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Paloma Valencia: “La gente en Colombia estaba muy cansada del gobierno de Petro”

La excandidata presidencial del Centro Democrático dice que la saliente administración ha sido una de “muchas promesas fracasadas”. Y sobre Abelardo de la Espriella, cree que tendrá “un problema en redefinir el discurso con el que va a gobernar”.

Paloma Valencia, excandidata presidencial del Centro Democrático. Giorgio del vecchio

Abogada, senadora durante 12 años (2014-2026) y líder de la oposición en Colombia, Paloma Valencia Laserna (50) fue proclamada en diciembre pasado candidata única a la presidencia del país por el partido político Centro Democrático, liderado por el exmandatario Álvaro Uribe Vélez. En su página de campaña, se presentaba como “la primera mujer con real opción de ganar la presidencia”.

A 10 días de la primera vuelta presidencial del 31 de mayo pasado, la encuesta de la firma Guarumo aseguraba que tanto Valencia como el candidato de extrema derecha Abelardo de la Espriella vencerían al izquierdista Iván Cepeda en el balotaje del 21 junio.

Pero la abanderada del Centro Democrático se desplomó en la recta final de la campaña electoral. Con un 6,92% de los votos en la primera vuelta, quedó en tercer lugar y por fuera de la segunda vuelta, en la que finalmente De la Espriella se impuso a Cepeda, el delfín político del Presidente Gustavo Petro.

Paloma Valencia.

“Yo creo que en las elecciones donde hay tanta polarización, pues eso pasa”, comenta Valencia a La Tercera, en busca de respuesta a su derrota electoral. Esta semana, la legisladora anunció su retiro del Senado, afirmando que “el futuro se forja desde el hogar”. Pero está lejos de abandonar la política.

De hecho, Valencia participará este lunes, en el Hotel The Ritz-Carlton Santiago, del lanzamiento de Mujeres D, una plataforma que busca visibilizar, conectar e impulsar el liderazgo femenino en los espacios donde se toman las decisiones que transforman la sociedad. En este evento, la excandidata presidencial dictará una conferencia magistral y luego integrará el panel titulado “El liderazgo femenino como motor para fortalecer la democracia en América Latina”.

Esta semana usted dio por cerrado un ciclo de 12 años en el Congreso, tras anunciar que no va a volver al Senado y comentar que “el futuro se forja desde el hogar”. ¿Qué significa esta última frase? ¿Cómo sigue su carrera política?

No, mi carrera política continúa. Yo he logrado siempre mantener mis relaciones de hogar con mis labores profesionales, pero como decidí ser candidata del partido, pues no pude ser candidata al Congreso. En Colombia hay una incompatibilidad de ambas cosas: es decir, si usted es candidato, es candidato, y no es candidato al Congreso. Y por lo tanto, pues el ciclo del Congreso terminó. Yo fui senadora hasta el 19 de julio pasado y ahora lo que viene es trabajar desde el partido, ayudar a que el partido se consolide en las elecciones regionales. Y también trabajar en el sector privado y seguramente vincularme nuevamente a la comunicación en medios.

A casi dos meses de su derrota en la primera vuelta presidencial, ¿qué explicación tiene para haber logrado solo un 6,92% de la votación?

Yo creo que en las elecciones donde hay tanta polarización, pues eso pasa. El que va a pasar, pasa con la gran mayoría, porque el fenómeno del voto útil se materializa de manera muy consistente. Yo creo que los ataques que vivimos los últimos 10 días, pues fueron tremendamente graves, porque se dieron muchas mentiras y la presencia, digamos, de bots y todas esas granjas que hoy cambian la conversación de las redes sociales, pues un poco no teníamos una planificación de cómo atender una circunstancia así.

El presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella. Foto: Europa Press Europa Press/Contacto/Isabella B

Tras la primera vuelta usted le entregó su apoyo a Abelardo de la Espriella. ¿Cómo interpreta este triunfo del candidato de extrema derecha ante Iván Cepeda? ¿Qué quisieron decir los votantes colombianos que le dieron su respaldo en el balotaje?

Yo creo que la gente en Colombia estaba muy cansada del gobierno de Gustavo Petro. Ha sido un gobierno de muchas promesas fracasadas, un gobierno que nos deja con al menos cuatro crisis tremendamente graves.

La de seguridad, la política del gobierno fue permisiva con el narcotráfico, lo que permitió que los grupos ilegales se tomaran el territorio, aumentara el secuestro, aumentara el homicidio, aumentara el reclutamiento de menores. Eso es un tema que no es menor para un país con una historia de violencia como la colombiana, que en los últimos 50 años ha tenido más de 500 mil personas asesinadas por la violencia relacionada con el narcotráfico.

Lo segundo, una crisis tremenda en materia del manejo de las finanzas públicas, nos deja con una deuda aumentada en un 40%, con un presupuesto absolutamente inflexible, gasto del Estado desbordado y la gente ya empieza a sentir que el Estado no está sirviendo sino para gastar plata, no tiene recursos para las obras públicas ni para la inversión social.

Tenemos una crisis en el sistema de salud. Colombia era uno de los países con uno de los sistemas de salud más robustos del continente y del mundo, y por un capricho de una izquierda estatizadora decidieron que no se podía seguir manteniendo el sistema de salud, y hoy lo que tenemos es una crisis tremendamente grave en materia de salud. Los colombianos que no estaban acostumbrados a eso ahora no tienen medicamentos, no tienen citas, y varias de las entidades prestadoras de servicios están en bancarrota.

Gustavo Petro. Foto: @petrogustavo en X

Y finalmente, una crisis en términos de la soberanía energética, porque con un falso discurso ambiental destruyeron las posibilidades de explotación de petróleo y gas, y ahora lo estamos importando 40% más caro, con una cosa adicional y es que vamos a tener, y esto es muy grave, un fenómeno de El Niño, es decir, una época de enorme sequía y hay que decir que Colombia tiene más de la mitad de su matriz energética que depende del agua, y que cuando no llueve pues tienes que usar térmica. La gran mayoría son de gas, pero como dejamos de producir gas, ahora vamos a tener que importar el gas. Pero el gas no simplemente se importa, necesita unas regasificadoras para pasarlo de líquido a gas y Colombia no está lista para que eso suceda. Así que es posible que Colombia tenga que enfrentar un apagón.

Creo que esos son los legados del Presidente Petro, con un discurso de polarización, de odio y con poca efectividad en materia de la resolución de los conflictos y de los problemas de los colombianos.

Sobre la crisis de seguridad, ¿usted cree que la política de Paz Total de Petro para buscar el fin del conflicto armado fue un fracaso finalmente?

Fue un fracaso total, porque lo que vimos no fue la llegada de la seguridad para los colombianos. De hecho, Colombia venía con unas cifras permanentes de disminución de violencia, en términos de homicidio, en términos de secuestro. Y con la política de Paz Total lo que vimos fue el aumento nuevamente de esos indicadores. Aparte de eso, el crecimiento del número de hombres con armas ilícitas en el territorio. Este gobierno nos está entregando más o menos con 30 mil hombres en armas ilícitas y un control territorial muy marcado en muchos territorios de Colombia. Es decir, la expansión territorial y la expansión enorme en hombres armados, pues es significativa y, por supuesto, representa un gran reto para Colombia, porque vino amarrada, además, a un deterioro de la capacidad de la fuerza en responder y repeler la acción del narcoterrorismo.

Iván Cepeda, excandidato presidencial del oficialismo en Colombia.

Y en ese sentido, ¿qué le parece la medida anunciada por De la Espriella de eliminar la oficina del comisionado de Paz, que ha conducido las negociaciones con los grupos armados ilegales?

Yo creo que está bien, pero eso es totalmente insuficiente. Esos son titulares que, por supuesto, usted los necesita, porque no se puede seguir teniendo paz total, pero yo creo que nadie estaba pensando en continuarla. Ahora lo que viene es la acción de la fuerza pública para retomar el territorio. Ahí es donde viene el reto, porque se encuentra con una fuerza pública bastante desfinanciada, una fuerza pública donde más de un segmento de los soldados no tiene ni siquiera un fusil. Rompiendo las relaciones con Israel nos quedamos sin armamento. Más del 60% de la flota de helicópteros está varada. O sea, hay unos problemas logísticos de gran complejidad que el gobierno va a tener que atender de manera rápida para poder generar resultados.

¿Existe preocupación por alguna de las otras propuestas con las que llega De la Espriella al poder?

No, pues nosotros hacemos votos porque le vaya muy bien. Yo creo que muchas de las propuestas que hizo De la Espriella coinciden con nosotros. La necesidad de reducir el gasto estatal, la necesidad de recuperar el territorio y la seguridad. La necesidad de que el sistema de salud salga adelante. Pero digamos, una cosa es lo que se dice y otra es lo que se hace. Ahora el gobierno va a tener que pasar de proponer esas soluciones a ejecutarlas, donde va a encontrar el gran problema de que es un país completamente quebrado.

¿Considera que el nuevo gobierno llega con las suficientes figuras y una estructura partidaria robusta para administrar el país?

Pues yo veo que fue un gobierno que se eligió hablando mal de los políticos, pero ahora tiene a todos los partidos políticos que criticaban como partidos de gobierno. Yo creo que eso es necesario, porque uno no puede gobernar sin el Congreso de la República. Pero creo que, evidentemente, ya uno empieza a ver reclamos de la población diciendo: “¿Cómo así que antes no se podía y ahora sí se puede? Cosas que me criticaban a mí, entonces ahora parece que son buenas”. Van a tener un problema, digamos, en redefinir el discurso con el que van a gobernar.

Abelardo de la Espriella interviene durante la convención del movimiento político "Defensores de la Patria" en Bogotá, el 3 de noviembre de 2025. Luisa Gonzalez

¿Cree que el triunfo electoral de Abelardo de la Espriella consolida el giro de la región hacia la extrema derecha?

Creo que hay una moda de elegir candidatos outsiders de cualquier filiación. Yo creo que la entrada de las redes sociales ha cambiado muchísimo la política, porque los nódulos donde normalmente se producía la información que le daba, digamos, cierta certeza a los ciudadanos han cambiado. Hoy la gente lo que busca es conexión emocional con los videos de las redes y eso lleva a la gente a tomar unas decisiones donde se ha venido privilegiando a los outsiders de la política. Y yo creo que está por verse cuál va a ser el destino y los resultados que esos outsiders van a tener. Yo sigo creyendo que para la política son mejores las respuestas institucionales. Donde hay conocimiento, donde hay continuidad, donde se construye sobre lo construido, donde hay un reconocimiento del esfuerzo de quienes han estado antes. Porque la solución de los problemas sociales no tiene una varita mágica que tú agites y simplemente se solucionen.

Dentro de este clima de polarización que se observa en la región, ¿qué tienen que hacer los partidos de centro para poder reencantar a los electores nuevamente?

Nosotros como partido somos un partido de centroderecha, un partido que tiene una idea clara de una economía fraterna, que implica no solamente la confianza en el libre mercado, en entender la importancia que tiene el sector privado, que tiene el mercado, que tiene el desarrollo del sector privado, sino también entiende muy claramente que uno no solamente protege al empresario, tiene que proteger al trabajador. Que entiende muy claramente que no es solamente el desarrollo económico, sino el bienestar del ciudadano pobre. Y eso implica tener una visión muy completa de los equilibrios que supone la política. No es simplemente el desarrollo económico olvidándose de los pobres. El mercado lo ha demostrado en Latinoamérica, no resuelve de manera automática los problemas de pobreza, de segregación, los problemas de exclusión social que tiene Latinoamérica.

Un agente de policía monta guardia mientras la gente vota durante la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Suárez, Colombia, el 19 de junio de 2022. STRINGER

Uno necesita tener un Estado empujando, empujando con educación, empujando con oportunidades, con acceso al crédito, con romper barreras que nuestros sistemas tienen y que uno no puede simplemente decir que se puede dejar todo a las fuerzas del mercado, porque el mercado deja de lado una cantidad de ciudadanía que está en pobreza.

Yo creo que hoy lo que el país necesita, tal vez la región necesita, es entender que los extremos son perniciosos. No es solamente el trabajador en contra del empresario, ni es el empresario contra el trabajador. Es lograr las dos cosas. No es abandonar el desarrollo minero-energético para proteger el medioambiente, ni es el medioambiente solo. Es la fusión de un desarrollo sostenible, con un medioambiente protegido, pero con una soberanía energética. Creo que esos puntos medios que la polarización impide ver o impide creer que sean ciertos son los que el mundo latinoamericano está exigiendo.

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La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.

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