Encuesta Descifra: radiografía a las salidas nocturnas de los chilenos
La vida nocturna en el país ha cambiado dramáticamente. Según una encuesta de Descifra, el 75% sale hasta más temprano y un 71% atribuye aquello a una sensación de falta de seguridad, mientras que un 38% lo vincula al cierre más temprano de bares y restaurantes. En cuanto a hábitos de consumo, la cerveza es la bebida predilecta.
Una vida nocturna caracterizada por salidas más tempranas, con una frecuencia de apenas una o dos veces al mes, y con la cerveza como bebida predilecta. Estos son algunos de los principales hallazgos de la última encuesta Descifra -una alianza estratégica entre Copesa y Artool-, que indagó en la percepción de la ciudadanía sobre cómo es salir de noche en la actualidad, cuáles son los hábitos de consumo y otras tendencias.
Las salidas nocturnas en Chile han cambiado radicalmente en los últimos años. Además del influjo de la pandemia de Covid-19 en el cierre más temprano del comercio, otros factores, como la inflación o la percepción de inseguridad en las calles, también han ejercido un papel relevante. En este contexto, uno de los ejes del sondeo fue realizar una radiografía general sobre la vida nocturna en el país.
Según recaba Descifra, la mayoría de los chilenos sale a bares, restaurantes o similares una (26%) o dos veces (26%) al mes. No obstante, se mantienen cerca quienes salen entre tres u cuatro veces al mes (22%), o menos de una vez (20%) en el mismo periodo de tiempo.
Para la mayoría de los encuestados (51%), sus salidas nocturnas suelen durar entre una y dos horas, seguido por el 38%, que apunta a una extensión entre dos y tres horas, y por el 7%, que afirma que superan las tres horas.
En cuanto a los días de la semana en que se sale con mayor frecuencia, el viernes lidera con 71% de las inclinaciones. En un cercano segundo lugar, el sábado fue escogido por un 67%. Y aunque los días laborales registraron pocas menciones en general, el jueves destaca como el tercer día con mayores inclinaciones (33%).
Respecto de los tipos de establecimientos visitados con mayor frecuencia, los restaurantes fueron la opción más escogida, con un 83% de las preferencias. Les siguen los bares temáticos (27%) y los rooftop bar (23%). Aunque si se suman los distintos tipos de cantinas y lugares donde se expende alcohol, reúnen un 97%.
Sobre la compañía al salir, los encuestados afirman que salen junto a su pareja o cónyuge (64%), con amigos (60%) y con familiares (44%). En cuarto lugar se ubicó la costumbre de salir junto a compañeros de trabajo, con 25% que apunta al after office.
En la misma línea, el motivo para visitar bares, restaurantes o similares es “socializar y pasar tiempo con amigos y familia” (69%), mientras que la segunda opción con más inclinaciones es disfrutar de la gastronomía y de la carta de tragos, con un 51%, y la tercera, buscar relajo luego del trabajo o la semana (47%).
La seguridad
El sondeo también abordó los cambios de horarios en las salidas. Al consultar a los encuestados por si ha cambiado su hora de salida en comparación a hace tres años, un 75% afirma que ahora sale hasta más temprano. En contraste, cerca de un cuarto (23%) dice que sale hasta la misma hora y un 2%, que hasta más tarde.
Para complementar estos resultados, Descifra indagó en cuáles factores inciden en que la población salga más temprano. En este ítem, un mayoritario 71% señala “la inseguridad en las calles”. En tanto, un 38% apunta a que “los bares o restaurantes cierran más temprano”, un 37% a “cambios culturales en el comportamiento”, y un 28% al aumento del costo de la vida y el desempleo.
Incluso, en las grandes ciudades en los últimos años se ha hecho frecuente el cierre de locales nocturnos antes de la medianoche. Es decir, la ciudad se apaga antes de lo previsto, a diferencia de lo que ocurre en otras urbes de Sudamérica o el mundo.
La encuesta también indagó en los cambios de frecuencia en las personas que han visitado bares en los últimos tres años. Un 47% afirmó que los “visita menos seguido que antes” y un 37%, que su “frecuencia es similar”, mientras que el 16% afirma que los visita “más seguido que antes”.
Entre los aspectos que motivarían a la población a visitar bares, restaurantes y establecimientos similares con mayor frecuencia, el primer lugar lo toma “precios más accesibles”, con un 55%. A esta opción le sigue una “mayor seguridad en el sector o entorno del bar”, que percibió un 41%, y “mejores espacios físicos”, que registró un 31%.
De acuerdo con Guillermo Prieto, de la Asociación Chilena de Gastronomía (Achiga), la delincuencia “no solo afecta la percepción de las personas, sino también sus decisiones cotidianas y el funcionamiento de miles de establecimientos gastronómicos”.
“En la Región Metropolitana, a esta realidad se suma el cierre más temprano del Metro, asociado a razones operacionales y de seguridad”, complementa. “La menor disponibilidad de transporte público nocturno obliga a muchas personas a adelantar su regreso, reduce el tiempo de permanencia en bares y restaurantes, y limita las posibilidades de recuperación de una actividad que aún no logra retomar plenamente su dinamismo”, añade. En su opinión, “es indispensable fortalecer la seguridad en los barrios gastronómicos y avanzar hacia una mejor coordinación entre autoridades, municipios, policías, transporte público y sector privado”.
La bebida predilecta
La encuesta también indagó en los hábitos de consumo de los chilenos, además del dinero que suelen destinar a estas ocasiones. En comparación a tres años atrás, un 46% declara que aumentaron los gastos de sus salidas. En cambio, cerca de un cuarto (27%) opina que su cuenta se ha reducido, mientras que el 27% afirma que esta se ha mantenido igual.
Al consultar directamente por el precio de estas salidas, la opción mayoritaria fue “entre 25 mil y 50 mil pesos” (41%). A la distancia le sigue “entre 20 mil y 25 mil pesos”, con 20%. Y, en tercer lugar, quienes gastan más de 50 mil por noche (17%).
Para Miguel Zlosilo, director metodológico en Descifra y consultor senior en Artool, “es interesante observar que las personas gastan más, pero salen menos y hasta más temprano, lo que ratifica la pertinencia de iniciativas para reactivar a los bares y restaurantes”.
Luego, respecto de las bebidas que se consumen habitualmente, la cerveza se lleva la corona, con un 54%. Aunque no se quedan muy atrás quienes toman vino (43%), pisco o pisco sour (39%) y tragos preparados (39%).
No obstante, la preferencia del vino o la cerveza está ligada de cerca con la edad de los encuestados. En el rango etario entre 18 y 34 años, la bebida predilecta es la cerveza, con un 60%. En cambio, para los mayores de 65 años, el 58% declara que el vino es su bebida habitual.
Según Zlosilo, “a nivel analítico, hay importantes diferencias generacionales, la preferencia por la cerveza llega al 63% en jóvenes, mientras que el 58% de los mayores se inclina por el vino. Cuando se consulta por el trago que se puede beber y al otro día tener una vida normal o hacer deporte se observa el mismo fenómeno. En resumen, el consumidor del vino envejece y el de la cerveza va aumentando progresivamente a menor edad”.
Descifra también consultó por los bebestibles más compatibles con desarrollar un día normal o hacer deporte a la mañana siguiente. En este ítem lideran nuevamente la cerveza (33%) y el vino (30%), mientras que un 12% apunta a los tragos preparados y un exiguo 6% al pisco.
Sobre los atributos de la cerveza, el 57% apunta a que es una bebida refrescante, el 49% la vincula con compartir con los amigos y el 48% con una menor graduación alcohólica y resaca.
Para Juan Manuel Ferrés, gerente general de la cervecería AB InBev, “la cerveza es la bebida del encuentro: una celebración, una conversación, un partido entre los amigos”. Además, sobre su popularidad, agrega que “es la de menor graduación sobre la mesa”, y que “los chilenos la asocian a compartir y a poder seguir con su día”.
Por otro lado, cuando se bebe en bares, restaurantes o similares, la comida predilecta es “algo para picar o compartir” (66%), seguido de cerca por un plato de fondo (62%) y, más atrás, por los sándwiches (25%).
Los bares
Para indagar en el rol que ejercen los bares, restaurantes o similares en la ciudadanía, se presentó a los encuestados una serie de afirmaciones sobre su papel en la sociedad y la vida cotidiana.
De esta forma, un 90% se mostró de acuerdo con que “son espacios donde la gente se une y crea un ambiente compartido”; un 84%, con que “son una parte importante de la vida comunitaria y la cultura de mi barrio o ciudad”, y un 91%, con que “contribuyen positivamente a la reactivación económica local”.
Este respaldo al aporte de estos establecimientos se complementa con el efecto que tienen en la vida de las personas. Después de una salida a un bar o restaurante, el 66% afirma que se siente habitualmente “más relajado o con menos estrés”, un 56% “más feliz o de mejor humor” y un 32% “más conectado socialmente”.
La encuesta también consultó por las experiencias positivas que se suelen vivir en bares. Un 65% de la muestra afirma que en ellos ha celebrado un hito importante de su vida, como un matrimonio, un cumpleaños o un logro. También, un 47% dice que ha participado en eventos culturales, como música en vivo o stand-up comedy, en una cantina. Y un 42% apunta a momentos espontáneos e inesperados que recuerda con cariño.
Finalmente, en cuanto al aporte de los establecimientos en que se realiza la vida nocturna a la economía, un 88% estuvo de acuerdo con que los bares generan empleos importantes para muchas familias de Chile; un 78%, con que contribuyen con impuestos que financian servicios locales, y un 73%, con que apoyan a proveedores locales, como agricultores o productores.
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