La guerra sin fin de Harboe y Girardi en el PPD

04 de Octubre de 2007 La Moneda Felipe Harboe y Guido Girardi

Un nuevo episodio -que terminó con la salida del senador por el Biobío de la Comisión de Constitución- volvió a poner luz sobre una histórica pugna ideológica y de poder al interior de la colectividad. El proyecto que limita la reelección y los efectos que la retroactividad podrían tener sobre una eventual repostulación de Girardi han tensionado el cuadro.




Una tensa reunión por Zoom sostuvieron ayer los senadores del PPD. En la cita, según presentes, los legisladores tomaron una decisión que volvió a agudizar la histórica pugna entre dos de sus principales dirigentes: Felipe Harboe y Guido Girardi.

La polémica determinación -que obtuvo una mayoría en el comité- dejó fuera de la Comisión de Constitución al senador por el Biobío, quien fue reemplazado, luego de seis años de integrar la instancia, por el independiente Pedro Araya.

Y la lectura en el sector de Harboe fue clara: la movida se trataba de una verdadera “pasada de cuentas” al legislador por ser uno de los más férreos impulsores del proyecto que busca establecer un límite a la reelección de parlamentarios y otras autoridades, y que tendría un efecto político inmediato: dejar fuera del tablero a Girardi para los próximos comicios parlamentarios.

“El país está pasando por una situación muy delicada, gente muriendo y otras pasando hambre, por lo que el hecho de que algunos pierdan tiempo y energías en operaciones políticas por espacios de poder me parece una desconexión completa con las necesidades urgentes. Entiendo que algunos quieran perpetuarse en sus cuotas de poder, pero hoy más que nunca se requiere renovación de la política y sacar definitivamente las malas prácticas”, dice Harboe a La Tercera PM al ser consultado sobre el tema.

Girardi, sin embargo, descarta tajantemente que el debate sobre el límite a la reelección, que podría frustrar sus aspiraciones políticas, sea un factor determinante: “El PPD está absolutamente alineado en estos temas, toda la bancada votó a favor de la disminución de la dieta parlamentaria y yo mismo voy a votar a favor de la no reelección. El debate importante es generar la mayor unidad para enfrentar la pandemia, que va a afectar de manera dramática a los sectores más vulnerables del país”, sostiene.

Palabra contra palabra

¿Pero existe verdaderamente una operación política detrás de todo esto? En eso, según varias fuentes del partido consultadas por este medio, hay dos versiones.

El asunto se remonta a 2018, cuando la oposición suscribió el acuerdo administrativo de la Cámara Alta. Según se lee en el documento que se acordó aquella vez, efectivamente el cupo PPD en Constitución le correspondía al senador Araya por 2020 y 2021, quien, pese a ser independiente, integra el comité de senadores de la colectividad.

Así, desde el girardismo señalan que ha sido Harboe el que no ha querido ceder el cupo pese al acuerdo político previo. De hecho, el propio Araya salió anoche a aclarar el punto luego de que el parlamentario hiciera pública la decisión del comité a través de su cuenta de Twitter. “Lamento la decisión, la asumo con humildad y agradezco a los integrantes de la Comisión de Constitución y la secretaría con quienes hemos trabajado por más de seis años”, escribió Harboe, a lo que Araya refutó: “Ante mensajes que he visto en las redes sociales, por la nueva conformación de la Comisión de Constitución del @Senado_Chile, en la que he sido incluido, quisiera dejar en claro que se trata del cumplimiento de los compromisos firmados el 2018 y que hizo efectivo @SenadoresPPD”.

Sin embargo, desde el sector de Harboe aseguran que ese acuerdo perdió vigencia una vez que el legislador -quien asumiría la presidencia de la Cámara Alta por este período- fuese reemplazado por Adriana Muñoz, quien es cercana a la línea política del girardismo.

De hecho, ese punto fue expuesto por Harboe anoche en la reunión virtual. Según varios de los presentes, el legislador recordó que cuando se dio la negociación de la integración de comisiones al inicio del período, en paralelo se acordó también los nombres para presidir la testera, algo que finalmente él no concretó en su caso.

Por esos días ya se había instalado una pugna entre Araya y Harboe para presidir el segundo año que le correspondía al PPD (el primero estaba asegurado para Jaime Quintana). Y fue en ese contexto que la senadora Muñoz -que en ese momento era jefa del comité- habría propuesto al senador por el Biobío cederle dos años al independiente en la Comisión de Constitución para “despejar” su camino para liderar la testera, a lo que Harboe habría accedido.

“Como finalmente no prosperó la opción de la presidencia, lo lógico era que el acuerdo de integración de comisiones, que era consecuencia de lo primero, se revirtiera”, habría dicho Harboe ayer en la cita.

Pese a eso, en la colectividad dicen que el nombre del legislador para presidir el Senado nunca quedó a firme en el acuerdo.

El otro gallito: la presidencia del Senado

Si bien fue el propio Harboe quien declinó su postulación a la presidencia del Senado para dejar el camino libre a la actual líder de la corporación, tanto en la Cámara Alta como en el PPD señalan -en privado- que este fue otro de los episodios en que Harboe y Girardi entraron en una soterrada disputa.

“Corresponde en este momento la posibilidad de que la presidencia del Senado la ejerza una mujer. En consecuencia, he tomado la decisión de declinar mi postulación en favor de mi amiga Adriana Muñoz", sostuvo en esa oportunidad el senador por el Biobío, haciendo alusión a un componente de género, idea que había sido impulsada por las mujeres de la colectividad, algunas de ellas ligadas al girardismo.

Por esos días, dado el nuevo escenario político que se abrió tras el estallido social y el acuerdo constituyente, para varios en la colectividad Harboe no encarnaba a la carta más representativa. Así, en algún momento se propuso a Araya -quien no tuvo el respaldo necesario- y también el de la senadora girardista Ximena Órdenes.

Con todo, en la oposición aseguran que otro factor que incidió en la decisión del PPD en esa oportunidad fue que varias bancadas advirtieron que Harboe no habría contado con los votos del sector para imponerse como líder de la testera.

Un conflicto con historia

Se conocen desde la juventud y, según distintas fuentes del partido, las diferencias entre ambos senadores han existido desde ese entonces.

Así, al interior de la colectividad dicen que el motor principal de la rivalidad entre Harboe y Girardi ha sido las distintas líneas ideológicas que han seguido desde los inicios de su militancia. Por un lado, el primero ha representado a un sector más apegado al liberalismo económico y la socialdemocracia, mientras que el segundo ha remarcado el “progresismo” y la marca ecológica del PPD.

"Más que conflictillos picantes, son liderazgos legitimados dentro del PPD, con enfoques distintos. Entonces, más allá de la evaluación personal de ambos, Girardi ha fluctuado, y hoy está en una posición más bien entre una mezcla de izquierda futurista, y Felipe Harboe es un social demócrata liberal”, afirma el vicepresidente y exministro Francisco Vidal. Y agrega: “Y esta diferencia está en el partido, en las elecciones internas, en las correlaciones de fuerzas, tanto en las bancadas como en el PPD, lo que es completamente natural”.

Para el extimonel de la colectividad y exministro Sergio Bitar, quien dice ser “amigo” de ambos, “puede haber, como hay en todas las relaciones humanas, tensiones”.

Sin embargo, la medición de fuerzas en la colectividad nunca ha sido igualitaria y siempre ha favorecido al legislador por la Región Metropolitana, situación que, dicen desde los sectores apegados a Girardi, quedó demostrada con la elección interna en 2018, comicios que dieron por ganador al actual presidente, Heraldo Muñoz.

En esa contienda, Muñoz -quien era apoyado por Girardi y otros sectores del partido- obtuvo un 57,3% de los votos en primera vuelta, más del doble que Andrea González (24,8%), la candidata que apoyaba Harboe y el senador Ricardo Lagos Weber, uno de sus más cercanos en el partido. En tanto, el exdiputado Marco Antonio Núñez obtuvo el 18% restante.

No obstante, el “gran conflicto” entre ambos sectores se había dado dos años antes, en los comicios internos de 2016. En ese entonces, el PPD vivía uno de sus peores momentos; luego de la salida de algunos de sus principales líderes, como el diputado y expresidente de esa colectividad Pepe Auth, el partido debió enfrentar un complicado refichaje y los golpes del caso SQM.

Para esa elección, Harboe solicitó al tribunal supremo del partido que se volvieran a realizar los comicios en 23 comunas, luego de que fueran anuladas por “inconsistencias”. Esas zonas, según cuentan hoy cercanos al senador, le daban la entrada a una de las vicepresidencias al candidato de ese sector, Andrés Vega, quien acusó que se había “favorecido a la línea de Guido Girardi”.

Sin embargo, algunos miembros del girardismo dicen que el senador Harboe representa una línea minoritaria en el partido y que él tiene aspiraciones "más personalistas”, las que le han ganado algunos conflictos en la colectividad. De hecho, desde ese sector recuerdan algunos episodios que generaron roces entre el senador y la militancia del PPD. Uno de ellos se dio ese mismo año, en 2016, luego de que en el programa Cadena Nacional de Vía X el senador afirmara que tenía “dudas” respecto de su refichaje en la colectividad. “Estoy con dudas y las tengo hace mucho tiempo”, sostuvo en ese entonces.

Asimismo, un año después, Harboe también habría generado cuestionamientos internos tras señalar que no se sentía “convocado” por la campaña del entonces candidato presidencial, Alejandro Guillier, en primera vuelta. Esto, luego que la colectividad definiera apoyar a ese abanderado tras la fallida candidatura del expresidente Ricardo Lagos, quien había sido respaldado por Harboe.

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