Mujeres han sido las más afectadas por la baja en la participación laboral debido a la pandemia

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En el trimestre octubre-diciembre de 2020 un 57,4% de quienes declararon no estar buscando trabajo correspondió a mujeres.




El severo impacto de la crisis del coronavirus en el mercado laboral no sólo se ha visto reflejado en la pérdida de empleos, ya que también ha afectado las expectativas de las personas de encontrar un puesto de trabajo, y en el caso de las mujeres, también se ha vuelto un impedimento el tener que dedicarse a las labores domésticas.

Según datos del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) el peak de la pandemia (trimestre móvil mayo-julio 2020), un total de 1.286.673 personas declararon que la razón por la que no buscaban empleo estaba relacionada con el Covid-19.

Esta es una de las conclusiones del boletín estadístico “Género y empleo: impacto de la crisis económica por Covid-19”, elaborado por el INE a partir de los resultados obtenidos en la Encuesta Nacional de Empleo (ENE).

El estudio, además, revela que las personas que no buscaron trabajo remunerado por razones de cuidados y quehaceres domésticos registraron una variación en doce meses de 593% en el caso de las mujeres y 172% para ambos sexos.

En tanto, en el trimestre octubre-diciembre de 2020 disminuyó la cantidad de personas que declararon no buscar empleo por estas razones, llegando a 343.383 personas. Sin embargo, un 57,4% de quienes continúan declarando esta razón son mujeres.

Durante la pandemia de Covid-19, las ramas de actividad económica donde se observa una mayor ocupación femenina fueron las más perjudicadas.

Sectores más afectados

Por lo general, estas ramas se refieren a aquellas que requerían contacto directo con otras personas y, por lo tanto, fueron afectadas por las medidas de confinamiento.

Los puestos de trabajo de quienes se dedicaban a alojamiento y servicios de comida, comercio y actividades de los hogares en calidad de empleadores, es decir, trabajadoras de casa particular, fueron los que más disminuyeron proporcionalmente.

En los meses de la pandemia en los que se presentó el mayor descenso en la tasa de participación laboral (en la fuerza de trabajo), el trimestre móvil abril-junio de 2020 para las mujeres y mayo-julio de 2020 para los hombres, las tasas alcanzaron un 41,2% y 62,7%, respectivamente.

De acuerdo con el boletín estadístico, al observar las tasas de ocupación y de participación, la recuperación ha sido muy distinta por sexo.

En el trimestre móvil octubre-diciembre de 2020, 4 de cada 10 mujeres en edad de trabajar estaban ocupadas, mientras que para los hombres las cifras fueron 6 de cada 10.

En el mismo trimestre, un 33,9% de las mujeres declaró como razón principal para no participar en el mercado laboral, razones familiares permanentes, es decir, tener que realizar trabajo doméstico y de cuidados no remunerados en sus hogares.

En cambio, para los hombres la principal razón es estar estudiando, con un 38,4%. Además, un 1,7% de los hombres que no buscan trabajo lo hacen por razones familiares permanentes.

En el boletín se señala que las mujeres no están participando del mercado laboral por tener que realizar cuidados y quehaceres domésticos. Esta situación se acentuó en pandemia, debido al cierre de escuelas, jardines infantiles y salas cunas, que operan como lugar de cuidados para niños y niñas.

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