¿Por qué no conmemorar el 11 de septiembre? El debate que abrió la decisión de Piñera en la centroderecha y en la oposición

Sebastian Pi–era y Cecilia Morel

11 de de Septiembre 2019/SANTIAGO El Presidente de la Republica,Sebastian Pi–era, junto a su esposa, Cecilia Morel, emite unas palabras sobre el 11 de Septiembre. FOTO:CRISTOBAL ESCOBAR/AGENCIAUNO

Mientras desde la ex Nueva Mayoría cuestionaron a La Moneda, en el oficialismo tomaron distancia de los dichos de Chadwick -quien señaló que "en el caso del gobierno, es un día normal de trabajo"-, aunque defendieron la determinación del Ejecutivo de no realizar un acto. Esto, en todo caso, fue reprochado por José Antonio Kast, quien advirtió que "La Moneda tiene la obligación de conmemorarlo y reflexionar sobre sus consecuencias".




Que no se cumple un número de años significativo y que es un tema que divide a Chile Vamos. Esas fueron algunas de las razones -dicen en el gobierno- por las que el Presidente Sebastián Piñera tomó la decisión de no realizar ningún acto de conmemoración en La Moneda por los 46 años desde el golpe de Estado.

En cambio, el Jefe de Estado optó por una declaración de cinco minutos en el patio de Los Naranjos, instancia en la que -con manifestaciones a sus espaldas en la Plaza La Constitución- leyó un documento de 14 pequeños párrafos, sin aceptar preguntas y acompañado por la primera dama, Cecilia Morel.

Ahí, cerca de las 13.00, con un discurso que -reconocen en Palacio- fue "moderado" y "cuidado", el Mandatario hizo una pequeña reflexión sobre el quiebre de la democracia y el inicio de la dictadura. Así, al igual que el año pasado -cuando realizó una alocución que fue considerada en la oposición como un giro "hacia la derecha"- recalcó que previo al golpe de Estado había una crisis "sin precedente de carácter político, económico y social", recalcando que la democracia "venía enferma". Esto, marcando nuevamente un contraste con su discurso de 2013, cuando en el marco de la conmemoración de los 40 años desde el golpe apuntó -en una entrevista a La Tercera- a los "cómplices pasivos", una intervención que incomodó fuertemente a varios sectores de la centroderecha. Asimismo, el Mandatario destacó el periodo de la transición y llamó a aprender de los errores del pasado para que nunca más vuelva a ocurrir algo similar.

En el Ejecutivo afirman, tal como lo indicaron ministros en los días previos, que se decidió rápidamente que no se haría un acto ecuménico ni conmemorativo. Eso sí, dicen que el Mandatario siempre tuvo pensado hacer una reflexión, que él mismo preparó sus palabras y que solo faltaba zanjar "cuál sería el medio": si solo utilizaría redes sociales, un video o una declaración, como finalmente ocurrió.

De hecho, el lunes en La Moneda admitían que conmemorar la fecha era "un dilema" para el Ejecutivo, debido a que es un tema que divide. En todo caso, agregaban que si no se hacía nada se ponían en cuestión las "credenciales democráticas" de Piñera. Esto, en un contexto en que él ha levantado el tema de la defensa de los derechos humanos en Chile y, con mayor fuerza, en el caso de Venezuela.

"No es un día normal"

La antesala a la intervención de Piñera estuvo marcada por críticas de la oposición al Ejecutivo por no haber realizado ningún acto de conmemoración y por los dichos del ministro del Interior, Andrés Chadwick, quien el día previo había señalado que "no hay contemplada ninguna acción o actividad especial" y que "en el caso del gobierno y de La Moneda, es un día de trabajo normal".

Así, en diferentes instancias en las que se recordaron los hechos, y en la sede del Congreso, los representantes de la centroizquierda manifestaron su molestia fundamentalmente hacia el Presidente Piñera, apuntando a un "negacionismo" y un "giro a la derecha". En paralelo, en la Cámara se había generado una polémica porque un grupo de diputados oficialistas se retiró de la sala luego que se hiciera un minuto de silencio para recordar la fecha.

Una de las primeras en criticar la decisión de La Moneda fue la senadora Isabel Allende (PS), hija del fallecido expresidente Salvador Allende, quien –luego de participar junto a dirigentes del PS, del PPD, el PR y el PC en una marcha hacia el monumento del exmandatario en la Plaza de la Constitución-  sostuvo que los dichos de Chadwick eran una falta de respeto porque "nunca va a ser normal un 11 de septiembre del 73". Y manifestó que el Ejecutivo tiene "contradicciones" y que "también es una cierta manifestación al negacionismo".

En tanto, la diputada Maya Fernández Allende, luego de asistir a actividades en Morandé 80 y al Museo de la Memoria -donde se donó una carta de Hortensia Bussi dirigida a su hija Beatriz Allende, madre de la parlamentaria- evitó dirigir sus dardos a La Moneda y sostuvo que "más que el tema oficial, lo importante es lo que está ocurriendo acá (…) recordando a los que no están".

En un tono más duro, el presidente del PS, Álvaro Elizalde, señaló que el gobierno "no quiere reconocer algo que todo sabemos: que parte importante de su base de apoyo está constituido por quienes precisamente apoyaron el golpe de Estado, apoyaron la dictadura y fueron los que el propio Presidente Piñera denominó en su tiempo ´cómplices pasivos´".

En el oficialismo reconocen que la frase de Chadwick "no fue afortunada". Y, de hecho, en Chile Vamos si bien defendieron que Piñera no conmemorara el 11 de septiembre, tomaron distancia de las declaraciones del jefe de gabinete. "Hoy no es un día normal, es un día para entregar y recibir respeto, un día de reflexión", manifestó el senador RN Manuel José Ossandón, mientras que su par Andrés Allamand indicó que "es un día para una doble reflexión: por qué se derrumbó la democracia y quiénes tienen responsabilidad en ello, y generar siempre condiciones para el respeto integral de los derechos humanos".

El senador de Evópoli Felipe Kast, en tanto, indicó que "no es un día normal ni debiera serlo. Es, al menos, un día para la reflexión"; mientras que el presidente de esa colectividad, Hernán Larraín Matte, sostuvo que "es un día triste para nuestra democracia, una fecha que nos debe llevar a la reflexión".

Por su parte, la presidenta de la UDI, Jacqueline van Rysselberghe, aseguró que "me parece bien que no se haya hecho nada, porque creo que el 11 de septiembre es una fecha que está en los libros de historia de nuestro país" y que "no podemos seguir viviendo anclados en el pasado". Así, recalcó que "en un país que está hoy bastante polarizado, con una izquierda muy dura, me parece que es sano que esto empiece a remitirse a la historia, y no a conmemoraciones públicas".

Una postura diferente manifestó el exabanderado presidencial José Antonio Kast, quien expresó que "el 11 de septiembre es una fecha significativa para Chile, La Moneda tiene la obligación de conmemorarlo y reflexionar sobre sus consecuencias". Según comentó, "algunos le tienen miedo al pasado y repiten la cantinela permanente de querer que solo discutamos sobre el futuro; en general, estoy de acuerdo, pero en estas fechas es importante recordar y reflexionar".

Más tarde, Kast indicó en su cuenta de Twitter que "no es un día normal" y que "aunque pasen 46 o 100 años, el 11 de septiembre de 1973 es una fecha que no podemos olvidar o guardar debajo de la alfombra".

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