Política

Parisi tantea terreno en la centroizquierda

Reconocido como una figura más cercana a la derecha -perfil que se vio reforzado tras apoyar la megarreforma del gobierno-, el líder del PDG tomó la decisión de abrir juego con sectores del Socialismo Democrático que no ve con buenos ojos un segundo gobierno de Boric.

Franco Parisi, líder del PDG.

El líder del Partido de la Gente (PDG), Franco Parisi, intenta no salirse de una estrategia que él mismo se autodefinió: guardar silencio sobre la contingencia nacional durante los primeros 15 días de cada mes, para no caer en una sobreexposición o un desgaste que atente contra el capital político que ha ido cimentando en sus tres aventuras presidenciales.

Un período que coincide con su estadía junto a su familia en Alabama, Estados Unidos, donde reside y se dedica a su actividad profesional como asesor de inversiones.

Esta semana la rompió.

La nueva caída del 1,5% que experimentó la actividad económica en julio -respecto de igual mes del año anterior-, dada a conocer el martes por el Banco Central, era una inmejorable oportunidad para darle un “golpecito” al gobierno de José Antonio Kast, y no la dejó pasar.

“Son muy malas noticias, que no se solucionan con la megarreforma. Presidente Kast, está bien que vaya a hacer sus reuniones con la extrema derecha, pero se requieren medidas urgentes para activar la gran minería del cobre”, posteó el economista en sus redes sociales.

Reconocido como una figura más cercana a la derecha -perfil que se vio reforzado tras apoyar la megarreforma del gobierno-, el líder del PDG tomó la decisión de abrir juego con el Socialismo Democrático, que históricamente se ha sentido parte de una centroizquierda más moderada, al estilo de lo que fue la Concertación.

Son varios los dirigentes de la oposición que en los últimos meses han recibido sorpresivamente una invitación a conversar, ya sea en forma directa o a través de terceros. Entre ellos, la presidenta del PS, Paulina Vodanovic; el jefe de la bancada de diputados socialistas, Raúl Leiva, y el senador del PPD Pedro Araya, entre otros.

Tal como lo ha revelado abiertamente en los últimos meses en encuentros con estudiantes universitarios, Parisi está convencido de que en 2029 la derecha irá a primera vuelta con a lo menos tres candidatos -uno de Chile Vamos, un republicano y un libertario-, y que la centroizquierda e izquierda irán con un solo postulante que, cree, será el expresidente Gabriel Boric.

Cercanos a Parisi gestionan un encuentro con la presidenta del PS, Paulina Vodanovic, para después de Fiestas Patrias.

El match con el exsecretario general del PS

Hace unos meses, en un café capitalino, el vicedecano de la Facultad de Economía y Negocios (FEN) de la U. de Chile (2006-2010) conoció al abogado socialista Pablo Velozo, quien ha ocupado cargos relevantes en su partido, entre ellos, el de secretario general durante la presidencia de Isabel Allende (2015-2017) y jefe de gabinete de Álvaro Elizalde cuando fue vocero durante el segundo gobierno de Michelle Bachelet.

Intercambiaron teléfonos, quedaron de juntarse e hicieron match.

Velozo -quien hace unos años volvió a fichar por el PS tras renunciar en 2019 después de 34 años de militancia- cree que Elizalde será el próximo presidente del PS y se la jugará por apoyar el regreso de Boric a La Moneda. Ello, coincidió con Parisi, chocará con sectores del Socialismo Democrático, que no ven con buenos ojos un segundo gobierno del frenteamplista. Y ahí es donde el líder del PDG apuesta a poder encontrar un nuevo espacio para ampliar su electorado.

Ambos saben que la tarea no es fácil, y tempranamente se los hizo saber la bancada de diputados socialistas.

Velozo tenía prácticamente cerrado un encuentro entre Parisi y Vodanovic, el cual se iba a realizar el domingo 16 de agosto. Tal como la senadora intentó abrir conversaciones con La Moneda en plena discusión de la megarreforma, veía con buenos ojos un primer acercamiento con el líder de un partido con una quincena de diputados.

Sin embargo, la timonel socialista canceló a última hora la cita argumentando un fuerte resfrío invernal.

En el partido señalan que la cancelación de la cita se debió a una fuerte oposición de la mayoría de sus diputados, que se enteraron previamente de los planes de la senadora por el Maule a través de Elizalde, quien no estaba de acuerdo con el encuentro.

Paradójicamente, otro de los principales puentes de Parisi con el PS es el jefe de la bancada de diputados, Raúl Leiva, que también alentaba la reunión con Vodanovic, y quien se reunió con el líder del PDG el pasado 18 de agosto.

Parisi se acercó a Leiva por su conocimiento en temas de seguridad, e incluso le ha dicho que, de llegar a La Moneda en 2030, le ofrecerá ser su ministro en la cartera que hoy encabeza el republicano Martín Arrau.

Velozo y Leiva seguirán gestionando un encuentro del tres veces candidato a La Moneda con Vodanovic, para después de Fiestas Patrias, al que buscan sumar a más dirigentes de la colectividad.

Recientemente, Parisi también se reunió con el exdiputado y exministro socialista Marcelo Díaz, quien, tras un breve paso por el Frente Amplio, se encuentra alejado de la contingencia política, aunque desde hace un par de meses se incorporó como panelista del programa Próceres.

El exsenador José Antonio Viera-Gallo (PS) -quien ha estado de vuelta en la contingencia nacional- cree que Parisi no es un liderazgo confiable y se aparta de la idea de buscar acuerdos electorales con él.

“No veo a Parisi como un líder serio. Hoy tiene un pacto con la diputada Jiles; quién me dice que esa alianza va a continuar. El PDG es un partido que un día tiene un presidente, al otro día, otro; un día lo acusan de una cosa y al otro día de otra. No, yo no lo veo posible”.

Acercamientos con Araya

El economista también ha puesto sus ojos en sectores del PPD.

Un buen ejemplo del target al que está apuntando es el senador de este partido, Pedro Araya, quien en el último tiempo se ha manejado con independencia de su colectividad y se ha mostrado disponible para llegar a acuerdos con el actual gobierno, y a quien Parisi ya contactó y tiene una reunión en carpeta.

Esta se iba a realizar hace un par de semanas y el objetivo era buscar coincidencias en torno a la agenda de seguridad, sin embargo, no se pudo concretar.

Araya tiene una estrecha relación con el actual diputado del PDG Juan Manuel Valenzuela y el coordinador de la bancada, Giancarlo Barbagelata, quienes fueron parte de su equipo hace más de una década, antes de que ambos fueran parte de los Bad Boys, un grupo de panelistas que acompañaron a Parisi en el programa digital del mismo nombre, desde su campaña del 2021.

El senador se justificó señalando que no estaba en Valparaíso. Cercanos a él agregan que no era un buen momento para reunirse con el líder del PDG, justo cuando su partido estaba siendo acusado de graves irregularidades a raíz de sus estados de cuentas ante el Servicio Electoral (Servel).

Parisi ha tenido contactos con la exdiputada Camila Musante y otros exparlamentarios del PPD que ven en él -y no en su propio partido- la llave para volver al Congreso en 2030.

Guido Girardi, dirigente histórico del PPD, señala a La Tercera que Parisi, más allá de estar buscando sumar liderazgos al PDG, está visualizando una posibilidad real de pasar a segunda vuelta, ser presidente y ver con quién podría gobernar en un complejo escenario político. “Evidentemente, o probablemente, él debe sentir más afinidad por aquello que representa el Socialismo Democrático como visión de futuro, valores y principios, que con la extrema derecha”, dice.

Parisi sabe que su acercamiento a la centroizquierda no será fácil. Más aún si ha vivido en carne propia el escepticismo que produce su liderazgo en el establishment exconcertacionista, para muchos, de corte populista.

Él mismo ha contado el desaire que sintió el año pasado, en plena campaña, cuando fue invitado a una charla en la FEN -su alma mater- y el entonces decano José De Gregorio no bajó a saludarlo.

“Evidentemente, Parisi debe sentir más afinidad por aquello que representa el Socialismo Democrático como visión de futuro, valores y principios, que con la extrema derecha”.

Guido Girardi, ex senador PPD.

En el Frente Amplio su figura también es vista con recelo. Así quedó en evidencia tras los cuestionamientos que recibieron los alcaldes de Puente Alto, Matías Toledo, y de Quilicura, Paulina Bobadilla (ambos independiente cercanos al FA), tras reunirse con el líder del PDG.

Por ello y otros motivos, incluso laborales, señalan cercanos a Parisi, varios parlamentarios y figuras de la centroizquierda se han reunido con él, con el compromiso de estricta reserva.

Sin descuidar el flanco derecho

Como buen hombre de negocios, Parisi sabe que no puede poner todos los huevos en una sola canasta y también se encuentra tendiendo puentes con dirigentes y sectores de la centroderecha que hoy no se halla ciento por ciento alineada con Kast.

Con el capital político de haber obtenido casi el 35% de los votos en la Región de Antofagasta en las elecciones del año pasado, Parisi se acercó a la senadora de la zona Paulina Núñez (RN) y le propuso un pacto de ayuda mutua, de cara a las próximas presidenciales. La apuesta de la actual presidenta del Senado es competir en unas primarias presidenciales de su sector.

También se reunió con el alcalde de Santiago, Mario Desbordes (ex RN), a quien le propuso, sin rodeos, fichar por el PDG, a cambio de su total respaldo en su eventual reelección o ante cualquier otra aventura electoral.

Parisi junto al alcalde de Santiago, Mario Desbordes.

El diputado Mario Olavarría (UDI), también en la mira del fundador del PDG, cuenta que ha forjado una muy buena relación con la bancada del PDG, especialmente con Zandra Parisi y Pamela Jiles. Curiosamente, dice, ellos se sientan al medio del hemiciclo y “pueden ir para allá y pueden venir para acá”.

“¿En qué están los PDG?, bueno, todos lo sabemos: formando los cimientos sobre los que afrontará las elecciones municipales para que su candidato llegué a ese mundo -donde hoy no está presente- y le vaya bien en unas elecciones que serán clave para sus aspiraciones presidenciales. Hasta el momento, se han movido bien”, señala el legislador.

“El perfil de sus candidatos será su primera señal”, agrega el histórico exalcalde de Colina.

El exsecretario general de Evópoli Juan Carlos González es otro de los nexos de Parisi con el mundo más moderado y liberal del actual oficialismo. El exjefe de gabinete de la exministra de Transportes Gloria Hutt, en Piñera 2, reconoce su amistad con el PDG, pero precisa que no es parte de su proyecto político.

“Hay muchas más coincidencias de él con la derecha que con la izquierda. No me cabe la menor duda. Por lo tanto, tiene que ser un potencial aliado para el día de mañana, si es que el sector nuestro llega a ser gobierno de nuevo”

Cristián Monckeberg, expresidente de RN

Choque de estrategias

La tentación de Parisi por entrar hoy a la cancha presidencial, cuando faltan más de tres años para la elección y el gobierno lleva seis meses, no es compartida por una parte de su núcleo político, que le ha planteado reparos a su protagonismo y a su búsqueda de aliados políticos.

Le recuerdan que son varias las figuras políticas que se instalaron tempranamente en la pole position, pero que por distintas razones quedaron en el camino. Entre ellos, Joaquín Lavín (2005), Marcos Enríquez-Ominami (2009) y el año pasado Evelyn Matthei.

Le han advertido, además, que el gobierno de Kast tiene mucho tiempo para empezar a mostrar frutos, resultados, dividendos, e ir conformando una buena candidatura que podría imponer al oficialismo.

Pero él no es el único político que empieza a proyectar el futuro escenario presidencial. Pablo Longueira (UDI) -el más probable próximo secretario general de la UDI- volvió a señalar hace unos días que si la derecha no logra construir una coalición amplia y llega fragmentada a la próxima presidencial, el PDG pasará al balotaje con el candidato de la oposición y podría ser el sucesor de Kast.

“Si volvemos a ir con tres candidatos, les firmo aquí, Franco Parisi pasa a segunda vuelta y gana, porque ante esa alternativa todos nosotros nos tendremos que bancar por él”, dijo en el Peyo Podcast.

A juicio del expresidente de RN Cristián Monckeberg, es un error enfrentar a Parisi desde el temor de que sea el próximo gobernante. Al contrario, dice, hay que dejarlo jugar su partido y enfrentarlo con ideas. “Hay muchas más coincidencias de él con la derecha que con la izquierda. No me cabe la menor duda. Por lo tanto, tiene que ser un potencial aliado para el día de mañana, si es que el sector nuestro llega a ser gobierno de nuevo”.

“Nosotros queremos conversar con todo el mundo, pero paso a paso. Ojalá el próximo gobierno sea un gobierno de unidad nacional, porque hay gente muy buena, desde Republicanos hasta el PPD y el PS, pasando por la DC, RN y Evópoli”, afirma Parisi a La Tercera desde EE.UU.

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