios para Javier Milei, de cuyo programa recelaba en un principio, dicen quienes lo conocen bien, pero que luego abrazó con entusiasmo. En octubre, tras las elecciones legislativas que ganó Milei, hubo cambios en el gobierno argentino: el secretario de finanzas, Pablo Quirno, cargo que también depende de Caputo, asumió como canciller, y el nombre de Daza surgió como reemplazo. Finalmente, pusieron a Alejandro Lew, otro ex JP Morgan igual que Daza y Caputo, y Daza mantuvo su posición de privilegio como viceministro.
Hay quienes creen que el mayor incentivo para la repatriación de Daza es cambiar la segunda línea económica argentina por la primera línea en Chile, con un poder de decisión mayor al que tiene al otro lado de la cordillera. Además, aseguran que la parte esencial y más compleja de su trabajo allá ya está hecha, que de seguro vendrán nuevas turbulencias en ese país y que salir en este momento es un buen timming. “Se iría en todo lo alto de su primera gestión gubernamental. Hay que saber retirarse”, dice alguien que lo conoce bien.
Pero Daza, creen otros, podría inclinarse por mantenerse en un proceso que ha considerado histórico y que tiene los ojos del mundo encima: Javier Milei hizo un sorprendente ajuste fiscal en poco tiempo, bajó una inflación históricamente rebelde y redujo drásticamente la pobreza.
A solo dos semanas de las elecciones del 14 de diciembre, la visita de Daza a Chile esta semana, para asistir a la conmemoración del aniversario 35 de Libertad y Desarrollo, resultaba definitoria: los republicanos tenían previstas conversaciones privadas con Kast -el candidato estuvo en Puerto Montt y Osorno el jueves y viernes- y su entorno.
Daza es el predilecto de varios en el comando, quienes recuerdan que en 2021 estrechó lazos con Kast -forjando una relación personal- cuando ayudó en la coordinación de su equipo económico para la segunda vuelta con Gabriel Boric y lo representó en algunos debates económicos. Desde entonces, Daza ha mantenido una relación y comunicación fluidas con el republicano. En el lenguaje de los negocios, Daza tiene la “opción preferente” para asumir Hacienda.
Para los promotores de Daza, el economista chileno, nacido en Buenos Aires en julio de 1958, cumple varias condiciones relevantes: es un especialista de prestigio regional, tiene buenos contactos internacionales y ha participado en negociaciones significativas para el gobierno de Milei. Por ejemplo, con el FMI. En un año ha adquirido experiencia de gobierno “equivalente a un doctorado”, analiza una exalta autoridad del área económica. Entre los desafíos del próximo gobierno están el comprometido ajuste en las cuentas fiscales de US$ 6 mil millones y la atracción de inversión extranjera. Daza, con un perfil más financiero que macroeconómico, quizá una de sus debilidades, podría contribuir sobre todo al segundo de los objetivos, afirma un cercano al economista. En sus peros, analiza una exautoridad, está su escaso conocimiento de las entrañas del Estado chileno y su falta de redes políticas locales. Su incorporación, en todo caso, podría certificar en el nuevo gobierno una mayor amplitud de criterios: Daza es conocido por sus posiciones liberales en lo valórico, lo que contrasta con la visión conservadora de los republicanos.
Las últimas señales apuntan a más de una dirección. En sus exposiciones de esta semana en los eventos de Liberad y Desarrollo, Daza evidenció su compromiso total con el proceso argentino y se permitió un público respaldo al coordinador económico actual de Kast. “El señor Quiroz es el indicado para liderar el programa y el equipo económico”, afirmó Daza el viernes por la mañana en un hotel de Vitacura. Ese espaldarazo, sin embargo, interpretado por algunos como un retiro de la carrera por Hacienda, es leído por otras personas de otra manera: como el vaticinio, hasta ahora improbable, de una posible dupla Daza-Quiroz en un gobierno presidido por José Antonio Kast.
Jorge Quiroz: El rostro de la campaña que suma apoyos desde afuera y desde adentro
Ha sido el rostro económico de la campaña 2025 de José Antonio Kast. El economista Jorge Antonio Quiroz Castro, 63 años, fue anunciado como coordinador económico del programa del candidato republicano el 10 de julio. Han pasado cuatro meses y el economista ha construido confianzas con Kast, a quien conoció hace casi dos años por sus estimaciones de pobreza que compartió con el republicano.
Quiroz divide aguas. Varios en el comando del presidenciable lo consideran el seguro ministro de Hacienda de su probable gobierno; otros sostienen que sus habilidades encajan más bien con otro diseño, uno en el que Quiroz sea el rostro de una transformación microeconómica del país, la que podría encabezar desde el Ministerio de Economía, absorbiendo los roles de varias carteras en una suerte de supraministerio. Pero Quiroz ha dicho a algunos colegas que el gran poder transformador está en Hacienda y no en otra cartera.
Ingeniero comercial de la Universidad de Chile, Quiroz ha sido consultor por casi 30 años, ha realizado, calculó en julio, unos 1.500 informes y su conocimiento de esa gran variedad de industrias y sectores sería una fortaleza. No obstante, también es fuente de potenciales conflictos de interés: la candidatura oficialista de Jeannette Jara ha relevado su rol como asesor de empresas productoras de pollo que se coludieron hace años, un caso en el que, sin embargo, ni la Fiscalía Nacional Económica ni el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia reprocharon algo al economista. Sobre aquel tema, Kast lo respaldó esta semana en una entrevista en T13, en una declaración que algunos leyeron como una ratificación de su futuro rol en su gobierno. “Nosotros vamos a defender la libre competencia y Jorge Quiroz es la persona más adecuada en un eventual gobierno nuestro para enfrentar ese tipo de temas y otros más”, dijo Kast.
En la carrera subterránea por Hacienda, Quiroz sumó el apoyo público de otros economistas, gestos que en lugar de afirmarlo podrían debilitarlo, creen algunos republicanos. “Yo no tengo muchas dudas de que Jorge Quiroz va a ser el siguiente ministro de Hacienda de nuestro país”, dijo Klaus Schmitd-Hebbel. “El Ministerio de Hacienda quedaría en muy buenas manos con Jorge Quiroz”, repitió Felipe Larraín, jefe de esa cartera en Piñera 1 y 2. “Si llega a ser ministro de Hacienda, vamos a estar en buenas manos”, opinó Sebastián Edwards. El viernes, en el seminario por los 35 años de Libertad y Desarrollo, y consultado por la prensa, Quiroz se refirió a esos apoyos: “Siempre es bienvenido, son palabras de aliento, pero la palabra última la tiene el futuro presidente de Chile”. Sus declaraciones mostraron a un asesor respetuoso de las facultades presidenciales y menos ansioso por una designación aún incierta.
Su elección eventual para Hacienda dependerá de la “descripción de cargo” de su jefatura. Definir, por ejemplo, si el gobierno se anclará, en materia económica, en la emergencia y la gestión, o avanzará en reformas estructurales. “Esta etapa para Hacienda es más micro que macro”, opina un economista que dice que Quiroz, apoyado por un buen director de Presupuestos, podría empujar muy bien lo primero desde la jefatura del equipo económico. Otros expertos dicen lo mismo: es momento de la microeconomía.
Lo que algunos reprochan en privado a Jorge Quiroz es su falta de muñeca política y su carácter un tanto explosivo, lo que podría hacer más áspera su convivencia con un Congreso donde ningún bloque tiene aseguradas mayorías, pero donde la derecha está más cerca de construirlas.
Su ventaja principal es haber estado dispuesto a asumir una posición protagónica en la campaña y ser un candidato atípico en relación con los anteriores jefes de Hacienda, lo que para los republicanos podría ratificar una de sus máximas en esta campaña: sorprender y pensar fuera de la caja.
Para quienes lo conocen, Kast es de decisiones frías y definitivas. Pragmáticas, agrega otra persona de su círculo. Y en el caso de Hacienda, lo resolverá tras la segunda vuelta. Y no antes.
Pero también agregan que el candidato presidencial es leal con quienes han sido leales con él. Y en esa categoría entra un Jorge Quiroz que se transformó en 2025 en el José Luiz Daza de 2021, con quien, incluso, podría compartir gabinete. Hay asesores que creen que si Daza se ratifica finalmente como el predilecto de Kast para Hacienda, Quiroz podría aceptar un ministerio orientado a la microeconomía, con facultades reforzadas y ampliadas, haciendo tándem con el hasta ahora viceministro argentino. “El mejor de los mundos es que haya dos, tres, cuatro economistas buenos en el gabinete”, resume un asesor que mira más complementos que competencias.
Rosanna Costa: La presidenta del BC que prefiere terminar su mandato a ser ministra
La actual presidenta del Banco Central (BC) pudo ser ya ministra de Hacienda: en 2019, tras el estallido, Sebastián Piñera le ofreció asumir la cartera económica en reemplazo de Felipe Larraín, en un profundo cambio de gabinete que involucró a varias carteras. Pero Piñera se arrepintió a primera hora del lunes 28 de octubre y escogió a Ignacio Briones.
La ingeniera comercial UC Rosanna Costa Costa (67 años) era entonces consejera del Banco Central, pero ya había trabajado para Piñera en su primer gobierno, como directora de Presupuestos, entre 2010 y 2014. Antes de llegar al BC como consejera, en 2017, fue subdirectora de Libertad y Desarrollo. En febrero de 2022, poco antes de dejar el gobierno, Piñera corrigió el giro de 2019 y la designó presidenta del organismo en reemplazo de Mario Marcel, quien renunció al BC para asumir como ministro de Hacienda de Gabriel Boric, en una sorpresiva designación. Ese fichaje ha sido recordado en las filas republicanas desde hace meses para sostener que una jugada similar, con Costa saltando del BC a Hacienda, no sería ni tan inédita ni tan extraña. Si ya se hizo una vez, podría hacerse una segunda.
Los méritos de Costa para el cargo pocos los ponen en duda. Ya vivió una temporada de cuatro años en Teatinos 120 y conoce a los parlamentarios: visita varias veces al año el Congreso en Valparaíso. No necesita inducciones ni asesorías previas. Y tiene carácter. Su condición de mujer es útil para pagar un pasivo del mundo republicano, tras la campaña de 2021, cuando el entonces candidato propuso en la primera parte de esa elección terminar con el Ministerio de la Mujer. Sería, en caso de ser invitada y aceptar, la primera mujer al mando de Hacienda en toda su historia, un honor que ya tuvo en el BC.
La presidenta del BC tiene buenos vínculos en el mundo republicano: en Hacienda coincidió y compartió con Cristián Valenzuela, asesor clave de Kast, y con Rodrigo Álvarez, entonces subsecretario. Y según algunos, comparte el “ideario republicano” en lo valórico. Su postulación no solicitada a Hacienda, por lo mismo, tiene adeptos importantes en ese mundo. Pero no solo ahí. “Es la mejor candidata”, dice un economista con experiencia en asuntos de Estado, cercano a Chile Vamos, que enumera virtudes: sería la primera mujer en el cargo, conoce bien el Estado y es respetada transversalmente, una impronta a la que contribuye su rol en el BC.
Aunque no ha habido contactos directos para sondear su disposición, saben que su aceptación será difícil, algo que habría transmitido en privado y deslizado en público. En septiembre en una entrevista con Pulso, cuando fue preguntada si estaría disponible para asumir en Hacienda, respondió así: “Como presidenta del Banco Central me queda más de un año y voy a terminar en el Banco Central”, prometió entonces. Ante la insistencia, repitió: “Yo soy presidenta del Banco Central y mi periodo termina en febrero de 2027”. Pero su período como consejera termina en 2029, otro factor a favor de su continuidad en el BC: Kast podría renovarla en la presidencia del BC en 2027 por otros dos años y recién en 2029 aterrizar con un republicano. “Su designación dejaría a muchos felices, pero creo que ella no será”, vaticina un asesor.
Sergio Urzúa: La meritocracia institutana de un joven académico de Maryland
El economista es el menos visible de los cuatro candidatos potenciales que más gustan en el mundo republicano para asumir el eventual Ministerio de Hacienda de Kast. Sergio Samuel Urzúa Soza egresó de la Universidad de Chile, tiene un Ph.D en Economía en la Universidad de Chicago y es profesor asociado en la Universidad de Maryland, un apetecido cargo académico sin fecha de término.
Nacido y criado en Maipú, orgulloso egresado del Instituto Nacional, su origen meritocrático aporta diversidad a un potencial gobierno de Kast.
El año pasado, su nombre fue mencionado como asesor de la precandidatura de Evelyn Matthei, pero personas de ese comando aclaran que Urzúa no tuvo roles activos, que se mantuvo a la distancia y que sí fue escuchado por la exalcaldesa en la discusión de la reforma previsional. Urzúa conoce el tema, pero por razones que también podrían jugarle en contra: desde 2016 es director de AFP Habitat, la gestora que controla la Cámara Chilena de la Construcción.
Sergio Urzúa tiene 48 años, es el menor de los cuatro candidatos posibles, pero aquello no es obstáculo: Ignacio Briones asumió casi con 47 años, la misma edad que tenía Nicolás Eyzaguirre al debutar en ese cargo en el gobierno de Ricardo Lagos.
Pese a su menor edad, Urzúa también tiene un pasado de gobierno: fue asesor de Hacienda en el primer gobierno de Sebastián Piñera, donde coincidió con Rosanna Costa, Ignacio Briones, Rodrigo Cerda, Rodrigo Álvarez y Cristián Valenzuela. Entre los republicanos revelan que Urzúa ha colaborado con el centro de estudios Ideas Republicanas, donde es consultado con frecuencia. Lo ha hecho con bajo perfil, cuidando mucho su exposición. Según un kastista, Jorge Quiroz lo ve como una amenaza para la carrera por Hacienda, pero no a la altura de Daza.
Planificadamente o no, Urzúa no se inscribió en el grupo de los 40 economistas que presentó Matthei en mayo como su base de apoyo, lo que le permitió mantener su neutralidad y jugar con libertad hacia los republicanos. En ese grupo de Matthei estaban otros economistas que habitualmente se mencionan como opciones para Hacienda en un gobierno de derecha, como el expresidente del Banco Central, Rodrigo Vergara, el exvicepresidente Sebastián Claro y el exvocero de Matthei, Gonzalo Sanhueza. Todos ellos, aclara un republicano, están en la segunda línea de los afectos, pero siempre podrán ser opciones para cargos de gobierno. Aquello dependerá, además, de los acercamientos con ChileVamos para armar o no un gobierno de coalición. Pero Hacienda, ubicada en el corazón del programa de Kast, difícilmente será entregado a alguien que no tenga la confianza total del candidato. Y en esa comparación, Daza y Quiroz llevan la delantera.
Alguien que lo conoce bien dice que Urzúa no tiene mucha experiencia ni olfato político. Por ello lo ubican en el grupo de quienes pasaron de la academia a Hacienda. No sería el caso de los otros: Quiroz viene de la consultoría; Costa, de la Dipres y el BC, y Daza, de las finanzas internacionales y el gobierno de Milei.
Lo último
Lo más leído
2.
3.
6.