Cómo la postulación de Valladares al TC enredó la votación en la Cámara

Al haber tres postulaciones para solo dos cupos del Tribunal Constitucional se generó una encrucijada para la Cámara, dada la popularidad que alcanzó la secretaria del Tricel por su rol en la instalación de la Convención, el año pasado. Sin embargo, pese a ello, las bancadas de la DC, el PS, la UDI, Evópoli, RN, el PC y el Frente Amplio apoyarán mayoritariamente la dupla de Alejandra Precht y el exdiputado Gonzalo Fuenzalida. Valladares, por ahora, tendría solo el respaldo oficial de los diputados del PDG y de los Republicanos.




“#ValladaresalTC” se denomina la campaña que lanzó la bancada de diputados del Partido de la Gente, que propuso a la abogada y secretaria relatora del Tribunal Calificador de Elecciones (Tricel), Carmen Gloria Valladares, para que sea nominada por la Cámara como nueva integrante del Tribunal Constitucional (TC).

La abogada -que jugó un rol clave para calmar ánimos y sacar adelante la sesión de instalación de la Convención Constitucional, el pasado 4 de julio de 2021-, se convirtió en una carta sorpresiva en este proceso de designaciones para integrar al TC.

Hasta ahora, las postulaciones de candidatos al órgano constitucional se basaban en una lógica binominal, es decir, un representante de la derecha (RN, UDI y Evópoli) y otro de los partidos que integraban a la Concertación (PS, DC, PPD, PR). Ese esquema también imperaba para otras nominaciones del Congreso, especialmente del Senado, como TVN, el CNTV o la Corte Suprema.

De hecho, siguiendo con esa lógica, RN -con el apoyo de la UDI y Evópoli- propuso al exdiputado Gonzalo Fuenzalida, mientras que la DC -con el respaldo inicial del PS y el PR- presentó a la jurista Alejandra Precht, quien ha sido parte de la Comisión Constitucional de la Falange.

No obstante, la existencia de tres cartas para solo dos cupos generó una situación inédita y, en la práctica, un nudo.

Con fin de resolver esta encrucijada, Valladares, Precht y Fuenzalida expusieron ante la Comisión de Constitución de la Cámara.

Sin embargo, este miércoles se reunirán los representantes de cada sector político para zanjar cuáles serán los dos nombres a votar. Hasta el cierre de esta edición, las postulaciones de Precht y Fuenzalida concitaban el mayor apoyo. A favor de esa dupla votarían los diputados de la DC, el PS, la UDI, RN, Evópoli y la mayoría del PC y el Frente Amplio. Con ello existe una probabilidad cierta de alcanzar el quórum de 103 apoyos en la Sala. De ser aprobada la proposición de los nuevos integrantes del TC pasaría a la Cámara Alta, donde 33 senadores deben darle su consentimiento. En caso contrario, se anula todo el proceso y se tiene que partir de cero.

Valladarismo

El alto quórum y cómo eliminar a uno de los tres postulantes, sin embargo, no eran las únicas dificultades. El nombre de Valladares generaba simpatías transversales por la templanza que mostró en la sesión inaugural de la Convención.

“Es un nombre interesante”, dijo la diputada María Francisca Bello, militante de Convergencia Social (Frente Amplio).

“Me parece interesante la propuesta. Es un nombre a considerar”, agregó el diputado del Partido Republicano, Luis Sánchez, quien a nombre de su bancada adelantó que apoyarán la dupla de Alejandra Precht y Carmen Gloria Valladares.

“Me parece un muy buen nombre el de Carmen Gloria Valladares. El prestigio que se ha ganado en la ciudadanía luego de la apertura de la Convención Constitucional la transforman en una carta fuerte para llegar al TC”, expresó el diputado del Partido Liberal, Alejandro Bernales.

Todas estas señales añadían una cuota de incertidumbre, ya que también podría haber desmarques para no aprobar la dupla de Fuenzalida y Precht.

Según un parlamentario de la DC hicieron negociaciones particularmente con el Frente Amplio y el PC para que comprometieran su apoyo a Precht, situación que finalmente se despejó el martes en la tarde, especialmente tras su exposición ante la Comisión de Constitución, donde dijo que el fallo del TC sobre el aborto en tres causales estuvo bien fundamentado. Ello le granjeó inmediatamente las simpatías de sectores feministas que pedían un gesto en esa materia.

Valladares, por su parte, al ser consultada por los legisladores sobre la interrupción del embarazo, dijo que en lo personal “como mujer me cuesta entender que se pueda aprobar el aborto libremente, pero he escuchado tantas historias lejanas y cercanas, en las que uno llega a comprender situaciones tan delicadas”. Su intervención, en ese sentido, no fue bien evaluada por los parlamentarios de izquierda.

En el caso de Fuenzalida, nunca corrió demasiados riesgos, al menos por parte de los diputados de derecha. El exparlamentario contaría con una base de 54 patrocinios en la Cámara sumando los RN, los UDI, los Evópoli y los independientes asociados. El problema de Fuenzalida es que su nombre no es valorado por los senadores de su sector, incluso de su partido.

Apoyos amarrados

El cuadro se complicaba aún más, porque hay sectores que desechaban cualquier acuerdo. Incluso denunciaban que los respaldos de la UDI a Fuenzalida y del PS a Precht estaban amarrados a un gesto recíproco para que RN y la DC avalen las nominaciones del exdiputado Iván Norambuena (UDI) y el exsenador Rabindranath Quinteros (PS) al Consejo de Asignaciones Parlamentarias.

En la DC, de hecho, admiten que el rechazo de la candidatura de Precht sería tomado como un desaire a la Falange y complicaría futuras nominaciones que le corresponden al Congreso.

“No participo de cocinas y viejas prácticas a las que ahora se integra el Frente Amplio y el PC”, comenta la diputada Pamela Jiles.

El independiente PPD Jaime Araya añade que como bancada tampoco han tomado una determinación y prefiere no adelantar opiniones. Sin embargo, discrepa que se mantenga una lógica binominal para la generación de acuerdos. “Invocar acuerdos, que nadie sabe quién suscribió ni para qué cosa, cuando la representación de la sociedad era distinta, eso ya no aplica”, señala.

Reparos en la derecha

No obstante, aun cuando la Cámara despache una dupla con el apoyo de 103 votos, la propuesta debe ser visada en la Sala de la Cámara Alta por al menos 33 senadores.

En el caso de Fuenzalida, senadores de la UDI admitían tener reparos.

A ellos se suman los cuestionamientos de convencionales de derecha, incluso de militantes de RN, que ven en su postulación un argumento más para aquellos que buscan eliminar el Tribunal Constitucional de la nueva Constitución.

“No ha sido fácil persuadir a sectores de izquierda sobre la necesidad de que exista una Corte Constitucional. Justamente ayer logramos un acuerdo en esa línea, pero el consenso es frágil y puede desmoronarse si la derecha no muestra sintonía con los cambios que se necesitan. Nominar como juez constitucional a un exdiputado que acaba de terminar su período, es señal de desconexión. De hecho, los constituyentes de RN propusimos una inhabilidad para este tipo de casos: no debería ser designado juez constitucional quien haya ejercido en cargos de elección popular en los últimos 4 años antes de su nombramiento. Debemos cuidar las instituciones”, comenta el constituyente de RN, Ruggero Cozzi, miembro de la comisión de Sistemas de Justicia.

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