Álvaro Elizalde: “Boric ha tomado una decisión valiente, pero necesaria para asegurar el éxito de su gobierno”

23 de diciembre del 2021/SANTIAGO El presidente del partido Socialista, Álvaro Elizalde, se retira del comando del Presidente Electo, en Condell comuna de Providencia, para sostener una reunión de trabajo. FOTO: SEBASTIAN BELTRAN GAETE/AGENCIAUNO

El presidente del Partido Socialista dice que la decisión del mandatario de convocarlos a ellos y a sus socios de la centroizquierda a su coalición de gobierno apunta en el sentido correcto. “Este es un gabinete comprometido con los cambios. Si alguien cree que aquí Boric se va a desentender de su vocación transformadora, se equivoca profundamente”, afirma.




“No se humilla al partido de Salvador Allende”. La frase la dijo Álvaro Elizalde el 19 de mayo de 2021. La pronunció a horas de que fracasaran las negociaciones que, junto a sus socios del PPD, el PL y el PR, habían entablado con el Partido Comunista y el Frente Amplio para inscribir una primaria presidencial amplia. El veto a sus aliados, sin embargo, echó por tierra un acuerdo y dejó a la centroizquierda arrinconada y fuera de la consulta legal.

Ese día las confianzas se quebraron. Pero el próximo 11 de marzo -a 10 meses de ese hito- esas mismas fuerzas conformarán un mismo pacto de gobierno. Y el PS ingresará en una posición privilegiada.

En entrevista con La Tercera, el dirigente socialista hace un primer balance sobre las señales que dio el presidente electo, Gabriel Boric, al anunciar este viernes su gabinete. En el esquema, la colectividad aseguró cuatro ministerios de la mano de dos de sus militantes; Carlos Montes (Vivienda) y Maya Fernández (Defensa), además de los independientes cercanos al partido Antonia Urrejola (Cancillería) y Mario Marcel (Hacienda).

-¿Se siente ganador?

En absoluto, esto no se trata de eso. Fue el presidente electo quien decidió ampliar la base de apoyo social y política de su gobierno. Valoramos su decisión, más aún cuando se ha incorporado también a nuestros aliados. Humildemente, siempre señalamos que íbamos a contribuir al éxito del gobierno con o sin presencia en el gabinete, pero que si éramos convocados, solo pedíamos que nuestra voz fuera escuchada y respetada al igual que la de los demás partidos y movimientos.

-Si bien usted no lo reconoce, en Apruebo Dignidad, sí. El PS logra un número de ministerios mayor incluso que partidos como RD y el PC.

Le insisto, esto no tiene que ver con cuotas de representación partidaria. La lógica de ganadores y perdedores no me parece idónea para analizar algo que es mucho más importante: ¿Cómo se construye un equipo de trabajo con vocación de mayoría para que los cambios que Chile demanda se hagan realidad?

-Lideró las conversaciones para que se incorporara a sus aliados al gabinete, esquema que originalmente era otro. ¿Qué convence al mandatario electo?

Boric representa un liderazgo reflexivo. En su decisión hay un elemento de realismo: la necesidad de construir una amplia mayoría social, política y también parlamentaria, que apoye las iniciativas del gobierno. El presidente Boric ha resuelto esta ecuación de muy buena forma, convocando a sectores que comparten plenamente su programa y que van a ser profundamente leales.

-Sin embargo, ustedes podrían haber entrado sin sus socios...

Habría sido ilógico que habiendo rechazado el veto a nuestros aliados en la primaria presidencial, hubiéramos avalado su exclusión por unos cargos en el gobierno. Más aún cuando el apoyo de esas fuerzas resulta fundamental para avanzar en la construcción de mayorías parlamentarias que viabilicen el programa. Hay factores objetivos que hacen difícil el desafío que viene. Primero, la composición del Congreso, en que los sectores conservadores tienen una representación significativa. Segundo, una situación económica compleja con tendencia inflacionaria, con un Presidente que va a entregar al país con déficit fiscal y habiéndose gastado gran parte de los ahorros, y en un contexto de expectativas muy altas.

Alvaro Elizalde

-Probablemente cuando Boric ganó el 19 de diciembre pocos visualizaron este gabinete. Con componentes de moderación y con un importante nivel de amplitud.

Este gabinete es profundamente progresista, comprometido con cambios profundos, con mayoría de mujeres, y mezcla juventud y experiencia. Pero los cambios para llevarse adelante requieren de un diseño adecuado. Las políticas públicas no se improvisan, tienen que ser elaboradas e implementadas de manera responsable. Este gabinete también garantiza este factor.

-¿Cómo lee la señal que se da con Mario Marcel en Hacienda?

Mario Marcel es un economista destacadísimo, valorado y respetado transversalmente. Combina dos elementos que son fundamentales para los desafíos del próximo gobierno. Una visión general de la economía, que da cuenta de la necesidad de generar condiciones no sólo para el crecimiento, sino también para el desarrollo sostenible, pero, además, asociado a políticas públicas que hagan la diferencia precisamente en la vida de las personas. Ha sido activo en la elaboración de políticas sociales, no sólo en Chile, sino que en otros países, que han sido profundamente exitosas.

-Algunos tienen reparos con su figura. Guillermo Teillier (PC) dijo no conocerlo y apuntó a que todos los gabinetes tienen cambios. Lo ven en una lógica neoliberal.

Me sorprende cómo se abusa del concepto de neoliberal. Pareciera ser que todo lo que se diferencia de la economía centralmente planificada es neoliberalismo, lo que constituye un reduccionismo analítico infundado. Marcel ha participado en la elaboración de políticas destinadas a reducir la pobreza y enfrentar las desigualdades, lo que dista mucho del neoliberalismo.

-¿Lo siente como uno de los suyos en el gabinete? Renunció al PS para integrarse al Banco Central.

Es un error interpretar ese nombramiento bajo códigos partidarios, él fue convocado por el presidente por ser un destacadísimo economista. En ningún momento negociamos con el gobierno nuestra incorporación, lo que hubo fue un diálogo, una conversación, entonces manifestamos nuestra voluntad de colaborar, pero entendiendo finalmente que es él quien debía adoptar las decisiones y él convocó a los que consideraba más adecuados. Marcel está allí por sus propios méritos, así como todos quienes representan a nuestro sector.

-¿Y a Fernández, ella integra su disidencia?

Estas últimas semanas tuve una conversación con Maya Fernández y ella me manifestó que a estas alturas no entendía lo que significaba ser disidente dentro del PS, porque la tarea que tenemos por delante es de tal envergadura que tenemos que actuar más unidos que nunca. Comparto su diagnóstico. Por su parte, Carlos Montes ha tenido dos pasiones en su vida: educación y vivienda, por lo que tengo la certeza de que será un gran ministro del área. Antonia Urrejola, a su vez, tiene una dilatada trayectoria de compromiso con los derechos humanos. La conozco desde nuestros tiempos de estudiantes en la Universidad de Chile. No me cabe duda que será una destacadísima canciller.

-Por lo que ha hablado con el presidente, ¿él está consciente de que ampliar la base de apoyo de su gobierno puede implicar un riesgo para la relación con AD?

Tengo entendido que Apruebo Dignidad comparte la necesidad de ampliar la base de apoyo y no debemos olvidar que quien tiene el mandato ciudadano para adoptar estas decisiones es Gabriel Boric. El presidente ha tomado una decisión valiente, pero necesaria para asegurar el éxito de su gobierno y los apoyos en el Congreso para impulsar transformaciones profundas que sean sostenibles en el tiempo.

-En su partido hubo dudas sobre entrar al gobierno y, además, desconfianza ante la posibilidad de que Boric nombrara ministros sin considerar una interlocución institucional. ¿Quedan disipadas?

Nunca tuvimos dudas respecto de nuestro compromiso de apoyo irrestricto al gobierno. Señalamos con toda claridad que no íbamos a ser un partido de oposición, pero efectivamente no estábamos pidiendo nuestra incorporación. Esta es una decisión que le corresponde al mandatario. Nuestra contribución será directa y esperamos, en ese sentido, construir un espacio de trabajo común con los partidos que han sido convocados. Este es un gabinete comprometido con los cambios. Si alguien cree que aquí Boric se va a desentender de su vocación transformadora, se equivoca profundamente.

-¿Cómo se convive con fuerzas políticas que hace nueve meses buscaron vetar a ciertos aliados de ustedes para la primaria presidencial?

Espero que la relación sea muy buena. Tenemos una larga historia de trabajo compartido, por ejemplo, con el PC. Así es que no veo por qué la relación no debiera ser buena, más aún cuando tenemos un objetivo común. Y ambos partidos, así como los demás que están comprometidos con la base de apoyo del gobierno, creemos en los cambios profundos que Chile demanda.

(AP Photo/Esteban Felix)

-¿Este gabinete evidencia que la consigna contra los 30 años no era más que eso? Boric gobernará con fuerzas que lideraron la transición democrática.

El triunfo de Boric representa la irrupción de una nueva generación. Tiene una visión muy crítica a lo que fue el proceso de transición y que permite hacerse cargo de los déficit precisamente de dicho proceso, pero también lo hace sobre la base de una tradición democrática y republicana de larga data. Las cosas no se pueden seguir haciendo de la misma forma, y en ese sentido el liderazgo de Boric representa un cambio, pero al mismo tiempo el mundo no se inventó ayer... Hay, por tanto, una larga experiencia de lucha del pueblo de Chile por profundizar nuestra democracia y por mejorar sus condiciones de vida, de las cuales el futuro gobierno tiene que ser al mismo tiempo heredero.

-¿Qué impronta le da el PS este nuevo gobierno?

Aportamos en alguna medida experiencia, en alguna medida responsabilidad, pero también vocación de cambio.

-Con su ingreso al gobierno se termina de sellar el quiebre del histórico eje PS-DC.

La DC va a iniciar un debate respecto de cuál va a ser su forma de relación con el próximo gobierno. No olvidemos que destacadas senadoras, como Ximena Rincón o Carolina Goic, señalaron que la DC sería un partido de oposición y al respecto nosotros tenemos una diferencia. Carmen Frei ha tenido una actitud distinta, mucho más constructiva en términos de su voluntad de contribuir al éxito del próximo gobierno.

-Una cosa es la decisión institucional que tomen ellos y otra la del PS de no seguir caminando juntos, ¿es irreversible?

Las alianzas electorales se conversarán cuando sea pertinente, esto es cuando tengamos que enfrentar precisamente un evento electoral. En el calendario vigente esto será en tres años más, para las próximas elecciones regionales y municipales. En lo que respecta a la relación con el gobierno del presidente Boric, hemos tenido coincidencia con Carmen Frei, pero diferencias con algunos de los dirigentes de la DC que han señalado que su partido debe ser oposición. Nosotros, por el contrario, siempre señalamos que bajo ninguna circunstancia seríamos un partido de oposición. En esto tenemos una diferencia sustantiva con algunos dirigentes de la Falange.

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