¿Hay plátano oriental en Santiago?

Autor: Pamela Silva

Morfológicamente no hay mucha diferencia entre el plátano oriental y sus parientes. Este árbol, ampliamente difundido en la capital, carga con la culpa de ser el responsabilidad de alergias, pero hasta ahora, no había claridad de la especie que está presente. Un estudio de la Universidad de Santiago analizó, por primera vez, el ADN de más de 300 de estos árboles para dilucidar su presencia.


Cada primavera, los santiaguinos se unen para odiar a un enemigo común: el plátano oriental, a quien acusan de todos sus síntomas relacionados con la alergia estacional. Pero, ¿es realmente el responsable? ¿Son todos esos árboles plátanos orientales? Investigadores de la Universidad de Santiago de Chile (Usach) intentan resolver esas dudas con una serie de estudios y determinar qué especies vegetales están presentes.

Importado por urbanistas en los 50, hace algunos años comenzó la discusión de su real presencia; incluso, algunos expertos la negaron. “Habíamos escuchado de investigadores de otras universidades que aseguraban que esta especie no estaba en Chile, ni siquiera en Santiago, y que se trataría de una especie emparentada”, explica Sergio Castro, doctor en Ecología y profesor asociado en la Usach.

A simple vista se pueden confundir, pero el ADN no miente y así lo estudiaron. “En el ADN hay sectores cuya secuencia específica nos dice que esta especie es tal cosa, que esta secuencia pertenece a esta especie, y en el caso de los híbridos hay secuencias específicas o aparecen dos secuencias referentes a las dos especies parentales. Entonces tú puedes distinguir entre ellos”, explica Castro.

Las conclusiones fueron decisivas: el plátano oriental sí está presente en la flora santiaguina, pero solo en un 15% a 21% es occidental (ver infografía).

¿Y las alergias? Hay tantas posibilidades de que sea el responsable como de que no tenga nada que ver, porque nunca se han hechos investigaciones duras en Chile al respecto, dice Castro.

“Se cree que es alérgeno porque en España lo es. Pero eso no implica que lo sea acá también. Las poblaciones, los países, tienen una respuesta alergénica que depende de su constitución genética. Y como chilenos y españoles somos suficientemente diferentes genéticamente”, señala.

Haz click en la infografía para ampliar.



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