Por Rocío LatorreKast sale a defender su primer Presupuesto y gabinete se activa para contener las críticas
El Mandatario justificó la revisión de programas y puso el foco en la eficiencia del gasto, mientras varias de sus ministras salieron a explicar las partidas más cuestionadas.

Después de que durante los últimos días distintas partidas comenzaran a generar reparos incluso dentro del oficialismo, el gobierno empezó a desplegar una defensa más coordinada de su propuesta. El propio Presidente José Antonio Kast tomó este martes la primera línea, mientras varias de sus ministras comenzaron a salir a explicar las decisiones que están detrás de los recortes.
El escenario había quedado especialmente expuesto con el caso de “Yo Elijo Mi PC”. El programa, cuyo financiamiento fue retirado de la propuesta para 2027, abrió un flanco entre las bancadas oficialistas y obligó a La Moneda a transmitir que las partidas todavía pueden ser revisadas durante la tramitación.
Fue en ese contexto que Kast aprovechó su intervención en el XIV Summit País Digital 2026 para fijar el marco político con que el Ejecutivo quiere enfrentar la discusión.
Sin mencionar directamente a “Yo Elijo Mi PC”, el Mandatario defendió la revisión de los programas estatales y cuestionó que cualquier reducción de recursos pueda ser presentada automáticamente como un retroceso en derechos sociales.
“Es muy fácil lanzar algo y decir ‘quieren recortar los derechos sociales’. No, lo que nosotros queremos es que los recursos que tiene Chile lleguen de verdad a las personas más vulnerables y sean programas que sirvan para sacar a Chile adelante”, señaló.
El Presidente también apuntó a la necesidad de revisar la efectividad de las políticas públicas y preguntó si el Estado necesariamente tiene que seguir haciendo “siempre lo mismo, sin revisar, sin controles”.
En el caso de los computadores, llevó el argumento del Mandatario hacia otro terreno: el impacto de las pantallas en los niños y la necesidad de priorizar aprendizajes básicos durante los primeros años. “Tenemos unos programas amplísimos, pero nos olvidamos de lo esencial”, sostuvo, antes de plantear que los países desarrollados están “volviendo a lo esencial”.
La defensa presidencial coincidió con una ofensiva que durante esta jornada comenzó a tomar forma en el gabinete.
La ministra de Educación, María Paz Arzola, defendió directamente la decisión de terminar con el financiamiento de “Yo Elijo Mi PC”. Aunque reconoció que las críticas son legítimas, sostuvo que las evaluaciones de impacto disponibles muestran que el programa ha tenido “un impacto nulo” en los objetivos de aprendizaje que declara.

La secretaria de Estado explicó que la decisión responde a la necesidad de reorientar esos recursos hacia iniciativas que sí contribuyan a los aprendizajes, en un contexto de estrechez fiscal.
El despliegue no quedó restringido a Educación.
La ministra de la Mujer, Judith Marín, salió a defender el diseño de su cartera y a explicar la decisión de dejar a Prodemu con recursos solo para sus gastos operacionales hasta marzo de 2027. La secretaria de Estado, en conversación con Biobío, responsabilizó a la administración anterior por la situación financiera de la fundación y apuntó a decisiones adoptadas durante la gestión de la exdirectora sociocultural de La Moneda y expareja del presidente Gabriel Boric, Irina Karamanos.
Según Marín, la institución arrastraría una situación deficitaria cercana a los $3.000 millones y una estructura en que una proporción significativa de los recursos se destina a remuneraciones y arriendos. La ministra sostuvo que el eventual cierre es consecuencia de una situación que, a juicio del Ejecutivo, resulta difícil de revertir.
Sus declaraciones, en todo caso, encontraron rápida respuesta de Karamanos, quien -a través de su cuenta de X- manifestó: “el financiamiento de Prodemu desde Indap y Sernameg venía hace años de la Ley de Presupuesto. Eso no cambió cuando traspasamos el nombramiento de la presidencia de la fundación al Ministerio de la Mujer. Son temas diferentes, se puede revisar en los estatutos antes de dar cuñas falsas”.
Mientras tanto, la ministra de Desarrollo Social, María Jesús Wulf, utilizó sus redes sociales para explicar el presupuesto de su cartera y defender el espacio que tiene el gasto social dentro de un proyecto marcado por la estrechez fiscal.
La lógica detrás del despliegue es una. Ante las primeras críticas, cada secretario de Estado comienza a entregar los argumentos específicos de su partida. Desde Palacio, se busca que el mensaje esté alineado: el gobierno no está abandonando los beneficios sociales, sino revisando programas y reasignando recursos hacia aquello que considera prioritario.
Sin embargo, la discusión de los últimos días dejó en evidencia que los parlamentarios oficialistas no han contado con esos argumentos antes de que las partidas comenzaran a ser cuestionadas públicamente.
El caso de los computadores no es el único punto que ha generado ruido en las filas oficialistas. En Cultura, el senador y presidente de Evópoli, Luciano Cruz-Coke, cuestionó el recorte de casi un 10% contemplado para la cartera, calificándolo de “excesivo, innecesario y marginal”. El reparo se suma a las voces que han pedido revisar otras partidas del proyecto antes de que avance su tramitación.
Otro de los programas que ha comenzado a generar inquietud es la llamada Ley Cholito, que también enfrenta una reducción de recursos en la propuesta para 2027.
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