Julieta Martínez: “Invitaría a los adultos a que no nos corten las alas”

La joven activista será parte de la nueva versión del Congreso Futuro 2021, donde busca concientizar sobre los desafíos de la Generazión Z, la interseccionalidad y el cambio climático, al mostrar no basta con sólo soñar.




Julieta Martínez Oyarzún (17), viene desde los 10 años luchando por diferentes causas sociales y ambientales que la han llevado a convertirse en embajadora de organizaciones mundiales tales como Ashoka, Fiis, ONU Mujeres y diversas campañas por el cambio climático, en las cuales ha logrado aprender cómo convertirse en un agente de cambio. Además, ha centrado sus últimos años en la lucha en la igualdad de género y en la acción climática, buscando maneras de informar a la población y principalmente a los jóvenes la gigantesca crisis que vive Chile y el mundo.

En esta oportunidad la alumna de cuarto medio, y fundadora de Tremendas en conversación con Qué Pasa adelanta un poco de lo que será su presentación como parte de los expositores invitados al décimo Congreso Futuro que este año tendrá su versión 100% online desde el lunes 18 al jueves 21 de enero. Además cuenta cómo fue crear su fundación, lo que espera del proceso constituyente y del futuro.

-¿De qué trata tu fundación Tremendas?

Tremendas es una fundación que visibiliza, conecta y potencia lo que nosotras denominamos talento con sentido, es decir, talentos vinculados a causas sociales. Invitamos a que niñas, jóvenes y adolescentes – porque tiene perspectiva de género- se hagan la pregunta: cómo yo a través de este talento que tanto me motiva puedo usarlo para impactarlo positivamente en mi comunidad.

En el fondo, es la invitación a que más chicas se inspiren y se motiven a querer cosas nuevas, a que se lancen a crear proyectos y que estos realmente salgan adelante y que todas las maravillosas ideas se conviertan en algo tangible y que tengan la vitrina y el espacio para poder lograrlo.

-¿Qué desafíos que significó crearla?

Partir con 14 años ya era un tema. Era difícil que alguien te tomara realmente en serio, sonaba como un proyecto de la feria de ciencias del colegio, como algo que suena bonito pero no. Pero principalmente las ganas de buscar niñas que tuvieran ideas, que estuvieran sacando proyectos y que no sabían como avanzar y que se habían topado con etapas de discriminación en el colegio como por ejemplo una niña que no podía entrar en el laboratorio de ciencias por ser niña o porque un profesor les dijo que no podían estudiar robótica porque no era una carrera de mujeres hasta que alguien le dijo que no podían y les cerraban las puertas, me motivó y seguí adelante con el proyecto.

-¿Cuáles son los desafíos al ser activista en el ámbito social y climático desde la escolaridad?

Ha sido un poco complicado. En un principio me costó un poco organizarme, porque además de ir al colegio y todo lo que conlleva, tenía a parte esta actividad “extracurricular”. Pero fuera de eso, me ha ido bien y me auto enseñé a auto disciplinarme, y como lo que hago es algo que amo y disfruto hacer, aprendí a hacerme los tiempos.

También, al comienzo hubo muchas personas que me cerraron las puertas. Había que pelear por ganarse los espacios y desvalorizaban mucho lo que hacíamos – en la plataforma Tremendas- porque no se “ve tan real” cuando eres joven como si lo que hace fuera hobbies, y también y que va de la mano, es el dejar de lado este “ninguneo amoroso” que es como el “ay que lindo lo que haces, que soñadora que eres, pero espérate, estudia una carrera, gana dinero y tal vez después en algún minuto puedes dedicarte a lo social” y no por ser jóvenes y estudiantes tiene que ser así.

-¿Qué crees que hace falta para que se abran espacios para que nuevas generaciones de estudiantes se unan al activismo por diferentes causas?

Invitaría a los adultos a que no nos corten las alas, que nos den la oportunidad de hablar y de discutir y que nos vean como pares y que no nos vean como menos, y también entender que el trabajo de les activistas no es solo una persona que va a la calle a gritar con un cartel y un slogan, va mucho más allá de eso. El activismo es cuando nos hacemos cargos y empezamos a buscar caminos.

-¿Si tu fueras Constituyente, cuál sería tu aporte y propuestas al redactar la nueva Constitución?

Creo que un punto importante que debería ser considerado es perspectiva de género, lo que actualmente nominamos como diversidad. La idea de entender que es fundamental tener distintas miradas para poder solucionar todas las problemáticas que viven la personas entendiendo en el contexto en el que viven. Sobretodo pensando en comunidades que erróneamente han sido llamadas minorías.

Por otro lado, todo lo que se habla hoy en día de Constitución ecológica. Que la idea de sustentabilidad no quede solo como un mundo “más verde” y que es sólo reciclaje. Creo que cuando hablamos de esto, es lograr un espacio más inclusivo, un espacio más diverso y un espacio más sostenible entendiéndose que una buena educación medio ambiental es el factor fundamental. Explicarle a las niñas, niños, adolescentes cuáles son las grandes problemáticas que están pasando en el país y cómo nosotres como sujetos de derecho, sujetos políticos tenemos un rol fundamental, porque nuestras decisiones cuentan.

Ilustración Camila Aravena

-¿Qué esperas que suceda en el mundo en 10 años y cuáles son tus planes a futuro?

Yo espero que sea un mundo que no se quede sólo en conceptos, y buscar un Chile más inclusivo, un mundo más equitativo, sin discriminación. Pero para eso no solo podemos soñarlo.

La definición de sueño hoy en día es una idea y/o proyectos que son muchas veces difíciles de alcanzar pero no por eso imposible, y para poder llegar a ese sueño ¡tenemos que pasar a la acción, tenemos que convertirnos en agente de cambio! Tenemos que ser esta parte activa de la sociedad civil.

Yo por el momento quiero entrar a la universidad, aunque siempre me han enseñado desde muy pequeña que la universidad no es la finalidad o lo que te movilice. Actualmente lo que a mí me motiva es la innovación social y poder dale visibilidad a chicas para que puedan mostrar sus trabajos y proyectos y que sigan avanzando. Pero independiente de la carrera, es buscar que los conocimientos de esta puedan ayudarme un poco en esta ruta de la innovación.

-¿Qué sientes a menos de un día de tu presentación en Congreso Futuro?, ¿Qué nos puedes adelantar de tu participación?

Estoy super emocionada porque el 2019 fui voluntaria del Congreso Futuro, donde con otras jóvenes ordenábamos las butacas y fue una instancia increíble, y en verdad que me dejó pata’ pa’ arriba de pasar de ser espectadora a estar en el escenario.

Bueno yo voy a estar en el panel 7 “¿Aún podemos soñar? junto a dos mujeres maravillosas, Catalina Silva y Alyssa Carson, que a pesar de que cada una de nosotras tenemos nuestras propias áreas de acción, tenemos un punto de convergencia y es el demostrar que ni la edad, ni el género, ni la religión, ni el color político es un impedimento para poder de alguna forma generar un cambio positivo en nuestra realidad.

Este panel viene con el trasfondo de pensar la generación Z, a la que le prometieron muchas cosas, que tenía un futuro muy esperanzador por delante y poco a poco se empezó a ir alejando de alguna forma, y que de alguna forma nos hace preguntarnos, entonces qué pasa con el futuro de la humanidad. Y ahí es donde entramos nosotras de alguna forma a inspirar a la audiencia para demostrarles que ¿aún podemos soñar? Sí, sí podemos sin duda alguna, pero para eso hay que pasar a la acción, decir y hacer, soñar y actuar, y soñar desde el activismo, soñar desde un sueño en colectivo de alguna forma.

Pero yo, voy a tocar mucho lo que es la interseccionalidad, todo lo que es la importancia de lo intergeneracional, obviamente lo del soñar y actuar y ponerlo en acción y la fuerza que tiene hoy en día la educación, sobre todo la educación de las niñas que en particular es una solución climática.

Para poder inscribirse en este panel y/o en las diferentes charlas de Congreso Futuro 2021, haz click aquí.

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