El mal clima obliga a suspender histórica misión de SpaceX

Los astronautas Bob Behnken y Doug Hurley viajarán en la misión. Crédito: SpaceX

El despegue del primer viaje espacial tripulado organizado por una empresa privada volverá a intentarse durante la tarde del sábado. La empresa fundada por Elon Musk, el multimillonario que también creó la compañía de autos eléctricos Tesla, busca reactivar la exploración con miras a un regreso humano a la Luna y un posible viaje a Marte.




Hace unos minutos, el mal clima terminó por forzar la postergación del despegue de la primera misión tripulada que viajará al espacio en un vehículo diseñado y operado por una empresa privada. Hasta poco después de las 16.15 horas, dos astronautas se hallaban listos para emprender rumbo a la Estación Espacial Internacional a bordo de un cohete fabricado por la compañía Space X, fundada por el multimillonario Elon Musk. La misión también representa el primer vuelo con astronautas de la Nasa que partirá desde suelo estadounidense en casi diez años.

SpaceX había informado de un 60% de probabilidades de que densas nubes cubrieran la zona este de Florida y terminaran retrasando el despegue. La próxima ventana de lanzamiento será durante la tarde de este sábado. Alrededor del Centro Espacial Kennedy también hubo lluvias intermitentes y el Servicio Climatológico Nacional de EE..UU también había emitido una alerta de tornado para el área.

De acuerdo con los planes, el cohete Falcon 9 de Space X llevará a los astronautas Doug Hurley y Bob Behnken en un viaje de 19 horas. Ambos irán al interior de la nueva cápsula Dragon, la cual se acoplará con la Estación Espacial Internacional.

El Presidente Donald Trump había viajado en el avión Air Force One para observar el lanzamiento y los astronautas habían realizado una serie de preparativos. Hurley incluso subió a su cuenta de Instagram una foto del desayuno de carne y huevos que disfrutó antes de colocarse su traje de color blanco en las instalaciones del Centro Espacial Kennedy.

Musk y Jim Bridenstine, director de la Nasa, estuvieron presentes y usaron máscaras protectoras como precaución ante la pandemia de coronavirus. Luego, los astronautas salieron del edificio, saludaron a sus familias y espectadores que incluían al vicepresidente Mike Pence. Se subieron a un auto eléctrico Tesla –otra empresa de Musk- y emprendieron rumbo a la plataforma de lanzamiento, la misma usada en el último despegue de un transbordador espacial que fue piloteado por Hurley en 2011.

La cápsula Dragon elaborada por SpaceX. Crédito: NASA

Durante los últimos nueve años, los astronautas de la Nasa han tenido que incorporarse a viajes realizados por las naves espaciales rusas Soyuz. Para Musk, la misión representa otro hito para los cohetes reutilizables de que su empresa basada en California creó para lograr que los vuelos espaciales sean menos costosos y más frecuentes. El objetivo a largo plazo es llevar humanos a la Luna y quizás a Marte. “Este es un sueño vuelto realidad para mí y para todos en SpaceX”, dijo Musk en una video de la NASA transmitido antes del intento de despegue.

Hurley, de 53 años, y Behnken, de 49, son empleados de la Nasa bajo contrato para volar con SpaceX. Se espera que permanezcan en el laboratorio orbital por varias semanas, con el fin de ayudar a la tripulación residente. SpaceX, fundada en 2002 por Musk, nunca ha transportado humanos a la órbita terrestre y sólo ha llevado carga.

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