La historia de Antetokounmpo: de vendedor callejero a ser el mejor basquetbolista del mundo

Giannis Antetokounmpo es uno de los tres jugadores de la historia que ganó los títulos de MVP de la temporada, MVP de la final y Mejor Jugador Defensivo. Los otros fueron Michael Jordan y Hakeem Olajuwon. FOTO: AFP.

El griego, hijo de padres nigerianos refugiados en Grecia, vivió una dura niñez e incluso pudo ser deportado del país heleno. Es hasta que en veedor de un pequeño club de escolar lo convenció de jugar al baloncesto a cambio de un empleo de 500 euros mensuales para mamá y papá. Hoy, llevó a los Bucks a su primer título de la NBZS en 50 años, como el jugador más valioso de la final y del torneo. Suficiente para firmar el contrato más generoso de la historia de ese deporte: 228 millones de dólares pagados en cuatro años.


Hay historias de superación y esfuerzo que incentivan al resto y encandilan al mundo. En el deporte existen muchas, pero la de Giannis Antetokounmpo bien puede escribir un guion cinematográfico digno de un Oscar. El jugador griego pasó hambre y desprecio, antes de convertirse en el nuevo símbolo de la NBA.

El nuevo MVP de la final nació el 6 de diciembre de 1994 en Atenas, Grecia. Sus padres habían inmigrado al país desde Nigeria, en 1991. Antes de emigrar, sus padres confiaron a su hijo mayor, Francis, al cuidado de sus abuelos.

Giannis tiene un hermano mayor Thanasis, además de dos hermanos menores: Kostas y Alexis. Ironías de la vida, ninguno de los cuatro calificó para recibir la ciudadanía griega pese a nacer en ese país. De hecho, incluso después de cumplir 18 años, siguió siendo un apátrida ya que no tenía ciudadanía griega ni nigeriana. Hoy es la gran figura de uno de los países más basquetbolizados del planeta.

Pero los problemas no faltaban en la casa familiar. El empleo escaseaba y el refrigerador estaba vacíos. Con sólo algunos trabajos ocasionales del padre de Charles, la familia Antetokounmpo muchas veces dependía de los dos hermanos mayores, quienes vendían pañuelos y carteras piratas en la calle, como muchos de los africanos refugiados que llegan a Europa.

Así, la mayoría de los días, él y su hermano mayor, Thanasis se presentaban a la práctica casi con el estómago vacío, en un campo cerca del modesto vecindario de Sepolia, donde vivía la familia. Encima, los hermanos no pudieron socializar libremente con otros niños en su vecindario, ya que pasaron sus años de crecimiento, viviendo constantemente con el temor de ser deportados por la policía.

Inicio con el balón

Todo marchaba en el derrotero del sacrificio hasta que Spiros Velliniatis, el entrenador del club que fue el mentor de otros niños en la localidad de Sepolia, se dio cuenta de que aunque Giannis no era bueno en el baloncesto, tenía la fortaleza mental y la determinación para sobresalir en el deporte.

“Ellos no querían jugar baloncesto”, aseguró más tarde el reclutador en una entrevista a Vice Grecia y agregaría que “Thanasis estaba interesado en el atletismo y Giannis quería convertirse en jugador de fútbol. El equipo de Tritonas, en particular el entrenador Vasilis Xenarios, pasó dos años tratando de convencerlos de que jugaran y no lo hicieron”, afirmó Spiros.

El mensaje fue claro: primero un empleo y después el deporte. Y así se lo hizo ver el propio Giannis, quien así se lo expuso a su mentor. Con el recado bajo el brazo, Spiros visitó a la familia para hablar con los padres y que ellos convencieran al Mejor Defensor de la Temporada.

“Les dije a sus padres que si los niños se unían al equipo, podríamos encontrarles un trabajo. Mis esfuerzos tuvieron éxito Gracias al club Filathlitikos y al gerente Loukas Karagousis logramos darle a la familia 500 euros al mes. Así es como los convencimos de que dejaran jugar a sus hijos en nuestro equipo. Fue bastante excepcional. En el pasado, nunca habíamos patrocinado a un niño de 13 años para que aprendiera a jugar baloncesto”, recordó el entrenador.

Más tarde, la familia se mudó a una localidad cercana a Filathlitikos, lo que permitió a que los entrenamientos de Giannis fueran más constantes. Después de practicar durante dos años, fue seleccionado como miembro del equipo juvenil de Filathlitikos en 2009, lo que marcó el inicio de su carrera profesional.

Salto a la elite

Después que jugara en la segunda categoría helena, Antetokounmpo siempre se destacó en todos los aspectos del deporte: rebotes, asistencias y bloqueos. Sus inusuales y extraordinarias habilidades deportivas atrajeron la atención de clubes de primer nivel en Europa.

En 2012, cuando aún no cumplía los 18 años y ya medía 2.07 m., el club hispano CAI Zaragoza’ lo contrató por 4 años a cambio de 4.000.000 € anuales. Sin embargo, Giannis nunca debutó en Aragón, ya que Milwaukee Bucks lo escouteó antes del inicio de la temporada en España.

Fue seleccionado en el puesto 15 del draft de la NBA el 27 de junio de 2013 por los Bucks. Lo celebró con su hermano, Thanasis, sosteniendo la bandera griega y ocupando la posición más alta en el draft para un jugador griego de la NBA hasta entonces. Curiosamente, pocos días antes de la selección, el gobierno griego emitió oficialmente documentos de ciudadanía griega.

Después de ocho temporadas, The Greek Freak, el ala-pivot de 2,11 m., llevó al cuadro de los Bucks a su primer título en 50 años, tras vencer a los Suns de Phoenix en seis partidos. Een el mejor campeonato de su historia personal: MVP del torneo regular, MVP de las finales y Mejor Jugador Defensivo.

Suficiente para justificar el contrato que lo ligará con el equipo hasta 2025 y que le permitirá ganar 57 millones de dólares por temporada, el más alto en la historia de la liga.

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