En el lugar de Milad

A la segunda vez que se presentaba como candidato, tras su derrota en 2016, Milad ganó las elecciones y se convirtió en nuevo presidente de la ANFP. FOTO: AGENCIAUNO

Cómo trabaja, cómo se mueve y cómo sufre el nuevo presidente de la ANFP. Un repaso al antes y el después de su triunfo sobre Antillo, el puntapié inicial para una misión muy dura.




No durmió bien Pablo Milad Abusleme en la noche previa a las elecciones presidenciales de la Asociación Nacional de Fútbol Profesional. Pese a todas las garantías que ya había recibido, el miércoles ya bien tarde le mandó un último mensaje a Cristián Aubert, flamante presidente de Universidad de Chile, para archi-recontra-confirmar su lealtad. El dirigente azul, sin embargo, no le respondió hasta el jueves en la mañana, a horas de iniciar el consejo que acabó con el triunfo del curicano sobre Lorenzo Antillo, por 25 votos contra 23. Un “tranquilo” y un “la U votará por ti” le dieron respiro a quien hoy es el nuevo timonel del balompié criollo.

Desde que aceptó el desafío, incluso antes de notificar a sus jefes en La Moneda, el exintendente de la Región del Maule quería estar seguro de su victoria. Por ningún motivo quería echar por la borda su incipiente carrera política a cambio de una derrota en Quilín. La segunda, después de que en 2016 perdió con Arturo Salah. Desde un comienzo también sabía que la pelea con Antillo iba a ser estrecha, una guerra de telefonazos, WhatsApp y seguidas reuniones telemáticas (de esas que no le gustan mucho al mandamás del fútbol).

El dirigente de 56 años, exlanzador de bala y basquetbolista aficionado, se trasladó a Talca para seguir el proceso eleccionario en la casa de Jorge Yunge, presidente de Rangers de Talca. Ahí celebró el éxito, en compañía de sus hijos. Después se sumó Freddy Palma, presidente de Curicó Unido. Los dos directivos de la zona, amigos personales, son las figuras de mayor confianza en el círculo de Milad. “Sí, almorzamos los tres en mi casa, pero no hubo mucho tiempo para celebrar, ya que tuvimos inmediatamente un directorio donde además se establecieron los cargos para la mesa de la ANFP”, confirma Yunge.

Después de la reunión virtual vino otra con una parte del bloque ganador para comentar las elecciones. Cristián Aubert no estuvo entre los conectados. Se excusó por tener obligaciones con otros directorios (el viernes avisó su salida del Corporación Santiago 2023). Una cita en que habló de la victoria y donde también se lamentó el “intento de ensuciar el triunfo hasta el final”, de parte del bando perdedor. De algunos presidentes de ese sector, en realidad, porque por la tarde Milad recibió otro llamado que también le dio tranquilidad. El mismo Lorenzo Antillo le telefoneó para felicitarlo y asegurarle que, al menos él, no iba a realizar ninguna diligencia para impugnar el resultado. Con una advertencia, eso sí: que era imposible responder por las decisiones de los más radicales de su grupo.

“Pienso que fue un proceso eleccionario normal, donde cada persona ejerció su derecho a voto. Yo te diría que todo este tiempo vi a Pablo muy tranquilo y confiado en que ganaría”, complementa Yunge, cuya amistad con el presidente nació en 2014. Hoy es parte de su directorio, posiblemente será su mano derecha. Otro nombre influyente en el bando ganador era Felipe Muñoz, propietario de Rangers, quien también generó un vínculo estrecho con Milad en el último tiempo. “Lo de Jadue, el programa de Colo Colo, la entrevista de Raúl Delgado. Cada vez que pasaba algo, nos juntábamos todos para hacer la contención y no salir a responder. ‘¿Estamos bien, los 25?’ Nos preguntábamos para saber si el grupo seguía firme”, complementa el empresario.

La muñeca política de Pablo

Milad asume en la ANFP con la presión a tope. En medio de una crisis país que ha golpeado fuerte a la industria del fútbol. La prioridad es que regrese pronto el campeonato y para eso será importante su llegada con las autoridades de gobierno. Una buena señal en ese sentido fue el llamado que recibió el mismo jueves de parte de la ministra del Deporte, Cecilia Pérez. La relación entre ambos es buena y se cultivó durante su etapa como autoridad regional. El diálogo telefónico continuó el viernes con una reunión más formal para tratar el retorno de la competencia.

Pero el dirigente no se quiere quedar ahí. Su idea es jugar sus cartas al más alto nivel, incluso en la oficina principal de La Moneda. De ser posible, tratar directamente con el Presidente Sebastián Piñera. Así lo confirma Jorge Fistonic, vicepresidente de Deportes Iquique, activo asistente a las reuniones del bando que apoya a Milad: “Más que una reunión con Piñera, hasta una llamada telefónica ayudaría mucho. Debemos tener la claridad de que no hay que hacer las cosas a tontas y locas. Hay que hacer lo que nos dice el ministerio de Salud”. El dirigente nortino agrega: “Pablo tiene capacidad para manejar temas políticos. El intendente está con el gobierno, con la oposición, y eso le da un juego de piernas para poder trabajar muy bien”.

Abril de 2019. Milad, como intendente del Maule, junto a Piñera, en la inauguración de la ampliación del estadio Fiscal de Talca. FOTO: AGENCIAUNO

Esa llegada con las autoridades, muy distante a la que podía tener el saliente Sebastián Moreno, es uno de los plus por los que fueron a buscar al curicano. En su momento también era el nombre ideal para la llamada rebelión, desde mucho antes que se conjurara la renuncia de Moreno. “No me gusta hablar ni criticar a las directivas que van saliendo. El pasado ya está. No sé si tenían la capacidad para gestionar frente a las autoridades de gobierno porque no tenía tanta relación con ellos. Lo más importante para tener una relación con el gobierno es que estemos los 33 clubes detrás para lograr el objetivo”, subraya Fistonic.

Felipe Muñoz también agrega su visión del estilo Milad: “La gran diferencia es que él conoce bien la dinámica interna de los clubes. Va a estar muy cerca de ellos y va a impulsar las ideas de los clubes hacia el directorio y no del directorio hacia los clubes. Eso ha sido un error de las últimas administraciones, que trataron de imponer ideas y no las recogieron de los clubes”.

De conseguir la autorización para que se retomen los campeonatos durante agosto, el nuevo mandamás se anotaría un punto a favor gigante en el inicio de su gestión. Y eso lo saben él como sus asesores. Sería un paso clave para comenzar a reunir a los clubes tras su figura, después de unas elecciones tan ajustadas. En todo caso, ya varios presidentes de los equipos menos dominantes del bloque perdedor se acercaron al exintendente.

Un tipo relajado

Quienes lo conocen más, aseguran que Pablo Milad es una persona fiel a su ascendencia árabe, en el sentido de ser muy de piel en su relación con los demás. Sus colaboradores lo describen como alguien transparente, relajado, que busca llevarse bien con todos. Pero también con un carácter fuerte cuando pierde la paciencia, en la misma línea de ser frontal. Desde el lado que lo aplaude aseguran que es abierto a todas las sugerencias y que su principal preocupación personal es no tomar compromisos individuales o secretos con gente del fútbol. Sus detractores, en tanto, toman esta misma característica para decir que será un presidente manejado por los clubes.

Lo cierto es que en los días previos a las votaciones, los de mayor tensión obviamente, el dirigente también tuvo sus peleas al interior de su sector. Una de las más comentadas fue con Harold Mayne-Nicholls, vicepresidente de Colo Colo, expresidente de la ANFP, que fue parte de los operadores que gestionaron apoyo entre los clubes. Específicamente, él y Mosa debían asegurar el sufragio a favor de Puerto Montt.

Harold se molestó al ver que muchas de las ideas propuestas por el Cacique para el programa de gobierno no fueron incluidas. Entre ellas la de restringir la propiedad de los clubes solo a los residentes en Chile. Quienes presenciaron la discusión relatan que un iracundo Milad le enrostró a Mayne-Nicholls que solo era un colaborador y que no iba a darle el gusto porque sí. Que cualquier medida debía ser en conjunto con el resto de los clubes adherentes.

Otro momento complicado para el curicano fue cuando debió nombrar a los directores que lo acompañarán en su período. En ese proceso recibió el reclamo de Universidad de Chile, que no tenía representación en la mesa, a diferencia de Colo Colo (Jorge Aguilar, exdirector de ByN) y Universidad Católica (Arturo Guzmán, hoy de Iquique, pero que fue dirigente del Club Deportivo UC). En su momento, Milad meditó incorporar a Marcos Kaplún, exautoridad de la Azul Azul que acompañó a Moreno hasta el final, pero tras revisar los currículos de cada postulante, y también con la idea de equilibrar fuerzas con equipos de Primera B, se inclinó por Alberto Núñez y Gabriel Rebolledo, de Cobreloa y Puerto Montt, respectivamente. El timonel le comunicó directamente a Kaplún que no sería elegido. Le dio sus razones y cortó el asunto.

En ese estilo poco bélico, la máxima autoridad del balompié criollo evitó una batalla abierta con Lorenzo Antillo. Solo levantó la voz para responder a las filtraciones de sus diálogos con Sergio Jadue, el talón de Aquiles que le quisieron explotar desde la parte contraria. Prefirió hablar de juego sucio en lugar de entrar en él, explican sus cercanos del comando.

La historia reciente del fútbol chileno ha demostrado, por las buenas y por las malas, que los favores siempre se cobran en la ANFP. Contra eso deberá luchar Pablo Milad durante los siguientes dos años y medio. Contra eso, contra la oposición más dura y contra la marca de oscuridad con la que conviven todos los que llegan a Quilín 5635. No será sencilla la tarea para Pablo Milad, pero ya está en el lugar donde quería estar desde hace mucho tiempo.

Comenta