Pandemials, la nueva generación marcada por el coronavirus: ventajas y dificultades que podrían enfrentar en el futuro

Desde la perspectiva sociocognitiva se podría decir que efectivamente los primeros meses y años de vida del menor, tanto genética como socialmente, marcan a las personas. Crédito: Patricio Fuentes.

Se trata de niños y niñas entre 0 y 5 años, nacidos desde 2016 a la fecha. Las relaciones sociales y el reconocimiento de las emociones faciales podría ser un aspecto que deberán resolver más tarde.




En medio de la pandemia ocasionada por el Covid-19, han surgido nuevos conceptos. Muchos de ellos de orden médico, y asociados científicamente al virus y también se han generado otros términos vinculados a lo sociológico.

Uno de ellos, son los denominados pandemials o cuarentenials. Se refiere a los niños que actualmente tienen entre 0 y 5 años, marcados por las condiciones actuales que ha impuesto el virus, aislamiento social, cambios sociales, económicos y culturales. Ellos serán los jóvenes que ingresen al mundo laboral en 15 o 20 años más.

Según el Censo 2017, y las estimaciones y proyecciones de la Población de Chile, ese año se registraban 1.472.870 personas entre 0 y 5 años, para 2020 el cálculo era de 1.448.673, mientras que en 2050 serán 1.371.235.

Previo a la aparición del Covid-19, se hablaba de millennials, centennials, generación z o baby boomers, todos asociados a características particulares, que permiten diferenciar a cada generación, con características que están produciendo profundas transformaciones en la estructura social, laboral y educacional del país.

Con respecto a esta nueva denominación, que involucra a los niños y niñas nacidos desde 2016 a la fecha, ¿inicialmente les costará interactuar sin mascarillas de por medio? ¿Serán más sociables, elemento fundamental para el desarrollo de las habilidades cognitivas de los niños? ¿Tendrán el mismo apego que tienen los adolescentes con la tecnología? ¿Las clases online los marcarán o el efecto es reversible?

“Lo más probable es que el segmento entre 0 y 5 años, está en una condición más protegida en este momento", señala Octavio Avendaño. Foto : Andrés Pérez

Si bien el análisis aún es prematuro, ya que no aún no sabemos a ciencia cierta la magnitud que tendrán la pandemia y especialmente el confinamiento en el desarrollo de los niños, niñas y adolescentes, expertos lo evalúan.

Octavio Avendaño, académico del Departamento de Sociología de la Universidad de Chile considera que este fenómeno ha afectado a diferentes segmentos etarios, “hay factores que condicionan que la pandemia se sobrelleve de mejor forma y bien genere una suerte de tensión, con lo que significa el autocuidado y el encierro. Me refiero a las condiciones de vida”.

Julia Cerda, socióloga y académica de la UTEM, explica que los pandemials “están viviendo condiciones que ha impuesto este virus, que nos ha mantenido a todos en una situación de aislamiento social, generando un cambio planetario en términos de la convivencia humana, economía mundial, condiciones sociales en general, culturales y sanitarias en el mundo”.

“Lo más probable es que el segmento entre 0 y 5 años, está en una condición más protegida en este momento. En ese sentido, creo que es un segmento menos afectado que los adolescentes. El gran problema está en ellos, que han tenido que experimentar de manera abrupta una serie de restricciones a nivel de socialización”, explica Avendaño.

El académico de la U. de Chile cree que uno de las claves para los denominados pandemials, está sujeta a cuándo se terminen las actuales restricciones. “Si esto se resuelve a corto o mediano plazo, no las tendrán que experimentar en el futuro. Y por ende podrán superar estas restricciones que tuvieron en los primeros años de vida”.

Susana Saravia, psicóloga infanto juvenil de Clínica Universidad de los Andes, señala hay que tener en consideración que cada realidad es distinta, entendiendo el contexto sociocultural y emocional. “El cuánto influirá las condiciones actuales de confinamiento, en donde se han ido desarrollando estas generaciones, depende de múltiples factores, no obstante, el ambiente socioemocional en el que se desenvuelve el niño es clave a la hora de evaluar las consecuencias al largo plazo del contexto actual”.

"Lo más probable es que el segmento entre 0 y 5 años, está en una condición más protegida en este momento", señala Octavio Avendaño.

Carlos Díaz, sicólogo de la Universidad de Chile, aclara que es un tema aún difícil de proyectar siquiera a 5 años más. “Lo más probable es que el mundo del trabajo se vea afectado, no solo por la pandemia (en especial por el incremento del teletrabajo y la automatización de procesos), sino que también por lo incierto de los procesos políticos en curso”.

Hay varios aspectos que se pueden analizar que podrían afectar en sus dificultades y ventajas, las cuales tienen que ver con que son condiciones de nacimiento distintas y de crianza también, sobre todo los primeros años. “Desde la perspectiva sociocognitiva se podría decir que efectivamente los primeros meses y años de vida del menor, tanto genética como socialmente, marcan a las personas, pensando que podríamos tener seres humanos distintos para las próximas generaciones”, señala Cerda.

“Desde madres y padres que estuvieron aislados de sus comunidades, niños que también han permanecido aislados de sus pares, entre otros. Dando como resultado un ciudadano totalmente distinto, afectando el lado emocional y relacional del individuo, generando efectos de niños que pudieran quedar marcados mayormente por el aislamiento social, tomándolo como un evento normal”, añade Cerda.

Saravia explica que no hay que olvidar que los primeros años de vida son fundamentales a nivel cerebral para generar nuevos aprendizajes y habilidades en los niños. “Por lo que el cómo abordamos como padres la situación actual influye de manera significativa en el desarrollo socioemocional de los pequeños de esta nueva generación”.

¿Lejanos a la tecnología?

Una de las grandes preocupaciones de las condiciones actuales, radica en que la ciencia ha demostrado que las predisposiciones genéticas se modifican por influencias ambientales, como las que se experimentan durante una pandemia. Esto podría dificultar la capacidad de aprendizaje, por ejemplo.

Los nacidos desde 2016 a la fecha, “desde luego que ninguna generación anterior experimentó este tipo de vivencias. Lo más probable es que les cueste más el reconocimiento de sus pares (por el uso de mascarilla por ejemplo), ya que han tenido que estar en la mayoría de los casos, solo con los padres. Mucho de ellos no se ven o no reconocen a los abuelos o primos. Les va a costar un poco más las relaciones sociales, pero no me atrevería a decir que van a quedar marcados como generación”, argumenta Avendaño.

En relación a la tecnología, el académico de la U. de Chile cree que existirá una diferencia con los adolescentes, “ya que en el caso de las personas entre 0 y 5 años, se han visto obligados a experimentar o a tener que hacer uso de la tecnología. Muchos niños (en el jardín infantil o en kínder por ejemplo) han tenido que recurrir a clases virtuales. Esa presión quizás genere el efecto contrario en comparación con otras generaciones que lo han hecho de manera voluntaria”.

En los denominados pandemials, “va a ser contraproducente y a lo mejor va a tener efectos positivos desde el punto de vista de la socialización, en comparación con generaciones que dependen mucho de la tecnología para interactuar con sus pares. Valorarán más el contacto directo”, añade Avendaño.

“El rol de los padres es fundamental, ya que es importante que los padres, quienes son la base segura de los pequeños frente a momentos de estrés, brinden contención emocional y límites nutritivos, que permitan reforzar patrones positivos en los pequeños mencionados en la pregunta anterior”, añade la especialista de la Clínica Universidad de los Andes.

millennials jovenes auto foto
El desarrollo de la pandemia marca algunas diferencias entre distintos segmentos etarios. En la imagen, un grupo de millennials.

Será una experiencia distinta, “a la que tuvimos todos o han tenido otras generaciones respecto a la socialización primaria”, añade Avendaño.

Visto desde la mirada socio cognitiva que mencionaba anteriormente, podríamos pensar que son personas más aislados y que han sido marcados en su primera etapa de vida y que van a tener otros códigos y aprendizajes. “Sin embargo, hay otra línea que nos sugiere que efectivamente tendríamos un versus entre el genotipo y lo social, como lo propio del gen también tiene que ver con las aceleraciones que hacen las neurociencias que han estado en la cresta de la ola con análisis sobre el aprendizaje del ser humano en esta época”, argumenta Cerda.

Cerda explica que “podríamos pensar que estamos viviendo con estas generaciones, conocimientos diferentes que van a quedar permanentemente marcados. Aprendiendo a vivir con miedo, considerar el metro de distancia, miedo al contagio por enfermedades, haciendo diferencia, en ser mucho más cuidadosos con uno y con el otro”.

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