La fórmula de Sichel y Vodanovic que los posiciona como los alcaldes mejor evaluados
Mientras el jefe comunal de Ñuñoa ha optado por visibilizarse en redes sociales y tener un estilo confrontacional, su par de Maipú ha apostado por mostrarse como un liderazgo más tradicional y evitar los enfrentamientos.

“Venga para acá, para que le hagan un control de identidad”. Con esas palabras el alcalde de Ñuñoa, Sebastián Sichel (ind), iniciaba un amplio despliegue para controlar a vecinos cometiendo incivilidades. La escena se aprecia en un video que alcanzaba 68 mil likes entre sus 277 mil seguidores de Instagram. Al otro lado de Santiago, en Maipú, el alcalde Tomás Vodanovic (FA) escribía este jueves en X (antes Twitter): “Vergonzosas y graves las declaraciones del Presidente Milei en Chile”, posteo que fue visto por más de 65 mil personas.
Desde veredas opuestas en la política y con estilos distintos, Sichel y Vodanovic están en la llamada “pole position” de la evaluación ciudadana, al ser los dos personajes políticos mejor valorados en la última encuesta Cadem. A mediados de agosto, el sondeo mostró que ambos arrojaron una valoración positiva del 60%, aunque con Vodanovic marcando mayores niveles de rechazo que Sichel, con un 31% frente a un 27%, respectivamente.

El despliegue de ambos ha sido con algunos contrastes: mientras Sichel ha tenido un rol mediático en redes sociales, Vodanovic ha buscado verse más tradicional. Cuando el alcalde de Ñuñoa ha buscado tener un tono confrontacional, su par de Maipú ha apuntado a justamente lo contrario.
En común ambos tienen su condición de carta presidencial. Mientras el jefe comunal ñuñoíno ya fue candidato y no pocas voces lo siguen posicionando como tal, el maipucino ha sido ungido como la gran carta sucesora de Gabriel Boric, algo que él mismo desestimó de cara a la última elección presidencial. Otros análisis apuntan a que el primer tiempo del gobierno de José Antonio Kast ha dado pie al “revival” del municipalismo, en que los alcaldes -así como ocurrió en el pasado- vuelven a ser los protagonistas de la política. Y ahí, Sichel y Vodanovic han dado un paso al frente al protagonizar las diversas discusiones que atañen a los municipios.

Los videos de Sichel
El alcalde de Ñuñoa se ha hecho notar con sus videos en los que enfrenta a vecinos que cometen incivilidades. No ha tenido reparos en mostrarse sacando gente que tiene tomada la calle, clausurando lugares o encarando a quienes beben en la vía pública. Los videos van desde un rescate a un gato, a controlar un local que tenía hacinados a cerca de 100 cuyes. Grabar videos ha sido ocupado por otros alcaldes, como el de Puente Alto, Matías Toledo, y el de Independencia, Agustín Iglesias.
En el entorno de Sichel dicen que lo que de verdad le ha generado réditos es estar en terreno y hacerse cargo de problemas concretos, y enfatizan que el alcalde pasa incluso más tiempo en la calle del que se puede ver en redes sociales. El análisis de su equipo es que Instagram o X solamente funcionan cuando se ve que efectivamente los cambios ocurren: coherencia entre relato y hechos.
Pero, además, han sido clave los temas escogidos, según dicen las mismas fuentes. Ahí se apunta a las prioridades o principales preocupaciones de la población. Por lo mismo es que Sichel se ha involucrado en asuntos como dar la pelea por la educación pública de Ñuñoa, las situaciones de microtráfico, inseguridad y toma de viviendas, temas que generan mayor preocupación en encuestas.
Durante el último tiempo, además, se involucró en el debate sobre la exención de contribuciones a adultos mayores. En su comuna, decía, hay beneficiarios incapaces de pagar el impuesto territorial. Ahí adoptó un rol de confrontar a los alcaldes de izquierda -entre ellos Vodanovic-, a quienes acusó de faltar a la verdad. “Nos deberían obligar un poco a los alcaldes a ser exigentes”, dijo en agosto a La Tercera para justificar su tono confrontacional contra su par maipucino. Por esos días decía que “me pasa con el Frente Amplio que son todos niñitos de élite, lo voy a decir bien duro. Piensan en la situación de sus papás que es el 0,01% de la vida”, apuntando a que Vodanovic “ya es candidato presidencial”.
También ha ayudado a Sichel ser una figura de conocimiento nacional que, dicho está, ya se midió en una elección presidencial en 2021. El análisis interno es que quizás tiene menos apariciones en medios o en puntos de prensa que otros alcaldes, pero en los temas que ha escogido ha calzado con las principales preocupaciones de la gente.

Vodanovic, más que Maipú
Aunque en el entorno de Vodanovic no quieren hablar de la fórmula de su éxito, quienes han visto el trabajo del alcalde desde la zona recalcan que ha pasado de los temas comunales a los nacionales, lo que eleva sus proyecciones más allá de una figura local. Ese, dicen, no ha sido el motivo de su crecimiento, sino que terminó siendo una consecuencia.
Por ejemplo, junto a la alcaldesa de Quinta Normal, Karina Delfino, y de Renca, Claudio Castro, lideraron el debate por la exención de contribuciones desde la izquierda, lo que los llevó a impulsar la bandera por una mayor equidad social en la distribución de recursos.
Quienes han conocido de su trabajo dicen que su valoración ciudadana también está marcada por la gestión y el contraste que se hizo con la administración anterior de Cathy Barriga, que terminó siendo investigada por la justicia. Ello llevó a Vodanovic a reelegirse con el 70% de los votos el 2024. Su comuna es la segunda con más habitantes a nivel nacional, con una población cercana a las 500 mil personas, lo que le ha favorecido a la hora de proyectarse como figura nacional.
Pero también su valoración ha estado marcada por un contraste con el estilo Sichel. En el entorno de Vodanovic dicen que su sello ha sido menos de redes sociales y de mayor seriedad. Que él no se va a mostrar haciendo operativos a través de Instagram. La idea es, justamente, hacer un contraste con lo que hacía Barriga en su gestión anterior. “Éramos la comuna meme”, recuerda el concejal comunista Ariel Ramos. En eso, fuentes que conocen de su trabajo señalan que “no busca ser el sheriff”, a diferencia de otros alcaldes que despliegan pomposos operativos de seguridad.
El estilo Vodanovic también ha buscado no ser confrontacional y mostrarse como una figura más transversal. “Ha tendido puentes con otros sectores”, dice Ramos, en referencia a que últimamente ha empujado una agenda junto al alcalde de Providencia, Jaime Bellolio (UDI). Ello también se ha evidenciado en que el frenteamplista ha evitado enfrentarse a otros. Por ejemplo, no le respondió a la alcaldesa de Las Condes, Catalina San Martín, que lo acusó de faltar a la verdad en el debate de contribuciones. En eso también se ha diferenciado de Sichel.
Ya sea Vodanovic o Sichel, venir del mundo municipal no necesariamente implica un trampolín a La Moneda, pues como le pasó a Joaquín Lavín, Daniel Jadue o Evelyn Matthei, nada está garantizado.
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La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.
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