La fisura que se profundizó entre los hombres de confianza de Kast
Desde incluso antes de que se instalara el gobierno, el Partido Republicano ha acumulado malestar contra el jefe de asesores del Segundo Piso, Alejandro Irarrázaval. Esta semana, el timonel de la colectividad, Arturo Squella, decidió que era momento de arremeter públicamente contra él.
“Ahora sí que se acabó la luna de miel”. El comentario se transmitió rápidamente desde dirigentes del Partido Republicano, quienes hacían alusión a las declaraciones del presidente de su partido, Arturo Squella, quien -sin tapujos- apuntó directamente al Segundo Piso de La Moneda como responsable del oficio que repartió la Dipres, dependiente del Ministerio de Hacienda, en el que se planteaba descontinuar 142 programas sociales.
La instrucción escaló a polémica rápidamente. El propio sector criticó el documento, por lo que el gobierno intentó despejar que no se eliminaría ningún beneficio. Pese a eso, el timonel de los republicanos cuestionó al equipo de asesores que lidera Alejandro Irarrázaval. Y no lo hizo una vez, sino que tres veces durante este lunes, en entrevistas distintas: en radio Duna, Agricultura y el diario La Segunda.
“Esperamos que a partir de este episodio se prevean estas situaciones y se paren a tiempo”, recalcó Squella.
El hecho de que hubiese “fuego amigo” por parte de Squella fue leído por los republicanos como una señal clara de que el senador quería marcar un punto político y de que las cosas al interior de Palacio no están bien, de lo contrario, no hubiese abierto la primera pugna entre el partido fundado por José Antonio Kast y su gobierno. En la colectividad existe creciente malestar por el rol de Irarrázaval, quien renunció a la UDI junto a Kast, su amigo y uno de sus principales hombres de confianza en las decisiones de su administración.
Si bien entre el partido fundado por Kast aseguran que su timonel también buscó con sus declaraciones blindar al ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, al desviar la atención al equipo de asesores en momentos en que el economista será el rostro de la megarreforma y debe asegurar los votos en el Congreso, recalcan que las palabras de Squella, además, quisieron manifestar públicamente lo que ya han dicho en privado: que el diseño de Irarrazával no ha funcionado.
Esto, agregan, da cuenta de una primera fisura entre las personas de confianza de Kast estando en el gobierno. Squella es uno de los hombres fuertes del Presidente en el Congreso. No solo es el timonel del partido, sino que es el senador que se posiciona como el principal puente entre las fuerzas políticas y es una voz escuchada por el Mandatario.
En la colectividad transmiten que la incomodidad con Irarrázaval empezó en la etapa final del periodo de campaña. Ahí él buscó tener más autoridad, lo que posteriormente se vio reflejado en su diseño de Segundo Piso. Ahí reclutó a Catalina Ugarte (jefa de gabinete de Kast), Víctor Valdés y Eitan Bloch (asesor internacional), quienes integran su núcleo y han destacado por no disentir con él.
Cuando Kast estaba en calidad de presidente electo, la mano de Irarrázaval comenzó a sentirse. La primera señal la dio el propio mandatario electo, la semana del 15 de diciembre. Ahí, el líder republicano encabezó su primera reunión con el equipo que bautizó como la Oficina del Presidente Electo (OPE), en calle La Gloria, en la comuna de Las Condes. Su mensaje en esa oportunidad fue claro: “Con Alejandro tengo una amistad de años. Cualquier duda, con él”.
De ahí en adelante, coinciden distintas fuentes, el poder del ingeniero comercial de la Universidad Católica comenzó a sentirse con más fuerza. Una de sus primeras definiciones que generó roces en el equipo de instalación de La Moneda fue intervenir el trabajo que realizaba el ahora subsecretario Sebastián Figueroa, quien, hasta ese momento, tenía una doble función: buscar nombres para cargos de gobierno y medir alineamiento con el ideario de la futura administración. Un rol que, en los hechos, lo posicionó como un filtro relevante -aunque informal- en la conformación del gabinete.
Irarrázaval tomó control de esa tarea y en él recayó el poder para elegir nóminas de ministros, subsecretarios y las otras autoridades de gobierno. Su motivación fue una, según comparten tres fuentes distintas: que la decisión de las nominaciones recayera en menos personas y que fuera más fácil zanjar con Kast, lo que algunos califican como un intento de “encapsular” al Presidente.
Pero el problema principal, dicen las mismas fuentes, está en su modelo de Segundo Piso. Advierten que quiso posicionar su cargo como el gran coordinador de todos los ministros e inmiscuirse en áreas que deberían ser consortes del jefe de gabinete, es decir, el ministro del Interior, Claudio Alvarado.
Por ejemplo, le atribuyen que intenta mantener interlocución directa con algunos secretarios de Estado. Y que varios de ellos están incómodos con su actuar y, por lo mismo, tendrían “puentes cortados” con él.
En ese sentido, creen que es el titular del Interior quien tiene que empoderarse más y ser quien coordine a los otros secretarios de Estado, ya que -estiman- el problema está en que Irarrázaval también ha buscado ser contraparte de ellos.
Según afirman en el sector, Squella ha conversado el tema con los ministros del comité político. Sin ir más lejos, este lunes se reunió con el titular de la Segpres, José García Ruminot, con quien -según quienes supieron del encuentro- pudieron abordar el asunto.
Por lo mismo, agregan, las críticas de Squella al Segundo Piso apuntaron a ese modelo que, a su juicio, debería ajustarse a lo que tradicionalmente es: asesorar al Presidente de la República y darle seguimiento al programa. En el equipo presidencial, en todo caso, transmiten que eso es justamente lo que hace Irarrázaval: asesorar al Presidente en materia de políticas públicas y sacar adelante el trabajo junto con los ministerios.
Para intentar fortalecer sus lazos políticos, Irarrázaval ha invitado a La Moneda a parlamentarios y dirigentes del oficialismo los jueves de cada semana. Lo ha hecho para tender puentes con Chile Vamos y reforzar su relación con republicanos, su propio partido, donde su figura es cada vez más resistida.
En republicanos, además, sostienen que Irarrazával ha sido la principal piedra de tope para que personeros afines a la colectividad -y con experiencia política de sobra, creen- ocupen cargos relevantes en el gobierno. Entre ellos, mencionan como ejemplos a los exministros Rodrigo Álvarez. En lugar de los cuadros republicanos, acusan, él ha privilegiado a cercanos a Chile Vamos. Además, le endosan las 18 nominaciones fallidas de seremis.
En el partido también son conocidas sus diferencias con el director de Contenidos y Comunicaciones, Cristián Valenzuela, quien es reconocido como uno de los principales estrategas y asesores de Kast. En la instalación el engranaje no fue fácil debido a que ambos buscaban mantener autonomía en sus roles. Por lo mismo, en republicanos transmiten preocupación porque consideran que Valenzuela está siendo “horquillado” por el amigo del Presidente en momentos en que las críticas al manejo comunicacional del gobierno siguen latentes.
En línea con Squella, diputados republicanos decidieron alzar la voz públicamente. “La conducción política es indispensable. Para eso existe una jefatura de los equipos de asesores del Segundo Piso y su deber es anticipar riesgos, ordenar el relato y evitar que un informe administrativo termine convertido en una crisis política o comunicacional”, dijo ayer el diputado Cristián Araya.
En tanto, la también diputada Macarena Santelices planteó que “si existen filtraciones (desde el Segundo Piso, a raíz de lo ocurrido con los oficios de Hacienda), es que sin duda hay alertas y deben tomarse decisiones drásticas, porque los equipos deben ser de confianza. Solo así se avanza”.
Lo último
Lo más leído
1.
2.
4.
Casi nadie tiene claro qué es un modelo generativo. El resto lo leyó en La Tercera
Plan Digital + LT Beneficios$6.990 al mes SUSCRÍBETE