EE.UU: Boy Scouts se declaran en bancarrota tras ola de denuncias por abusos sexuales

FOTO: AFP

En la mayor crisis de su historia, la organización juvenil estadounidense se declaró hoy en quiebra, lo que deja en pausa los cientos de litigios por abuso sexual que han recibido durante años. Los "exploradores" en Estados Unidos podrían verse obligados a pagar más de "mil millones de dólares" a las víctimas.


Es una de las agrupaciones juveniles más grandes de Estados Unidos. La imagen de jóvenes con uniforme y pañoleta realizando actividades al aire libre y acampando ha sido plasmada en películas y series, sumando nuevos clubes de Boy Scouts en varias partes del mundo. Sin embargo, la organización estadounidense -fundada en 1910- vivió en silencio décadas de acusaciones de abuso sexual, lo que hoy desencadenó que se declararan en quiebra, en un intento por crear un fondo de compensación a las víctimas que sería "potencialmente gigantesco" ante las cientos de demandas hasta ahora presentadas.

A 10 días de que los Boy Scouts de EE.UU. (BSA) celebraron su 110 aniversario, la directiva presentó en Wilmington (Delaware) un documento judicial donde "enumeró pasivos de entre US$ 100 millones y US$ 500 millones, pero US$ 50.000 o menos en activos". Según la cadena estadounidense CNN, la declaración de bancarrota implica que se suspendan todos los litigios civiles contra la organización en el país, lo que ocurre mientras se acumulaban cientos de demandas por abuso sexual, miles de presuntas víctimas y una caída en picada de los miembros.

Según el diario británico The Guardian, la mayoría de los casos datan de los años 60, 70 y 80, mientras que la organización sostiene que hubo cinco víctimas conocidas en 2018. Pero esos números difieren de los entregados por Janet Warren, una colaboradora de los Scouts y encargada de revisar el "registro privado de personas acusadas de abuso o mala conducta", que durante un juicio en año pasado sostuvo que desde los años 40 hay registros de más de 7.800 presuntos abusadores de menores y a través de los documentos identificaron a 12.254 víctimas.

Aunque la suspensión por bancarrota es temporal, una última instancia judicial obligaría a los BSA a vender algunas de las propiedades que tienen a su nombre como "campamentos y rutas de senderismo" para recaudar dinero del fondo de compensación que de acuerdo al diario The Guardian podría "superar los mil millones de dólares". 

"Una tragedia". El abogado Paul Mones, representantes de varias víctimas calificó de esa forma la presentación del Capítulo 11 ante el tribunal federal de quiebras, que acusó que "estos jóvenes hicieron un juramento. Se comprometieron a ser obedientes, se comprometieron a apoyar a los Scouts y a ser honorables. Los Boy Scouts de EE.UU. no dieron un paso adelante como deberían haberlo hecho. Hay muchos enojados y resentidos que no permitirán que la organización se vaya sin decir cuáles son todos sus activos".

Durante los últimos años, la directiva de los "exploradores" recibió múltiples denuncias de menores que acusaban a sus superiores de "caricias repetidas, exposición a pornografía, sexo anal u oral forzado".

Después de años de silencio, la organización admitió que estaban bajo investigación y en ese momento declararon que estaban "indignados de que haya habido ocasiones en que las personas aprovecharon nuestro programa para abusar de niños inocentes. Creemos en las víctimas, las apoyamos, pagamos por el asesoramiento de un proveedor de su elección y las alentamos a que se presenten. Es la política que todos los incidentes de sospecha de abuso se denuncien a la policía", sostuvo Boy Scouts de EE.UU.

En pleno auge de los Boy Scouts en la década de los 70, la agrupación juvenil llegó a tener más de cuatro millones de socios y actualmente tienen menos de dos millones, entre niños y niñas de 5 a 21 años. Por esto, en los últimos años intentaron impulsar cambios como la admisión de niñas. A pesar de esto, un golpe fue el 1 de enero cuando la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días cortó los lazos con los exploradores y retiró más de 400 mil menores de sus filas.

Desde que el año pasado los estados de Nueva York, Arizona, Nueva Jersey y California aprobaron legislaciones que eliminaron el tiempo de prescripción para denunciantes de abuso sexual, los casos han ido en aumento.

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