Juntos, pero no revueltos: cómo se tejió la campaña oficialista por el Apruebo

Más allá de la “coordinación unitaria” en lo territorial, las coaliciones oficialistas inscribieron dos comandos y dos franjas. Diferencias por los contenidos y sus tradiciones políticas distintas fueron algunos de los factores.


“Vamos todos juntos, independiente de cuántos comandos tendremos, la unidad y convicción de que triunfe el Apruebo y tengamos una Constitución del Chile del mañana es lo que importa”.

La idea -plasmada en una minuta de Apruebo Dignidad y distribuida horas antes del acto de inscripción de comandos en el Servel- buscaba alinear el relato entre las dos coaliciones (Apruebo Dignidad y Socialismo Democrático) previo al “primer hito” comunicacional en conjunto.

Y es que el primer intento de mostrarse “en unidad” había resultado algo fallido. Desde hace al menos dos semanas se había establecido el 6 de julio -el día de inicio de la campaña legal- que ambas coaliciones debían realizar un acto transversal.

No obstante, hasta el martes en la noche no había acuerdo entre algunas de las colectividades del Socialismo Democrático para realizar la actividad el miércoles por la mañana.

En el PPD y el Partido Liberal argumentaban que antes de una salida en conjunto debían definirse ciertas líneas comunicacionales y el acuerdo fue esperar hasta la inscripción del jueves.

Sin embargo, desde Apruebo Dignidad la definición fue realizar de igual forma un “hito” en el Parque Almagro, que contó con representantes del PC y el Frente Amplio, exconvencionales, además de la presencia de dos vicepresidentes del PS: Fanny Pollarolo y Arturo Barrios.

En el balance, los más críticos, principalmente del Frente Amplio, calificaron que la actividad dio cuenta de un desorden oficialista. Una inquietud aparte fue la poca convocatoria.

Reunión en el PS

Durante ese mismo miércoles, las colectividades oficialistas se reunieron en París 873, sede de los socialistas. La cita se extendió hasta las 23 horas, pues con los plazos encima, era necesario definir si al día siguiente los comandos se inscribirían juntos o separados.

No obstante, ir de manera conjunta, para algunos, estaba virtualmente descartado desde hace más de una semana.

De hecho, el PS había elevado la apuesta varias semanas atrás, remarcando -en la misma instancia de la coordinación política por el Apruebo- que elaborarían una franja propia con “identidad socialista”. La idea del PS era apuntar al nicho de los indecisos, a los votantes de sensibilidad socialdemócrata (o concertacionista, como prefieren describir algunos). Lo propio hizo el timonel del PL, Patricio Morales, en entrevista con La Tercera el fin de semana anterior.

Por eso, al llegar a la cita del pasado miércoles -en la que la anfitriona, la timonel PS Paulina Vodanovic los recibió con empanadas y vino tinto-, los representantes de RD ya tenían claro que su propuesta de una franja única, bajo el comando ciudadano “Aprueba x Chile”, ya no era viable. Sin embargo, en esa reunión se hizo un último intento.

La fórmula que trataron de viabilizar desde RD -representado por la presidenta Margarita Portuguez; el secretario general, Sebastián Depolo, y Diego Díaz, coordinador de Redes Ciudadanas- era inscribirse de forma conjunta, pero separar el “contenido audiovisual” de cada partido con un distintivo o una cortina.

Con esa propuesta, y en algún momento de la noche, el Socialismo Democrático y Apruebo Dignidad se dividieron en dos salas para discutir ese “mecanismo”. En paralelo, en la DC se daba a conocer la definición institucional por el Apruebo. Cuando fue anunciado, hubo aplausos desde la sala donde estaba reunido Apruebo Dignidad.

Sin embargo, cerca de las 22 horas la definición refrendó lo que ya se sabía: dos comandos, dos franjas y un horizonte común: el Apruebo.

En el Socialismo Democrático, las aprensiones eran conocidas: no existía confianza de que una franja conjunta fuera “coherente” y lograra apuntar a distintos públicos, en vista de que algunas colectividades buscan un Apruebo “para reformar” y otras por un Apruebo “a secas”.

Hacia afuera acordaron que debía remarcarse que en la inscripción, por más separada que fuese, los comandos tendrían una coordinación “unitaria” y asociada con los comandos ciudadanos de “Aprueba x Chile”.

Después de casi cuatro horas reunidos, fue Vodanovic y el timonel comunista, Guillermo Teillier, quienes dieron a conocer los acuerdos que, al día siguiente, se sellaron en una declaración firmada por 14 colectividades y movimientos.

Esa noche, en referencia a la DC, Teillier señaló que “los vamos a invitar si quieren sumarse al comando unitario”, dando muestra del pragmatismo de los comunistas. Sus palabras no sorprendieron al resto, pues el PC ya había mostrado apertura para incluir a otras colectividades no necesariamente oficialistas, pero que están por el Apruebo.

Incluso, desde la DC existe el ánimo de aliarse con sus antiguos socios de la Concertación para la campaña territorial, al menos en la Metropolitana.

No todos, eso sí, quedaron conformes con la definición de los partidos. El gobierno y particularmente el Presidente Gabriel Boric ha transmitido a las directivas que no era partidario del mecanismo de dos franjas en el oficialismo.

Según trascendió, durante el proceso de negociación, el Ejecutivo envió “mensajes” a ciertos partidos -a través de algunos parlamentarios- para tratar de salvaguardar la idea de una salida audiovisual conjunta en la campaña para el plebiscito.

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El hallazgo se produjo en el Lago Tagua Tagua, sector por el cual los Gomphotheres, parientes extintos del elefante moderno, que vagaban hace miles de años.