Trump dice que EE.UU. “empieza a hablar con Cuba” mientras usa el petróleo para presionar a la isla
“No tiene por qué haber una crisis humanitaria. Creo que probablemente vendrán a nosotros y querrían hacer un trato. Así que Cuba volverá a ser libre. Vendrán a nosotros y harán un trato", aseguró el mandatario estadounidense.
El 4 de enero pasado, un día después de la captura de Nicolás Maduro en Venezuela, el presidente de Estados Unidos, Donad Trump, aseguró que Cuba estaba “a punto de caer”, apuntando que su economía -devastada por años de embargo estadounidense y mala gestión interna- se encontraba en la ruina, escenario que se vería empeorado porque ahora no tendría acceso al petróleo venezolano, tras el ataque contra Caracas.
Un mes después, la situación de la isla no hace más que empeorar. Trump aumentó aún más la presión sobre el gobierno de Cuba el jueves al firmar una orden ejecutiva que amenaza con imponer aranceles adicionales a los países que le suministren petróleo a La Habana. En ese escenario, la falta de combustible y las averías en las plantas de generación han llevado al sistema eléctrico a su nivel más crítico. Muestra de ello es que este sábado el 63% de Cuba se quedó sin luz, el porcentaje más alto registrado hasta ahora, según consigna el medio local 14ymedio.
Mientras Washington sigue estrangulando el suministro de petróleo a la isla, este sábado Trump dijo que “estamos empezando a hablar con Cuba”, si ofrecer detalles sobre el nivel de acercamiento que su administración ha tenido con el gobierno del presidente Miguel Díaz-Canel recientemente ni cuándo.
El republicano dio estas declaraciones a bordo del Air Force One cuando la prensa lo cuestionó por las palabras de la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, quien advirtió que cortar el suministro de crudo a Cuba provocará una crisis humanitaria y dijo que buscaría alternativas para seguir ayudando a Cuba. Según Sheinbaum, los envíos de petróleo a Cuba representan menos del 1% de lo que produce México. “Se utiliza en plantas de energía eléctrica porque imaginemos que no haya electricidad, pues afecta a hospitales y a refrigeradores. Se trata de evitar una crisis humanitaria”, apuntó.
“No tiene por qué haber una crisis humanitaria. Creo que probablemente vendrán a nosotros y querrían hacer un trato. Así que Cuba volverá a ser libre. Vendrán a nosotros y harán un trato”, aseguró el mandatario estadounidense.
Trump subrayó que Cuba está en “una situación muy mala”, porque “vivían del dinero y del petróleo de Venezuela, pero nada de esto está llegando” desde que Estados Unidos capturó a Nicolás Maduro el pasado 3 de enero. También agregó que Sheinbaum fue “muy buena” porque, según dijo, le pidió que México también dejara de enviar crudo a la isla y ella accedió. “Dije: ‘Mire, no queremos que envíe petróleo ahora’. Y no está enviando petróleo”, indicó.
Este mismo sábado, el canciller mexicano, Juan Ramón de la Fuente, remarcó que continuará mandando ayuda a aquellos países que lo necesiten. “No aceptamos que no haya ayuda humanitaria cuando algún país del mundo lo requiere. Y lo vamos a seguir ejerciendo porque además este es el mecanismo que nos permite mantener vivo el diálogo”, confirmó.
“Fascista, criminal y genocida”
Trump firmó el jueves una orden ejecutiva para imponer aranceles a aquellos países que suministren petróleo a la isla. El gobierno cubano calificó de “fascista, criminal y genocida” la medida, que en la práctica supone una asfixia energética para la isla. El inquilino de la Casa Blanca negó estar intentando asfixiar a Cuba, pero a la vez dijo que “no podrá sobrevivir”.
Según datos de la compañía belga Kpler publicados por el diario Financial Times, Cuba solo tiene petróleo para unos 15 a 20 días más.
La presión de Washington va a ir escalando en un país que padecía ya un déficit crónico de combustible -especialmente visible en los prolongados apagones diarios- al no tener las divisas necesarias para importar crudo suficiente. Cuba precisa unos 110.000 barriles de petróleo diarios, según distintas estimaciones y a falta de datos oficiales. De esta cantidad, en torno a 40.000 provienen de su producción nacional de crudo (que se dedica fundamentalmente a nutrir las centrales termoeléctricas).
Su principal proveedor histórico era Venezuela, que en 2025 le suministró unos 27.000 barriles diarios, según el sistema de seguimiento de Reuters (mucho menos de los hasta 100.000 diarios que llegó a proporcionar). Esto acabó con la captura del presidente de ese país, Nicolás Maduro. Luego estaba México, con entre 6.000 y 12.000 barriles diarios el año pasado, según distintas fuentes. Pero los datos de Kpler publicados en el Financial Times aseguran que, en lo que va de 2026, Cuba ha recibido un solo envío, proveniente de México, de 84.000 barriles de petróleo (lo que equivale a menos de 3.000 diarios).
Washington había ido incrementando su presión sobre este país en las últimas semanas, destacó EFE. “No habrá más petróleo ni dinero para Cuba”, afirmó el presidente estadounidense el 11 de enero.
“En concreto, la intención parece ser advertir a México para que no sustituya a Venezuela como principal proveedor energético de la isla, después de que Nicolás Maduro fuera desalojado del poder por la fuerza en Caracas a comienzos de este mes”, explica el corresponsal de BBC News Will Grant.
Desmienten suspensión de venta de combustible
Pese a esta situación, la empresa estatal petrolera cubana (Cupet) y el Ministerio de Turismo desmintieron, de manera conjunta, un supuesto anuncio sobre la suspensión de servicios en gasolineras del país.
“Esta nota que circula en algunos medios digitales es falsa. No se ha detenido el abastecimiento de combustibles a la red de servicentros del país”, señaló la empresa estatal, que compartió la imagen de la supuesta información falsa que circula en internet. Un llamado similar hizo el Ministerio del Turismo. “Recordamos además que el Mintur no está vinculado a la distribución de combustibles. Manténgase informado por medios oficiales”, concluyó.
Según el Nuevo Herald, el gobierno de Trump emprende una política de máxima presión sobre la isla, con el objetivo de impulsar un cambio de sistema político. La nueva medida cita las preocupaciones de EE.UU. por las alianzas de Cuba con países hostiles como Rusia, China e Irán.
Previamente, el embajador ruso en Cuba, Viktor Koronelli, había comentado que el fin de los envíos de petróleo de Venezuela a La Habana “sin duda afectará el estado de la economía cubana y la situación interna probablemente se volverá más complicada”.
Koronelli dejó claro que Rusia toma distancia en cuanto a la solución de la crisis petrolera, cuya responsabilidad recae sobre el gobierno cubano. “Dependerá mucho de la rapidez con que la dirección cubana pueda encontrar proveedores alternativos de petróleo y productos petrolíferos que de una u otra manera puedan reemplazar los suministros de petróleo de Venezuela”, sostuvo el funcionario.
El gobierno de Cuba afirmó este viernes que enfrentará la decisión de Washington de imponer aranceles a países que vendan o suministren petróleo a la isla con “firmeza” y aseguró que ante la presión económica de Estados Unidos “la decisión es una: patria o muerte”. En un extenso comunicado, un día después de la publicación de la orden ejecutiva de la Casa Blanca, La Habana aseguró que Estados Unidos “se confunde” por confiar en que “con la presión económica” hacia el país caribeño logrará que “Cuba caiga”.
Cuba aseguró, sin embargo, que está dispuesta a mantener un diálogo “serio, responsable y basado en el derecho internacional, en la igualdad soberana, en el respeto mutuo” con Estados Unidos pero sin “injerencia en los asuntos internos”. De igual forma, recalcó que las nuevas medidas del presidente Donald Trump no van a “doblegar” la “determinación de defender la soberanía nacional”.
“El gobierno de Estados Unidos llega a este punto tras haber fracasado durante 67 años en rendir y destruir un proceso político y revolucionario genuino y legítimo, de plena soberanía, justicia social y fomento de la paz y la solidaridad con el resto del mundo”, señaló la nota.
“Mismos pretextos” que contra Venezuela
Miguel Díaz-Canel acusó al gobierno de Estados Unidos de usar los “mismos pretextos” empleados en Venezuela para justificar una “agresión” a la isla caribeña y reiteró que “nunca la rendición será una opción”, informó este sábado la prensa estatal. “Esta agresión (a Venezuela) fue precedida de una intensa campaña de presión económica, política y propagandística que se intensificó a partir de septiembre de 2025 y el mayor despliegue militar de Estados Unidos en el área del Caribe en más de 20 años”, comentó, según un reporte de la televisión estatal.
El presidente cubano agregó durante una reunión con miembros del Partido Comunista de Cuba en La Habana que ”son los mismos pretextos que ya están construyendo contra nosotros para justificar una agresión a Cuba, para justificar las medidas coercitivas, para seguir incrementando la presión“.
“En la manera en que se estructuró la agresión a Venezuela están también los elementos de la guerra que nosotros estamos enfrentando, porque esta es también una guerra ideológica, es una guerra cultural y es una guerra mediática, comunicacional“, dijo sobre la intervención estadounidense el pasado 3 de enero que derivó en la caída del presidente venezolano, Nicolás Maduro.
Los cubanos ya llevan meses enfrentando las consecuencias de la falta de combustible: cortes de electricidad que se extienden durante horas, filas extensas para comprar gasolina, transporte y comida a precios impagables, y montones de basura en las calles que no están siendo recogidos.
“En muchas partes del país los cortes eléctricos no bajan de 20 horas al día. Quiere decir que solamente tienen luz cuatro horas, y eso es una situación difícil”, indicó a BBC Mundo el economista Omar Everleny, exdirector del centro de estudios de la economía cubana de la Universidad de la Habana.
El propio canciller reconoció que el “bloqueo total a los suministros de combustible” puede someter al pueblo cubano “a condiciones de vida extremas”.
Según el medio local 14ymedio, desde mediados de 2024, Cuba atraviesa una crisis energética agravada por las frecuentes averías en sus obsoletas centrales termoeléctricas y por la falta de divisas para importar el combustible necesario para sus plantas de generación distribuida. A ese panorama se han sumado en las últimas semanas la pérdida de Venezuela como principal fuente de suministros y las presiones sobre México, que han terminado de estrechar el margen de maniobra de las autoridades.
Así, este sábado, se esperaba que Cuba afrontara cortes eléctricos durante toda la jornada que afectarían de forma simultánea hasta al 63% del país en el momento de mayor demanda, el porcentaje más alto registrado hasta ahora.
Aunque la Isla ha sufrido en otras ocasiones apagones masivos y caídas abruptas del sistema, la cifra anunciada por la empresa estatal Unión Eléctrica (UNE) marca un récord dentro del esquema de afectaciones programadas, señaló el medio cubano. Se trata del segundo máximo documentado en lo que va de enero, ya que hace apenas 10 días se previó una afectación del 62%. También es el peor dato desde 2022, cuando comenzaron a divulgarse de forma sistemática las cifras oficiales sobre los cortes eléctricos.
“Lejos de un colapso imprevisto, el gobierno reconoce que más de la mitad del país será desconectado de manera planificada, una admisión implícita de que el sistema energético pierde capacidad cada día para sostener la demanda básica y ya no bastan los esquemas de racionamiento”, indicó 14ymedio.
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