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Los fondos públicos de Corfo y ProChile que llegaron a MÁ Botanics, la empresa cuestionada por tráfico de marihuana

Previo a iniciar rondas para captar capitales privados, la compañía fundada por Rodrigo Buzeta, Matías Landerer y Raimundo Silva recibió sus primeros aportes desde entidades estatales en octubre de 2020. Los recursos permitieron, incluso, que la firma se internacionalizara en Suiza y República Checa.

Allanamiento en "Dispensario Nacional".

Corría el año 2019 y tres amigos comenzaban formalmente el camino para instalarse como empresa líder en el cultivo de cannabis con fines medicinales en Chile.

El anhelo no era menor, pues tenían como meta lograr, en seis años, un huerto de 25 hectáreas de cannabis para así proveer de manera legal y segura a pacientes que necesitan de productos derivados de esta planta para sus tratamientos, tanto en territorio nacional como también en el extranjero.

Así surgió MÁ Botanics. Aunque siete años después esos mismos tres amigos están en prisión preventiva en Santiago 1, a la espera de que la Corte de Apelaciones de Santiago pueda revertir esa medida cautelar. Se trata de los imputados Rodrigo Buzeta, Matías Landerer y Raimundo Silva.

Los tres, junto a una cuarentena de otros sujetos, fueron imputados por tráfico y asociación ilícita en el marco de la investigación conocida como Imperio Ámsterdam, que lideran el fiscal regional de Aysén, Hernán Libedinsky, y la fiscal María Inés Núñez. Bajo esas pesquisas prácticamente se desmantelaron las 21 sucursales de Dispensario Nacional, corporación que era abastecida por MÁ Botanics hasta antes del 13 de agosto, cuando sus principales representantes fueron detenidos.

Como dio cuenta el Ministerio Público, MÁ Botanics era el principal proveedor del imperio de la marihuana que encabezaban Andrés Astorga, Mario Astorga y Gino Athens Athens. Fueron, en la práctica, el órgano vital que le permitió al Dispensario Nacional instalarse en ciudades desde las regiones de Antofagasta a Aysén. Si bien contaban con autorización para el cultivo, las imputaciones dan cuenta de que se desviaron de los lineamientos autorizados por el SAG y comenzaron a generar productos con niveles de THC por sobre los permitidos. Además de eso, fueron almacenados y transportados de manera irregular.

Para llegar ahí, eso sí, Buzeta, Silva y Landerer no estuvieron solos. Junto con levantar capitales de inversionistas, recibieron aportes del Estado e incluso contaron con promoción y convenios que hicieron que se posicionaran como una valiosa empresa que estaba emprendiendo en el rubro.

El historial

MÁ Botanics se constituyó como sociedad por acciones el 24 de enero de 2019 con un capital inicial de $ 3.000.000. Inició actividades, de acuerdo con registros del Servicio de Impuestos Internos (SII), el 2 de mayo de ese mismo año.

Con permiso del SAG en mano para sembrar y cultivar, a fines de 2022 los socios iniciaron rondas para recaudar capitales. Con US$ 4,2 millones buscaban financiar las operaciones y zanjaron su expansión.

Pero antes de eso, entre los primeros fondos que recibieron había platas públicas, las que llegaron de la mano de la Corporación de Fomento de la Producción (Corfo). La entidad, mediante un acuerdo adoptado en la sesión N° 155 del Subcomité de Financiamiento Temprano de Emprendimiento del Programa Semilla Inicia, el 26 de octubre de 2020 resolvió aprobar el cofinanciamiento del proyecto presentado por MÁ Botanics, por hasta $ 12 millones. Era el 75% del costo total del proyecto. En la carpeta del caso figura el certificado que los reconoce como beneficiarios, en el que está estampada la firma del vicepresidente ejecutivo de Corfo de la época, Pablo Terrazas.

En 2022, como dan cuenta los escritos remitidos por MÁ Botanics al SAG, también se vieron beneficiados de los fondos que entregó Corfo junto a Innova Chile, para el desarrollo del proyecto “SpeedHEMP: ‘Plataforma biotecnológica para el rápido desarrollo de variedades y producción de plantas in vitro’”, adjudicado a HebraLab y que implicó un aporte de $ 100 millones.

Junto con ello, en diciembre de 2024, por Resolución Exenta N° 4626, ProChile -institución que depende de la Cancillería- también adjudicó fondos a la cuestionada empresa por el proyecto “Expansión Internacional de MÁ Botanics”, recibiendo financiamiento por $ 7.980.000. Al año siguiente, por Resolución Exenta N° 4189/2025, sumaron otro monto igual por fondos concursables para la promoción de la exportación.

Previamente, en 2022, ProChile apoyó y organizó una misión que realizaron representantes de empresas de innovación, entre la que estaba MÁ Botanics, a Suiza. Fruto de ese periplo, de acuerdo con lo señalado por los imputados en documentos que están en el expediente del caso, entablaron “relación con una empresa de dicho país, que mandó una orden de compra para flores y extractos de cáñamo”.

Informes emitidos por Carabineros en el marco de la indagación, igualmente, evidencian que ProChile ha valorado públicamente el rol de la firma. Citan, por ejemplo, una publicación de ProChile Deutschland (que ya no está disponible), que destacaba la trayectoria y el éxito en la expansión europea de MÁ Botanics. Ahí se destacaba el desarrollo de ingredientes activos farmacéuticos de origen vegetal para aplicaciones médicas y cosméticas.

En esa misma fuente se celebran las exportaciones que la firma realizó a Suiza y República Checa, además de la participación que tuvieron en el evento “Mary Jane Berlín 2026″.

Los imputados, además, recalcaban, en medio de presentaciones para obtener autorizaciones para sus operaciones, los convenios que mantenían con cuatro universidades: Universidad de Concepción, Universidad de la Frontera, Universidad de Chile y Universidad de Santiago.

También subrayaban que habían sido aceptados por el Fondo Eureka-Corfo, a través del instrumento Crea y Valida, con un proyecto que tenía por objetivo generar y validar una línea productiva de cápsulas de carboximetilcelulosa (CMC) a partir de residuos de biomasa de cáñamo industrial".

El subsidio que fijó Corfo fue de $ 220 millones por 24 meses, y además se adicionaba un fondo internacional de hasta $ 500 mil dólares canadienses y US$ 366 mil.

Todos estos aportes contribuyeron a que MÁ Botanics se posicionara y captara nuevos socios, aunque la madrugada del 13 de agosto pasado, cuando se activó el megaoperativo de la Fiscalía y Carabineros, su credibilidad se fue a piso.

Eso llevó a que los inversionistas se activaran y por iniciativa de Bob Borowicz comenzaron una revisión del estado de la compañía. Encargaron informes a los abogados Jorge Bofill y César Ramos, y durante la próxima semana mantendrían reuniones clave sobre el futuro de la empresa.

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