Cómo el caso Nicolás López golpeó al mundo actoral chileno

23 de ABRIL de 2019/SANTIAGO El cineasta Nicolás López llega hasta el octavo juzgado de garantía de Santiago, donde se realizó una nueva formalización en su contra, imputado por distintos hechos ocurridos entre 2004 y 2016, entre ellos, delitos de violación, ofensas al pudor, abuso sexual reiterado y violación. FOTO: HANS SCOTT/AGENCIAUNO

Este lunes se dictará sentencia en contra de Nicolás López, culpable de dos delitos de abuso sexual. Un caso que ha remecido al gremio de los actores y donde muy pocos rostros han querido hablar en público. “La cultura del silencio está siendo muy heavy”, dice Mariana Loyola, visión compartida por otras actrices que hablan aquí sobre cómo el caso puede cambiar los protocolos de denuncias y el quiebre que hubo en el exequipo de Soltera otra vez, donde Paz Bascuñán y Loreto Aravena apoyaron a López y Josefina Montané testificó en su contra.



Este lunes 16, a las 15 horas, el Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Viña del Mar leerá la sentencia contra Nicolás López, luego de que decidiera, de forma unánime, declararlo culpable por dos delitos de abuso sexual. La fiscalía ha solicitado al tribunal una pena de cinco años y un día de cárcel efectiva. Será el cierre de un largo proceso, que estalló el 30 de junio de 2018, con un reportaje en revista Sábado, donde ocho mujeres lo acusaban de graves conductas, que iban desde el acoso laboral al abuso sexual y que derivó en una investigación judicial que involucró a actrices que apoyaron a López o testificaron en su contra. Un caso que ha remecido a la industria audiovisual y al gremio actoral, que ha sido tema obligado de conversaciones en privado, pero del que públicamente la gran mayoría se ha restado de hablar.

En contraste a lo que sucedió en EE.UU. con el productor Harvey Weinstein -condenado a 23 años de cárcel por dos delitos de abuso sexual-, donde muchas actrices y actores de Hollywood salieron a apoyar a las víctimas y condenar al exhombre fuerte de los estudios Miramax, en Chile ha primado el silencio del gremio. “Creo que se ha mantenido en silencio por miedo”, resume Mariana Loyola. “Se trata de gente muy poderosa, y nuestro medio y gremio es muy volátil. No hay nada seguro y muy poca gente tiene estabilidad. Nosotros vivimos en esta especie de sensación de poca seguridad. Hay pega a veces todo el año, otras veces tres meses. Otras veces no. Y, lamentablemente, somos un grupo muy cerrado. Somos muy pocas y pocos”, agrega la actriz.

“No soy nadie para decirle a alguien que haga lo que yo quiera. Me encantaría que todas las actrices que hacen TV o teleseries tuvieran la camiseta más puesta, y lo dije públicamente para los (premios) Caleuche. Nadie dijo nada y me fui muy agobiada. No lo podía creer. Finalmente, la cultura del silencio está siendo muy heavy”, sostiene Loyola, que en marzo firmó junto a 210 personas una carta de organizaciones activistas, feministas y trabajadoras de las artes escénicas y audiovisuales apoyando a las denunciantes de López y condenando sus abusos. En línea con lo que ha hecho la Red de Actrices de Chile (RACH), que también ha emitido declaraciones.

La actriz Josefina Velasco comparte la idea de que el mundo actoral ha sido silente. “Mi sector ha sido poco solidario. Sé que hay mujeres que han apoyado a las denunciantes, principalmente cabras jóvenes. Jóvenes, pero desconocidas. Me hubiese gustado que actrices más famosas sacaran declaraciones de apoyo, pero no ha sido así. ¿A qué le tienen miedo? Por lo menos, yo duermo tranquila, porque siento que mis valores me obligan a sacar la voz, porque soy más vieja y no le tengo que pedir permiso a nadie”.

La actriz Josefina Velasco.

Velasco tiene una opinión crítica sobre el apoyo que Paz Bascuñán, Ignacia Allamand y Loreto Aravena le dieron a López durante el juicio: “Se denigraron ellas. Quedaron pésimo. Al final, es toda una cofradía. López es socio del marido de Paz Bascuñán en su productora. Ella hace todos los protagónicos de esas películas, donde llaman a Loreto Aravena e Ignacia Allamand, y siempre tienen trabajo. Si me hubiese pasado a mí que a un amigo lo acusan de haber hecho una cosa así, no hubiese hecho nada público, me resto y no hablo. Me saco el sombrero con las actrices denunciantes y son ellas las que duermen tranquilas. Eso es maravilloso. Y las otras, no sé si dormirán tranquilas. Con vergüenza deben dormir, yo creo”.

Actualmente, Paz Bascuñán y Loreto Aravena -que declinaron hablar para este reportaje- están filmando la segunda parte de la película S.O.S. Mamis, de la productora Tiki Pictures, que lidera Miguel Asensio, marido de Bascuñán y exsocio de López. Junto a ellas también están Ignacia Allamand y Jenny Cavallo. Las cuatro fueron testigos en el juicio contra el cineasta, apoyándolo. Una vez que termine el rodaje, Bascuñán tendrá vacaciones y luego partirá a México a grabar una serie.

Las actrices Paz Bascuñán, Ignacia Allamand y Loreto Aravena.

El quiebre de un equipo

El 30 de junio de 2018 Bascuñán se salió del grupo de WhatsApp del equipo de Soltera otra vez que habían creado en 2012 y donde, entre otras, estaban Josefina Montané y Lucy Cominetti, que participaron en el reportaje de Revista Sábado denunciando a Nicolás López. “En mi vida he intentado que mi discurso privado sea lo más parecido a mi discurso público. Veo en la coherencia un valor. Me golpeó que la Lucy instalara a Miguel (Asensio) como alguien que hacía de tapadera. Ambas sabemos que no se lo merece. No le mando un directo porque la inocencia la perdí y no quisiera que nadie me saque de contexto. No quiero formar grupo con alguien que me ha dañado de esta manera”, fue parte de lo que escribió Bascuñán y que quebró al equipo que realizó tres temporadas de la ficción de Canal 13.

En el entorno de Cominetti comentan lo difícil que ha sido para ella estos años. “Tuvo períodos de cesantía, pero nunca estuvo más de cuatro años sin hacer nada, con rachas buenas y otras no tanto: se tuvo que armar otros proyectos, porque nunca más nadie la llamó y coincidió justo con la explosión del caso de Nicolás López”, dice un cercano a la actriz. “Quizás los directores no quieren llamarlas (a quienes denunciaron al cineasta), porque pueden ser ‘conflictivas’, pero esa es la realidad a la que se exponen y desde que lo denunció, nunca más trabajó como actriz”, agrega la fuente.

En Instagram, Bascuñán sigue a casi todo el elenco de Soltera…, pero no a Montané y Cominetti. Montané, quien no respondió a los mensajes de La Tercera, sigue también a casi todo su exequipo, menos a Bascuñán y Aravena. Del elenco de esa teleserie, pocos han querido hablar públicamente sobre el caso López. Contactados por este diario, Lorena Bosch, Tamara Acosta, Nicolás Poblete, Elisa Zulueta, Héctor Morales, Álvaro Gómez y Cristián Campos dijeron que preferían no hablar para este artículo, donde se les consultó cómo ha impactado el caso en el mundo actoral y el hito que puede marcar para mejorar los protocolos de acoso y abuso sexual en la industria del cine y la TV.

El elenco femenino y principal de Soltera otra vez en su tercera temporada.

En Twitter, Bascuñán, Aravena y Allamand dejaron de escribir hace meses, tras las críticas que recibieron por apoyar a López. Siguen activas en Instagram, pero con los comentarios cerrados en sus historias y, en el caso de Aravena y Allamand, con comentarios cerrados a sus posteos. Solo Bascuñán lo mantiene abierto, donde suma más de mil comentarios críticos. Un cercano a la actriz dice que en el corto plazo ella no hablará sobre el tema.

“Pensó mucho las cosas, él es un amigo y es ella muy leal con sus amigos, en las buenas y en las malas”, dice una fuente cercana. Sobre los comentarios negativos en redes, agrega: “A la Paz no le importan”.

Allamand sigue en México, mientras Aravena no tiene contrato con Canal 13. Terminó de grabar un programa para 13C y en la señal dicen que se baraja la nueva temporada de Tiempos de barrio y Somos caleta, con la actriz como conductora.

La guionista Bárbara Zemelman, que formó parte del equipo de las tres temporadas de Soltera otra vez, dice que luego de ser denunciante en el caso de Herval Abreu -quien fue sobreseído-, “nunca más trabajé en Chile. Y no es algo que pueda ocurrir, pero es así. A la gente se le cierran las puertas y a mí me las cerraron. ¿Por qué no se las cerrarían a las actrices?”. En el juicio de López, Aravena testificó y dijo que Montané “siempre me pareció una chica que estaba por ser más bonita que talentosa. Le costaba mucho la actuación”. Zemelman dice: “Ella (Montané) lo hizo harto mejor que varias. Ella es alguien que ha demostrado profesionalismo y que se la jugó y logró un espacio que se lo ganó. Es hermosa, pero está y se ha mantenido porque ha trabajado”.

“No soy nadie para decirle a alguien que haga lo que yo quiera. Me encantaría que todas las actrices que hacen TV o teleseries tuvieran la camiseta más puesta”

Mariana Loyola, actriz

Antonella Orsini, quien fue parte de Soltera otra vez, dice que “claramente ha habido un silencio de las actrices y actores que han trabajado con ciertos directores. Y también está el caso de algunas actrices que defendieron. Y todo el entorno silencioso. Eso ha sido bastante doloroso. Soy parte de RACH y hemos tocado el tema. Pero como es algo tan íntimo, también hay que respetar los silencios. No porque no digan nada no están apoyando”. La actriz también se refiere a las denunciantes de López y cómo algunos testimonios las cuestionaron: “No creerles y cuestionarlas es dejarlas solas. ¿Por qué fuiste al casting? ¿Por qué le seguiste contestando? Como actores y actrices sabemos cómo funciona esta pega, mucho por el amiguismo, el mandarnos mensajes. No hay situaciones muy formales. Es una pega muy informal, muy íntima, y ese es un tema complejo. Con respecto a las otras compañeras, que atestiguaron a su favor, es mejor hacer una reflexión interna sobre cómo se ha llegado a esto. ¿Por qué hay un silencio de cierta parte o de otras?”.

Un hito para reforzar protocolos

El Sindicato de Actores y Actrices de Chile (Sidarte) lleva tiempo trabajando en mejorar los protocolos de denuncias de acoso y abuso sexual. Paola Lattus, presidenta de Sidarte, dice que hay diversos reglamentos dependiendo de cuál sea el sector, teatro, cine o televisión. “Pero donde hacen falta, por ejemplo, es en las áreas dramáticas y están al debe y son de suma relevancia”, asegura la actriz. “Es lamentable decir ‘gracias al caso de Nicolás López sucedió esto’, pero este es solo un caso, cuando pueden existir otros tantos y se trata de una estructura que siempre se ha controlado de esta manera en la industria, de manejar el poder y de jerarquías, pero también invisibilizar a las víctimas”, asegura la gremialista.

“Cuando uno denuncia o enfrenta situaciones de este tipo y está vinculado a cualquier universo del poder, es esto lo que pasa, a la gente le da miedo, porque siente que va a perder algo”, dice la actriz Daniela Ramírez, que asegura que “la justicia es inoperante y lo que intentamos hacer con esto es un cambio estructural, de comportamiento y conducta”.

La actriz Daniela Ramírez

En Chile la cifra indica que una mujer demora en promedio unos siete años en realizar una denuncia en contra de su agresor. “Es importante que avancemos en establecer en las distintas instancias públicas y privadas, familiares y laborales, mecanismos que se hagan cargo del abuso sexual, que permitan visibilizar y denunciarlo a tiempo y también acoger a las posibles víctimas, que pueden inhibirse de denunciar por los distintos problemas que eso puede generarles, no solo por su exposición pública, sino también en sus trayectorias laborales”, dice Antonia Orellana, ministra de la Mujer y Equidad de Género.

Javiera Contador señala que el caso López ha contribuido a visibilizar situaciones que “en la industria se han naturalizado, que tiene que ver con cómo se trata a las mujeres. Que un productor o director te pueda mirar o pedir escenas en privado, o que te saques un poco la ropa. O cualquier cosa que te haga sentir un poco incómoda. En ese sentido, este caso ha puesto el foco ahí”.

“Es importante que avancemos en establecer en las distintas instancias públicas y privadas, familiares y laborales, mecanismos que se hagan cargo del abuso sexual”

Antonia Orellana, ministra de la Mujer y Equidad de Género.

Mariana Loyola añade que “el caso Abreu y el de López han visibilizado un problema que se arrastraba desde hace mucho”. Daniela Ramírez comparte: “Espero que marque un precedente, para que nunca más ningún director, espacio audiovisual ni área laboral los hombres se atrevan a sentirse por sobre las mujeres en este tipo de comentarios y acciones. Cuando los hombres entiendan, esto va a cambiar”.

Entre las actrices se repite la idea de “no perder el foco”. “El imputado es López y las personas que citaron a declarar no necesariamente lo defendieron, pero sí hay un grupo que lo ha hecho públicamente, y es parte del truco del patriarcado ponernos a nosotras en contra, mientras que el culpable es él y no ellas”, dice Mariana Loyola. “No hablaré mal de una colega, pero el castigo social es evidente, ¿no? Ahí no hay nada más que decir”, añade.

“Lo que se ve es una condena hacia ellas a través de las redes sociales, pero hacer una quema de brujas no me parece y son carriles distintos. Ya hay un veredicto y cada uno habla en la medida que puede”, asegura Contador. Paola Lattus, presidenta de Sidarte, añade: “Hay que poner el foco en el agresor, porque en el momento en que seguimos hablando de las víctimas o de las mujeres, la gran estrategia de López ha sido poner a las actrices a hablar sobre las actrices”.

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