Los dos tercios en la mira: las dudas sobre el alcance del quórum

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Los expertos apuntan que el Congreso jugará un rol clave en fijar las reglas exactas de funcionamiento a partir del acuerdo sellado por los partidos.


Es el punto 6 de los 12 que tiene el "Acuerdo por la paz social y la nueva Constitución". "El órgano constituyente deberá aprobar las normas y el reglamento de votación de las mismas por un quórum de dos tercios de sus miembros", es la redacción. Sin embargo, lo que dice -y lo que no- deja abierta una serie de preguntas.

La central es clara: qué pasará con aquellas materias que no alcancen los dos tercios y que estén en la Constitución actual.

En las últimas horas de las negociaciones, y aunque no quedó explícitamente plasmado en el documento, el acuerdo fue que se partiría desde una "hoja en blanco": es decir, que no se mantendrá la norma de la actual Constitución, sino que se eliminaría.

Pero esto podría generar vacíos, en especial en instituciones cuyo mandato de existencia está contenido en la Carta Magna, tales como el Tribunal Constitucional, la Contraloría, el Banco Central y el Ministerio Público.

Tomás Jordán, el abogado constitucionalista que encabezó el proceso de redacción del proyecto de nueva Constitución presentado por Michelle Bachelet en marzo de 2018, sostiene que al Parlamento actual le corresponde dejar resuelto este tema en la normativa que regule a la instancia constituyente , pudiendo decidir entonces por fórmulas como comisiones específicas, nuevas votaciones antes de resolver los temas y plebiscitar las eventuales discrepancias.

"Lo que no está claro es qué pasa si no hay acuerdo. Eso debiera tener un mecanismo de regulación de controversias", comenta Jordán a La Tercera, agregando que en la experiencia comparada es usual que se deje estipulado de antemano cómo se hará en casos donde no se llegue a un entendimiento.

Francisco Zúñiga, profesor de la Universidad de Chile y cercano al PS, plantea que, sin duda, el rol de la comisión técnica fijada en el acuerdo para estos temas será relevante, pero que esta se deberá guiar por los principios rectores del acuerdo. "No tengo ninguna duda de que el Congreso en esto va a ser muy escrupuloso de respetar la letra y el espíritu de lo que se suscribió", dice a La Tercera.

Otra interpretación es que aquello que no se logre acordar por dos tercios sería susceptible luego de ser incorporado mediante una ley de quórum simple. Una carta firmada por 34 académicos con sensibilidades más cercanas a la izquierda planteó este domingo que su entendimiento es que "aquellas normas que no alcancen ese piso (dos tercios) no serán reguladas en la Constitución y quedarán entregadas al legislador".

Pero entre los constitucionalistas cercanos a Chile Vamos se plantea que dicha mirada no refleja el espíritu de lo concordado. Y apuntan que, así como el detalle de resolución de conflictos no quedó explicitado en el texto, tampoco lo hizo el que la nueva Carta Magna parta desde una "hoja en blanco", más allá de que todos lo reconocen.

"La viabilidad de que este acuerdo produzca una nueva Constitución consiste primero en mantener el clima de los acuerdos para que puedan alcanzarse los dos tercios", plantea Sergio Verdugo, profesor de la UDD.

En tanto, José Francisco García, profesor de Derecho Constitucional de la UC y cercano a Evópoli, señala que "el acuerdo debe ser considerado tanto en su texto como su espíritu. Esto último no es otro que bajo el principio de buena fe de todas las partes".

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