Posible presencia de Piñera en acto final de la Convención tensiona a constituyentes y a Chile Vamos

El expresidente de la República, Sebastian Piñera.

El expresidente es el único que eventualmente podría asistir al evento del 4 de julio. Sus pares Ricardo Lagos y Eduardo Frei declinaron tras la decisión inicial de la mesa -que luego se revirtió- de no invitar a los exmandatarios. En tanto, Michelle Bachelet, por problemas de agenda, estaría complicada de acudir a ceremonia de cierre.




Esta semana, la oficina del expresidente Sebastián Piñera enviará un comunicado en el que se notificará si asistirá finalmente o no a la ceremonia de cierre de la Convención Constitucional que se hará el 4 de julio, según dicen en su entorno.

La decisión no es fácil, pues viene precedida de una polémica, luego de que la mesa del órgano constituyente -liderada por María Elisa Quinteros- decidiera no invitar a los expresidentes Piñera, Ricardo Lagos, Eduardo Frei ni Michelle Bachelet por temas de “aforo” de la ceremonia.

El tema motivó críticas transversales hacia la mesa de la Convención, la que finalmente revirtió su decisión y extendió una invitación a los exmandatarios.

Sin embargo, Lagos fue el primero en declinar la invitación a través de una carta formal, anticipándose incluso la retractación de la mesa. Este sábado, Frei también se sumó con una respuesta negativa.

Por su parte, Bachelet tendría problemas de agenda para acudir a Chile, debido a sus compromisos en la ONU, ya que a inicios de julio están contempladas sesiones en Ginebra, Suiza, que obligarían a contar con su presencia para dar cierre a su gestión como alta comisionadas para los DD.HH.

Todo ello implica que Piñera sería el único exmandatario que estaría en condiciones de asistir y que aún no ha declinado su participación.

El tema genera una incómoda situación dentro de la Convención Constitucional, ya que la mayoría de sus integrantes fueron declarados opositores de Piñera y hasta hoy son críticos de las violaciones a los DD.HH. y abusos cometidos por policías y militares tras el estallido social del 18 de octubre de 2019. El hecho ha provocado, además, un debate y una pública presión al expresidente, quien a finales de la semana pasada se encontraba evaluando todavía su asistencia.

El asunto lo conversó Piñera con sus exministros Jaime Bellolio (UDI) y Juan José Ossa (RN), además de su entorno agrupado en sus fundaciones de Apoquindo 3000. Quienes están a favor de que el exmandatario acuda argumentan que fue durante su mandato que se dio origen al acuerdo por la paz del 15 de noviembre del 2019, que dio paso al proceso constituyente, por lo que le correspondería tener un protagonismo en el cierre de esta etapa.

No obstante, también hay un grupo de excolaboradores y consejeros que están en contra de que asista, ya que la presencia del exgobernante podría ser mal recibida por convencionales de izquierda, quienes podrían manifestarse en su contra o hacerle pasar un mal rato.

Con todo, al cierre de esta edición, desde la oficina del expresidente no confirmaban la decisión de Piñera. Pero en Chile Vamos ya daban por hecho que no acudiría. “Suponemos que el Presidente Piñera no asistirá a la ceremonia de la Convención. Esta le ha faltado el respeto a la tradición republicana y democrática del país. Y tal como lo están haciendo el Presidente Frei y Lagos, suponemos que el Presidente hará lo propio. Es una cuestión de respeto, y también de dignidad presidencial no asistir”, dice el presidente de RN, el senador Francisco Chahuán.

El exministro y expresidente de RN Mario Desbordes escribió un críptico mensaje en Twitter, sin mencionar a Piñera. “Ojalá que al caballero no se le ocurra ir”.

No obstante, dentro de RN hay quienes creen lo contrario. “El Presidente Piñera fue quien dio el paso para generar un acuerdo que ha permitido dar curso al proceso constitucional. Por lo tanto, me parece que él tiene que asistir y hacerles ver a los convencionales que el país no parte con ellos. Así que ojalá el Presidente Piñera asista. Es cierto que existe un riesgo de algún tipo de situación incómoda, pero me parece que tiene la audacia y valentía”, señaló el diputado y secretario general de RN, Diego Schalper.

Expectación entre convencionales

Hasta ayer, los convencionales tenían opiniones divididas por el tema. De hecho, el viernes pasado el convencional Bastián Labbé (MSC) sostuvo que, “en particular, con Sebastián Piñera, nos parece inaceptable que esté un responsable de violaciones a los derechos humanos que aún están impunes”.

El constituyente Fernando Atria (Frente Amplio) sostuvo que “la cuestión de la invitación a los expresidentes asumió una dimensión que, correcta o incorrectamente, no se previó... Celebro que la mesa haya cambiado el criterio y haya invitado a los expresidentes. La relevancia del acto del 4 de julio está en que cierra el proceso constituyente. Y eso es algo que mira a nuestro futuro común. Extendida la invitación, es decisión de cada invitado si asistir o no asistir. En lo que a mí respecta, todos los invitados, por ser tales, han de ser bienvenidos”.

Desde el colectivo de Independientes No Neutrales, el constituyente Guillermo Namor afirmó que “la invitación a los expresidentes tenía un sentido concreto institucional, en la medida en que asistieran todos o la mayoría. En caso de que solo asista el Presidente Piñera, no solo no se cumple lo anterior, sino que a efectos simbólicos puede ser complejo, tanto por el rol de su gobierno en las violaciones de derechos humanos, como por su representatividad del sistema neoliberal que buscamos superar”.

El constituyente independiente Mauricio Daza dijo que “resulta obvio que la asistencia del expresidente Piñera podría generar reacciones en su contra dentro de la misma ceremonia por parte importante de convencionales y demás invitados, lo que podría empañarla. Asumo que si la mesa tomó finalmente la decisión de cursar la invitación a quienes ejercieron la Presidencia de la República, tomará todos los resguardos necesarios. En todo caso, creo que el escenario actual es muy distinto al que vivimos en la ceremonia de instalación de la Convención, donde existía una expectación y tensión acumuladas que se han disipado”.

Andrés Cruz, del Colectivo Socialista, comentó que “hubiese sido bastante dichoso para la actividad que hubiesen concurrido todos los expresidentes, porque todos representan a un sector de la población. Es lamentable lo que se dio y que se empañe todo el esfuerzo realizado. (Piñera) tiene todo el derecho de concurrir por haber sido Presidente de la República, estemos o no de acuerdo con su gestión, la que yo cuestiono profundamente”.

Mientras que Fuad Chahin, convencional DC y de la Lista del Apruebo, expresó que “con todo lo que ha ocurrido, es simplemente humillante y agraviante, por lo tanto, entiendo que por un tema de dignidad es bien difícil que alguien acepte la invitación”.

En Pueblo Constituyente, Manuel Woldarsky no se quiso referir al tema al ser consultado, pero el domingo escribió en Twitter: “Chile querido: lo importante de la entrega de la nueva Constitución a la ciudadanía es el texto terminado, no quienes participen de la ceremonia”.

En tanto, la convencional mapuche Rosa Catrileo sostuvo que “como colectivo de Pueblos Originarios fuimos de la postura de que se debía invitar a todos los expresidentes, lo que hemos mantenido durante todo el tiempo. En lo personal, soy de la postura de no vetar a nadie. Ya producidas las invitaciones, está en manos de cada cual decidir si asistir o no. Este es un acto que no solo da cuenta de lo que sucede ahora, sino también tiene que ver con toda la historia del país”.

En Vamos por Chile, Carol Bown (UDI) dijo que “me costaría ir a una fiesta a la que no me querían invitar”, mientras que Luis Mayol (RN) cree que “al Presidente, por una parte, le correspondería ir, porque bajo su mandato se estableció el proceso. Pero, por otro lado, conociendo el carácter y comportamiento de un porcentaje muy alto de los convencionales, creo que no (debería ir), porque lo van a funar e insultar. Va a pasar un mal momento y será un gesto muy poco republicano. Pienso que por la dignidad del cargo de expresidente no debería exponerse”.

Alfredo Moreno, independiente, pero también representante de Chile Vamos, señaló que “a estas alturas es indiferente, las señales que han dado los expresidentes Lagos y Frei es que la manera de invitarlos, la manera de tratar a lo que ha sido la República, a las instituciones y a la historia de Chile deja mucho que desear”.

Un lazo distante

La relación de Piñera con la Convención ha estado marcada por más bajos que altos.

En los últimos días, fueron tres los integrantes de la mesa de la instancia constituyente que estuvieron en contra de extender la invitación a los exmandatarios: la propia Quinteros, Natividad Llanquileo (Pueblo Mapuche) y Francisco Caamaño (Pueblo Constituyente).

A eso se suma que integrantes de la Convención tienen una mirada crítica por el rol que tuvo su gobierno en los casos de abusos y violaciones a los DD.HH. de parte de policías y militares durante el estallido social del 2019. Ello ocurre especialmente en los agrupados por la ex Lista del Pueblo, donde algunos han levantado iniciativas en las que incluso buscaban cárcel para el expresidente.

Piñera tampoco tuvo buena relación con la anterior mesa, liderada por su entonces presidenta Elisa Loncon. Nunca se dio una reunión protocolar y también generó polémica que no se extendiera una invitación desde el órgano constituyente para recibir a Piñera y conocer su opinión sobre el proceso constituyente. Algo que sí ocurrió con Lagos y Bachelet, a quienes sí se les invitó.

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