Osvaldo Macías, superintendente de Pensiones: "Hay que regular a este tipo de asesores que recomiendan cambio de fondos"

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Ha estado en contacto con Hacienda y el Banco Central para informarles diariamente de los cambios de multifondo. Explica que en octubre y noviembre no subieron las solicitudes del seguro de cesantía, pero sí aumentaron las cotizaciones declaradas por los empleadores, pero no pagadas. Cuenta que se está reuniendo con los directorios de las AFP para pedirles que fortalezcan sus procesos de beneficios y servicios.




Como "excelentes noticias" califica el superintendente de Pensiones, Osvaldo Macías, la aprobación de la ley corta que subirá en un 50% las pensiones del Pilar Solidario, proyecto que fue aprobado esta semana en el Congreso. En los cincuenta días que han pasado desde que se inició la crisis social, el regulador ha estado mirando de cerca todos los movimientos que ocurren en el sistema de pensiones y ya tiene un balance: en octubre y noviembre no se ha visto una baja en la cantidad de cotizantes que ingresaron, tampoco existe un alza en las solicitudes del seguro de cesantía. De hecho, en una comparación año contra año, han bajado un poco. Eso sí, Macías reconoce que "podría empezar a verse un aumento en los meses que vienen".

En lo que sí ha habido un incremento es en la Declaración y No Pago de Cotizaciones (DNP). En concreto, se observa un aumento en octubre con respecto al mes anterior, medido tanto a nivel de planillas (3,6%) como de cotizaciones (6,1%) y de empleadores (2,7%). En doce meses, también hay un alza en todas.

Más allá de que en el Seguro de Invalidez y Sobrevivencia (SIS) se ha visto un aumento de dos dígitos desde antes de las movilizaciones sociales, también podría existir un efecto en estas solicitudes, ya que tienen una correlación histórica con el desempleo, afirma.

¿Qué está haciendo la Superintendencia frente a las demandas de la ciudadanía de la crisis social?

-Estamos muy conscientes de que las pensiones son bajas y que hay muchas carencias en el sistema previsional. Por eso, siempre hemos planteado que es urgente reformar el sistema y mejorar las jubilaciones. Hay cosas que están en nuestro ámbito y que hemos hecho, y otras que tenemos planes de hacer y que lanzaremos muy pronto.

Como por ejemplo...

Hace muy poco terminamos una evaluación completa de las administradoras. Nos estamos reuniendo con todos los directorios de las AFP y el fondo de cesantía, nos falta reunirnos solo con una AFP y el IPS. Le hemos presentado a cada una de ellas sus debilidades y fortalezas.

¿Qué encontraron?

-Hemos visto que hay áreas de las administradoras que son bastante maduras: cuentas individuales, inversión, imputación a las cuentas personales de las personas y pensiones. Pero vemos que falta mucho por avanzar en el proceso de beneficios, donde existen deficiencias, y también en servicios. De hecho, muy pronto vamos a dictar una norma que apunta justamente a mejorar la calidad de servicios que entregan las AFP a los afiliados, la próxima semana deberíamos tener esa norma en nuestra página web para consulta.

¿A qué apunta?

-A que las administradoras tengan una política de servicios diseñada, aprobada, y controlada por su directorio, y un plan anual de servicios que tenga un lenguaje claro que apunte a una asesoría más que a comercialización; que segmente a los afiliados y los asesore en las distintas etapas de su ciclo de vida; que haya educación previsional; que tenga sucursales adecuadas para atender a la gente, con una estrategia omnicanal; otorgar una atención especial a los afiliados mayores y a aquellos que, por ejemplo, tengan problemas de movilidad, donde se les pueda prestar un servicio móvil directo a domicilio. En definitiva, abarcar todos aquellos ámbitos de necesidades de las personas. Una de las cosas que hemos visto, es que las personas se sienten huérfanos de apoyo, no saben a quién preguntarle todas las dudas que tienen, y esa es una labor de las AFP.

¿Cuándo deberá estar implementado?

-En el transcurso del próximo año. También vamos a avanzar fuerte en ciberseguridad, vamos a tener una norma para proteger y resguardar mejor la información de las personas, y todo eso va a estar comunicado pronto en nuestro sitio web.

¿A qué se refiere con debilidades en el proceso de beneficios?

-Los beneficios son las pensiones que se le pagan a los afiliados en sus distintas formas. Lo que nosotros observamos, es que este sistema previsional partió con mucha acumulación de fondos, mucha gente cotizando y pocos pensionándose. Así, las primeras funciones de las administradoras estaban enfocadas en las áreas de inversiones y de administración de cuentas, pero el área de beneficios quedó históricamente rezagada porque había pocos jubilados.

¿Cómo se ve reflejado eso?

-Por ejemplo, todas las AFP tienen gerente de inversiones, pero prácticamente ninguna tiene un gerente de beneficios (...). Todavía vemos muchos problemas en los cálculos de las pensiones. Para calcular bien los beneficios y pagarlos oportunamente, tiene que haber un área potente que ejecute bien los procesos, que controle, y para eso tiene que haber una cara visible que reporte directamente al gerente general.

¿Han visto que se haya dado algún cambio en el comportamiento de los afiliados o de las pensiones producto de la crisis social?

-Estamos viendo que las personas están mucho más nerviosas y ansiosas que antes, muchas veces vemos mensajes con mayor desesperación, y lo que hacemos es responder todo lo que nos llega, tratando de tranquilizarlos. Lo que ha generado un efecto, es la volatilidad que han tenido las variables económicas y, por lo tanto, los fondos, que han tenido efecto en la rentabilidad y sobre todo en los fondos más conservadores. Pero pese a la caída de noviembre, hay que destacar que el global del año acumula una rentabilidad extraordinaria, la mejor de la década.

¿Ahí la recomendación es que las personas que están en fondos conservadores, como el E, no se cambien?

-Esto hay que verlo siempre desde una perspectiva de mediano y largo plazo, deben elegir un fondo de acuerdo a la edad que tienen, y su aversión al riesgo (...). Observamos que hay mucha gente en el fondo E, y no es un fondo por defecto. El que está en el E, es porque lo eligió. Lo que llama la atención, es por qué la gente está ahí, y generalmente obedece al llamado de recomendadores generales de fondos, que irresponsablemente dan recomendaciones sin ningún fundamento, porque nadie puede anticipar lo que va a venir en el mercado. No hay nadie en el mundo que lo haya logrado. Estas recomendaciones que se hacen con tanta convicción, no tienen fundamentos, tiene pies de barro, y las personas muchas veces los siguen ciegamente.

Pero estos asesores previsionales no regulados no sólo pueden afectar la pensión, y quedó demostrado tras la crisis social: impulsaron al alza al tipo de cambio y afectaron la liquidez del mercado chileno. ¿Están pensando hacer algo?

-Este es un tema bien importante. Nosotros creemos que este tipo de asesores efectúan recomendaciones sin ningún fundamento, sin regulación, y sin asumir ninguna responsabilidad. Lo primero que se debería hacer, es regular a este tipo de asesores que recomiendan cambio de fondos, ponerlos bajo el perímetro regulatorio de la Superintendencia: que se registren, que se inscriban acá, que se revisen los mensajes que envían, la veracidad de lo que dicen, y los resultados de lo que recomiendan. Que se hagan responsables de lo que están haciendo, porque hoy no lo hacen.

¿Pero eso se consigue sólo por ley?

-Hay un proyecto de ley de agentes de mercado, que está aprobado en primer trámite en el Senado y que ahora está en la Cámara de Diputados, donde se establece que este tipo de asesores colectivos, que cobran por sus recomendaciones, tienen que ser regulados por la Superintendencia. Ese proyecto es importante que se apruebe para proteger a la gente.

¿Y qué se puede hacer por mientras?

-Hoy tenemos una estrecha coordinación con las autoridades financieras: todos los días monitoreamos los cambios de fondos, y hemos estado entregando información relevante en este período tanto al Banco Central, como al Ministerio de Hacienda, con todos los movimientos de fondos diarios, porque sabemos que es información que ellos necesitan para tomar decisiones. También estamos educando a la gente en la medida que podemos, señalando que tomen decisiones de largo y mediano plazo de sus fondos, porque no es bueno este cambio apresurado o por recomendaciones sin fundamentos. En la reforma de pensiones, también se le dan más facultades a la Superintendencia para que eventualmente pueda tomar medidas adicionales para estos traspasos de fondos.

Ha subido la cantidad de gente que se está pensionando anticipadamente entre los que tienen rentas más altas, por miedo a que con un cambio de Constitución se pierda el derecho de propiedad de los fondos. ¿Existe ese riesgo?

-Nosotros no vemos ningún riesgo de ese tipo. Los fondos sin duda son de propiedad de los afiliados, eso ha sostenido siempre la Superintendencia, y seguirán siendo de propiedad de los afiliados. ¿Alguien se atrevería a decir que con un cambio de Constitución se puedan expropiar todas las casas? Jamás. ¿Por qué entonces hay que pensar que los fondos de pensiones pueden ser expropiados? Son exclusivamente de las personas. Nadie debería siquiera atreverse a plantearlo, y eso tenemos que instalarlo. Los fondos de pensiones son de los trabajadores, y cualquiera que plantee lo contrario, es un irresponsable.

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