Primera cuenta pública: Boric busca control de la agenda retomando ejes de su programa con tono conciliador

A pesar de que seguridad y economía fueron temas prioritarios en su mensaje, estos no se posicionaron como el eje central del discurso, el que también abordó la agenda social y la necesidad de lograr mayores acuerdos. Las palabras del Mandatario tuvieron un marcado tono conciliador e incluyeron gestos hacia su predecesor.




Durante dos horas 20 minutos se prolongó el discurso del Presidente Gabriel Boric en su primera cuenta pública ante el Congreso Nacional, quedando como el tercero más extenso desde el 2000 en adelante. Un hito que enfrenta cuando recién comienza su gobierno, apenas 82 días después de asumir el mandato, y que se enmarcó en un tono conciliador, buscando alejarse de un ímpetu refundacional y con claros guiños a los gobiernos anteriores y a la urgencia de fortalecer a las instituciones.

El contenido del mensaje presidencial se alineó con los esfuerzos del gobierno por retomar la agenda pública, luego de los traspiés que han marcado los primeros meses. En esa línea, al inicio de su discurso, el Presidente enmarcó sus palabras en “las urgencias que estamos atendiendo y del futuro que debemos construir”, un futuro “más equitativo y sostenible”, recalcó.

El Mandatario llegó a la sede del Congreso Nacional en Valparaíso tres minutos después de las 11, hora a la que estaba programada el inicio de la ceremonia, la que finalmente comenzó con media hora de retraso. Esto le permitió al jefe de Estado romper el protocolo en varias ocasiones y acercarse, como ya es su costumbre, a saludar a las personas que se habían apostado en las calles para ver su paso a bordo del Ford Galaxie del año 60 en su trayecto desde Cerro Castillo, y luego dedicar varios minutos a saludar a los parlamentarios y autoridades presentes en el salón de Honor del Parlamento.

Su discurso lo terminó de afinar en el palacio presidencial de Cerro Castillo, en Viña del Mar, donde se alojó desde el lunes para trabajar en el texto junto a su jefa de asesores del segundo piso, Lucía Dammert; su jefe de gabinete, Matías Meza-Lopehandia; y su asesora de prensa, Tatiana Klima. A este grupo se sumó ayer el ministro Secretaría General de la Presidencia, Giorgio Jackson, uno de sus colaboradores más cercanos.

Las dos coaliciones de gobierno habían planteado en los últimos días que esta cuenta pública era la oportunidad para el Mandatario de retomar parte de su discurso de campaña, la cual se basó en grandes reformas estructurales -previsional, tributaria, de salud-, junto con temáticas como el medioambiente y cambio climático, el feminismo, los derechos humanos. Y, por cierto, el proceso constituyente en curso.

Y así fue. Boric -antes que centrar su alocución en temas de seguridad e inflación, dos de los temas que se han llevado gran parte de la contingencia desde que comenzó su gobierno- optó por entregar un cronograma completo de ingreso y debate de sus reformas, y retomar temas propios de su sector. Asimismo reivindicó el proceso constituyente, aunque abordó someramente las opciones que se juegan en el plebiscito de septiembre.

Y lo hizo con un marcado tono conciliador: el mandatario hizo varios llamados a la unidad, reconocimientos a sus predecesores y a las instituciones políticas. Una muestra de ello se dio cuando confesó que, para preparar su discurso, revisó los realizados por sus predecesores. “Desde José Joaquín Pérez a Sebastián Piñera. He podido apreciar la colosal tarea que significa lograr que Chile progrese. No es fácil, no es obvio, no es desde cero”.

En ese sentido, en un momento de su discurso destacó el trabajo de las autoridades de Salud del gobierno anterior por la forma en que enfrentaron la pandemia. E incluso hizo una suerte de autocrítica, al plantear que si sus críticas por ello habían sido injustas, no se habían originado por mala fe.

En esa misma línea, al inicio de su discurso, Boric valoró el legado de la Concertación -coalición que el Frente Amplio criticó con dureza en los últimos años-, pero aseguró que de ahí había derivado un país “fragmentado”. “Muchas y muchos quedaron desplazados de las oportunidades del crecimiento de las últimas décadas y la política institucional no se hizo cargo de ese legítimo malestar que se estaba incubando. Así, mientras por un lado avanzábamos en la reducción de la pobreza, el mayor acceso al consumo, la ampliación de la matrícula en educación, grandes logros de las últimas décadas, por otro se fue consolidando un Chile fragmentado social, cultural y territorialmente”, dijo.

“Chilenas y chilenos, esta fragmentación es hoy una dolorosa fractura. No podemos desconocerla ni seguir profundizándola (...) Debemos enfrentar de modo integral las causas que nos han llevado a habitar distintos Chiles”, añadió. Aludió a la Concertación cuando repasó las que, a su juicio, fueron las causas que llevaron al estallido de octubre de 2019: “A pesar del ímpetu de quienes lucharon por recuperar nuestra democracia, a quienes debemos mucho, y de los importantes avances logrados a partir de los años 90, ese nudo sigue vigente”.

A pesar de ello, Boric hizo un mea culpa por el estricto juicio que su coalición hizo de los gobiernos antecesores, y buscó quitarse de encima el concepto de refundacionales. “La historia nos enseña que las transformaciones profundas requieren convicción y persistencia, que no existen atajos. En los últimos años todos hemos estado tentados en algún momento a seguir este camino, cediendo a la presión de las redes sociales, al populismo o a la arrogancia de reinventar todo. Pero que no se confunda esta necesaria responsabilidad con la inacción”, afirmó.

Fue en ese punto cuando aludió al proceso constituyente, describiéndolo como una sanación de un país fracturado: “El estallido social no fue un evento aislado: fue una explosión de múltiples malestares y descontentos que fueron ignorados o minimizados por décadas (...) Hoy tenemos una oportunidad de recomponer las confianzas entre el pueblo y sus instituciones, de hacernos cargo de estas urgencias. A ello estamos abocados como gobierno. En definitiva, de cambiar para preservar lo más valioso de nosotros: ser parte de un mismo camino. De eso se trata el proceso constituyente hoy en curso”.

“A pesar de enfrentar una pandemia, con un clima de polarización política y una crisis institucional, en el marco de un amplio proceso de debate y deliberación democrática, se ha logrado avanzar en la redacción de un borrador de Nueva Constitución. No es poco. Ha habido tropiezos, errores y aprendizajes en el proceso. Pero si hoy los podemos evaluar es justamente porque en el momento más crítico de nuestra historia reciente, optamos por resolver nuestras diferencias con más democracia, no con menos”, agregó.

Para cerrar la idea, Boric encaró al parlamento. “Invito a este honorable Congreso a que no pasemos de la triste frase “no lo vimos venir” a “aquí no ha pasado nada”'.

Cinco ejes

Su discurso tuvo una primera bajada de realidad a los 20 minutos de su mensaje, cuando el Presidente reseñó algunas de las primeras medidas adoptadas por su administración para ir en ayuda de las personas frente al difícil momento económico, como el plan “Chile Apoya”, al que se destinaron 3.700 millones de dólares con el objetivo de apoyar la creación de medio millón de empleos con un fuerte componente de género.

También recordó la decisión de congelar las tarifas del transporte público regulado, la estabilización del precio de la parafina, y la inyección de 3.000 millones de dólares al Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles para frenar las bruscas alzas que se venían registrando en los últimos meses, por el aumento del precio del petróleo y del dolar a raíz de la invasión rusa a Ucrania.

Entre las medidas económicas adoptadas para enfrentar la creciente inflación, el Mandatario destacó el aporte adicional que entregó su gobierno para cubrir el alza de la canasta básica.

FOTO: PABLO OVALLE ISASMENDI / AGENCIAUNO

Boric agrupó en cinco ejes -derechos sociales, mejor democracia, justicia y seguridad, crecimiento inclusivo y medioambiente - los desafíos que comprometió en su programa de gobierno y los que aterrizó con un cronograma.

Si respecto de crecimiento inclusivo anunció que este mes se enviará al Congreso el proyecto de reforma tributaria, con la que pretende recaudar los recursos necesarios para llevar adelante sus principales reformas, en cuanto a derechos sociales, el Mandatario reiteró que en agosto el gobierno enviará al Congreso un proyecto de ley que reforme al sistema previsional que, aseguró, respetará “cada peso de los ahorros previsionales acumulados en las cuentas individuales” y la posibilidad de ahorro de las personas.

En línea con lo anterior, se comprometió a que una vez que esté en régimen la reforma previsional, a partir de los 65 años las personas tendrán derecho a una pensión básica garantizada de 250 mil pesos.

En Salud, confirmó el anuncio ya hecho por la ministra del ramo del envío de un proyecto de ley que creará un Fondo Universal de Salud, y la disminución en el copago en el sistema público para las personas que se encuentran en los tramos C y D de Fonasa.

Asimismo, comprometió la implementación durante este año de un plan para resolver las listas de espera en cirugías, que contempla la construcción de tres centros regionales de resolución de cirugías mayor ambulatorias en Coquimbo, Valparaíso y La Araucanía, “llegando a siete centros para el 2023″, aseguró.

En materia de vivienda, reconoció la existencia de una “emergencia habitacional”. Por lo que comprometió “la construcción de 65 mil viviendas dignas”, para llegar a la meta de 260 mil a fin de su gobierno. Para eso, anunció, se ampliará el banco de suelos y el aumento de arriendos a precio justo.

Para enfrentar el creciente problema de los campamentos, anunció el desarrollo de la política “Construyendo Barrios”, para urbanizar asentamientos urbanos ya existentes, lo que implicará una inversión de 580 mil millones de pesos en más de 300 campamentos.

Entre los compromisos del gobierno, Boric reiteró el anuncio del Ministerio de Educación referente a la implementación de la política nacional de reactivación educativa integral “Seamos Comunidad”, que implicará financiamiento a 714 proyectos de infraestructura educacional en 201 comunas.

Además, anunció una propuesta de ley para mejorar la implementación de los Servicios Locales de Educación Pública, que implicará la postergación en un año a aquellos servicios locales que debían entrar en vigencia el 1 de enero de 2023.

Acá entró a dos materias tocadas en su programa de gobierno. Respecto del CAE, anunció que el año 2023, una vez que sea aprobada la reforma tributaria, presentarán un plan de condonación de la deuda educacional y un proyecto para crear un nuevo sistema de financiamiento para la educación superior que permita terminar con el CAE. Asimismo, comprometió el envío a fines de este año de un proyecto de ley de reparación de la deuda histórica con los profesores y que ponga fin a la doble evaluación docente.

En materia laboral, reiteró que junto a la reforma previsional, impulsarán este año el proyecto de ley que reduce la jornada laboral a 40 horas, considerando variables de gradualidad y adaptabilidad, para no afectar a las pymes.

En el segundo eje, mejor democracia, anunció que se avanzará en mayor transparencia, con la implementación de una Estrategia Nacional de Integridad Pública y el apoyo gubernamental al proyecto de ley que busca proteger a los denunciantes de actos de corrupción, ampliando sus ámbitos de acción al personal de las Fuerzas Armadas.

“Pondremos suma urgencia al proyecto de ley de Transparencia 2.0″, dijo. “Cuando un país desconfía de sus instituciones y de sus autoridades todo se vuelve cuesta arriba. Estamos a tiempo de revertir esta peligrosa tendencia si es que nos tomamos en serio la lucha contra la corrupción”, recalcó.

En su mensaje, Boric puso el foco en el compromiso de ser un gobierno feminista. Para ello, entre otras medidas, anunció el envío de indicaciones al proyecto de ley sobre Derechos de las Mujeres a una vida libre de violencia, e impulsando la tramitación de la ley Sayén para personas privadas de libertad que están embarazadas puedan cumplir penas alternativas.

Respecto de pueblos originarios, insistió en el diálogo como forma de abordar el conflicto en la Macrozona Sur, impulsando parlamentos territoriales que reconozcan a las autoridades e instituciones propias, y con acompañamiento del sistema de las Naciones Unidas a ese diálogo.

“Sabemos que la restitución de las tierras es una de las demandas más sentidas de los pueblos indígenas. En le marco del Plan Buen Vivir, hemos duplicado el presupuesto en comparación con el total ejecutado el año 2021″, reiteró.

Las medidas en esta materia también incluirá la tramitación de un proyecto de ley para crear el Ministerio de Pueblos Indígenas y de un esfuerzo por crear confianzas entre los diferentes actores involucrados en el conflicto en la macro zona sur.

Seguridad y crisis en Macrozona Sur

Aunque no fue un énfasis que cruzó su mensaje, Boric sí dedicó varios minutos al problema de la seguridad pública. “Chile merece vivir en paz. Necesitamos recuperar los espacios públicos”, dijo. En varias ocasiones, además, se expresó duramente para condenar diversos episodios de violencia e incluyó un marcado cambio de tono al destacar a carabineros que han sido heridos o han muerto en servicio, algo que refleja la coyuntura en la que está situado su gobierno.

En esta materia, el jefe de Estado anunció el envío en julio de indicaciones al proyecto de ley que crea el Ministerio de Seguridad Pública, para dotarla de una mayor eficacia y de un mayor control civil. Asimismo, insistió en la necesidad de reformar Carabineros, pero sin mencionar plazos.

Sí anunció la inversión de 1.800 millones de pesos para mejorar las capacidades periciales de la PDI, con miras a combatir de mejor forma el crimen organizado, con un plan al que destinarán 3.000 millones de pesos, adicionales al presupuesto del 2022.

“En septiembre de este año, presentaremos las indicaciones que reformularán el proyecto de ley que fortalece y moderniza el sistema nacional de inteligencia”, aseguro.

Fueron varios pasajes los que dedicó al tema de la seguridad en La Araucanía, donde comprometió 4.500 millones de pesos para la compra de vehículos blindados para las policías y el compromiso de avanzar en la creación del Servicio Integral de Apoyo a las Víctimas.

Y dedicó un pasaje exclusivamente a defender el estado de emergencia en la Macrozona Sur. “Desgraciadamente producto del aumento de graves atentados (incluso con pérdida de vidas) y cortes de ruta que ponían en riesgo el libre desplazamiento y abastecimiento, hemos decidido decretar Estado de Excepción Constitucional en las provincias de BíoBio, Arauco, Cautín y Malleco. Estoy consciente que esta medida no resuelve el problema de fondo, el cual estamos abordando mediante una política integral de compra de tierras y reconocimiento antes detallada, pero como Presidente de la República tengo el deber de utilizar todas las herramientas jurídicas para garantizar la seguridad de la población”, dijo.

En el ámbito de la migración, otro de los problemas que se ha incrementado en los últimos años, el gobierno anunció la implementación de la Política nacional de Migración, le mejoramiento del registro de ingresos. Pero no sólo eso, también comprometió el desarrollo de un paquete de inversión pública en las zonas donde más ha golpeado el ingreso masivo de migrantes.

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